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Semana 32: Día 217: Pánico al deporte

Cuando no hay noticias (o se quiere tapar otras), los temas más absurdos pasan a ocupar tiempo de pantalla, o líneas en un diaro. Si se juntan dos o tres coincidencias, se inventa que hay una tendencia, se lo exagera un poco para inducir al pánico, y listo, la gente compra el miedo.

Recientemente hubo fatalidades en el deporte. Un nadador que falleció mientras se duchaba, un adolescente que murió tras terminar una competencia en bicicleta, y ya con eso alcanza para instalar en la opinión pública que los que hacemos actividad física constantemente nos estamos jugando la vida. Generalmente los que hacen poco ejercicio son los que más se convencen de esta idea. Ya me han dicho, en más de una ocasión, que me iba a crecer el corazón y me iba a morir. Es cierto que el cuerpo no está preparado para exigirlo al límite. Pero es así cómo obtenemos resistencia. No hay nada de malo en hacerlo con inteligencia, porque solo rompiendo tejidos se genera músculo.

El tema es que aparece este pánico, tan alimentado por el periodismo, y comienzan a enumerarse casos de futbolistas que mueren por aneurismas, o surfistas a quienes los golpea su tabla y mueren ahogados. ¿Qué relación pueden tener estos dos casos, o qué sentido tiene recordar el caso de los inconscientes que se colgaron de una grúa para hacar bunjee jumping y murieron al chocarse en el aire? Ninguna, más que meter miedo y vender más.

Si todos nos hiciésemos chequeos del corazón en la primaria y la secundaria, podríamos anticipar problemas congénitos y asintomáticos. Lamentablemente esto no pasa. Pero me he hecho tantos análisis y tengo tantos aptos médicos que sé que no tengo ninguna condición que haga de entrenar un riesgo para mi salud. Ahora, si sufro un aneurisma, ¿existe alguno de esos análisis que lo hubiese podido detectar? Si sufro una embolia mientras viajo en subte, ¿tenemos que empezar a decir que viajar en la línea D es perjudicial para nuestra vida? (bueno, por cómo se viaja, probablemente lo sea)

Me da bronca cuando pasan estas cosas, pero a la vez más bronca me da que todo se olvida mañana, cuando nacen dos nuevos pandas en el zoológico, o cuando la estrella del momento se separa, y vemos su foto borrosa y tomada de lejos, mientras camina con anteojos oscuros por la calle. Quizá vuelva un tipo de gripe en el invierno y ese sea el nuevo pánico de cada día que nos den los medios, o por ahí aparezca una nueva clase de abejas africanas para que nos dé terror salir de casa. Hay fatalidades en cualquier ámbito de nuestras vidas. Imponer la idea de que hacer deporte es un riesgo me parece una idea bastante desafortunada…

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