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Semana 45: Día 313: La Adventure Race Pinamar 2013 en imágenes

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Tarde pero seguro. Hice un compilado de imágenes de la carrera, como para dar una idea de lo que fue. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que este post vale como por 10 mil, sería un interesantísimo artículo de dos o tres páginas.

¡Feliz día del maratonista!

Semana 45: Día 311: Después de correr la Adventure Race Pinamar

Como no podía ser de otra manera, ahora me toca hablar un poco de las consecuencias de correr 27 km en la arena. Dolor, mucho dolor. Y cansancio también.
Lo curioso es cómo aparecen estas cosas tiempo después. No podría decir que ayer no me sentía agotado, pero cumplí mi promesa de no dormirme en el viaje de vuelta. Me sentía un poco duro, puro en dental estaba bien. El tema, claro, fue hoy al levantarme de la cama. O debería decir al intentar levantarme. Las piernas entumecidas, dolor de la cintura para abajo… Hombros contracturados… Ni siquiera atiné a ir al gimnasio, y cuando pasé por debajo de la barra para hacer dominadas, que tengo instalada en el marco de la puerta del baño, no pude evitar reírme: ni siquiera tenía energía para imaginarme haciendo una sola.
Pero son consecuencias lógicas. No me sentí tan roto el año pasado, y creo que tuvo que ver con que está vez me esforcé mucho más. Antes de arrancar pensaba lo bueno que estaría llegar entre los 100 primeros de la general. Eso te asegura encontrar fácilmente fotos de tu llegada y, con algo de suerte, un video. Mientras intentaba avanzar por las aplastantes dunas, mis expectativas bajaron a conformarme con estar entre los primeros 500 (en mi imaginación éramos 2500 corredores, así que me conformaba con ser parte del primer 20%).
Como en el trayecto me sentí mucho mejor, apreté y me esforcé mucho, y me imaginé que podía estar entre los primeros 300 (además es un número espartano). Resultó que mi clasificación en la general fue el puesto 50. Cuando lo vi, no lo podía creer.
¿Cambia en algo saber ese dato? Tampoco es pares agrandarme, estoy y seguiré estando lejos de los punteros. Es solo un indico que me permite compararme con otros desempeños anteriores. Creo que es claro que si me siento peor que el año pasado es porque me esforcé mucho más.
Hoy, que duele todo, decidí descansar. Así que no fui a entrenar. Dije “al diablo con todo, me quedo viendo The Walking Dead”. Y mientras se acercaba la hora de partir, me iba poniendo nervioso. “¿Salgo o no?”, pensaba. En tren estaba con demoras, y tenía planes más tentadores…
Pero ahora estoy escribiendo esta entrada desde ese demorado tren, porque la mejorforma de recuperarse de una carrera muy dura es justamente entrenar. No quedarse quieto.
Hoy prima el dolor y el cansancio. Estoy seguro de que todos mis compañeros de Puma Runners se sienten igual. Pero también sospecho que a ninguno nos preocupes demasiado, porque debajo se eso también sentimos mucho orgullo. Todos arrancamos la Adventure Race de Pinamar con miedos, expectativas, y hoy, aunque estemos duros, podemos sentirnos orgullosos de haberla terminado.

Semana 45: Día 309: Comiendo en Pinamar

Siempre, en todos los viajes, ser vegetariano era una complicación. Volverme vegano le sumó dificultad, y querer dejar harinas blancas, azúcar y otros alimentos refinados hizo que todo se haga más cuesta arriba.
Compartir un viaje con otros 16 Puma Runners, lejos de casa y en una ciudad donde no llegó la moda del veganismo, hace que me flexibilice un poco. Así que comí fideos comunes, risotto y pizza (vegana). Pero pude mantener algunas de mis exigencias, como no comer pan, y reemplazar las “ganas” por fruta. Me di cuenta que muchas veces como por reflejo, para acompañar a otros. Es parte de la convivencia.
Por suerte pide hacer lo más importante, que fue relajarme. Sigo sin entender por qué, además de Terma, en la Adventure Race tienen a la cerveza Quilmes de auspiciante, pero por lo menos regalaban la variante sin alcohol. Para la carrera me compré dos geles, y tengo unas gomitas que me reglaron para la maratón de Río (y que olvidé usar entonces).
Para la mañana tengo mi avena con pasas y Ades natural…  Un desayuno de campeones, para encarar otra carrera en las arenas de Pinamar.

Semana 44: Día 308: Adiós, Ciudad Autónoma

Delicias de la tecnología. Estoy en camino a Pinamar, en el auto me Mariano, con otros compañeros de Puma Runners. Y para amenizar el viaje, estoy actualizando el blog desde el teléfono.
¿Cómo hago para escribir tanto solo con el dedo gordo? Ni yo lo sé.
Hay que tener 3G, que en la ruta es como encontrar el Santo Grial. Pero gracias al teléfono y su teclado swype (googléenlo) he podido actualizar el blog en muchas oportunidades donde las responsabilidades del día me lo impidieron. Desistí de ponerle fotos porque eso vuelve más lento todo el proceso. A veces, solo queriendo subir texto, me tira error unas cuantas veces hasta que pasa. Y ni que hablar del texto predictivo, que a veces pone cualquier palabra, una de cada tres es una grosería.
Todas estas cosas son a las que me enfrento actualizando el blog desde el celular, como está pasando ahora mismo, mientras transitamos la autopista Buenos Aires – La Plata.
Como en todos los viajes, estuve trabajando todo el día, intentando irme con tranquilidad. Estaba armando una historieta muy divertida, llamada Hit-Girl, precuela del cómic Kick-Ass 2, próxima a estrenarse en cine (googléenlo).
Fiel a mi nueva etapa donde tengo todas mis cosas ordenadas, hice mi bolso con tiempo y que, quizá, sea la primera vez que no me estoy olvidando de nada.
Solo me resta llegar a Pinamar, y disfrutar de un día de playa (invernal). Y después, hacer esos 27 km de arena y bosque…

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