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Semana 27: Día 183: ¿Se puede abandonar el azúcar?

Hay una máxima que dice que todos los titulares en forma de pregunta tienen como respuesta “no”. Y la verdad que abandonar el azúcar es una tarea muy compleja. La cantidad de alimentos que tienen esta sustancia es inmensa, pero ahí está el tema: no tomamos consciencia de lo que nos venden adentro de los alimentos refinados, y a veces ni siquiera tenemos opción.

Estoy muy acostumbrado a leer las etiquetas en el supermercado. Al principio, cuando solo era vegetariano, me fijaba que no tuviesen grasa bovina refinada (principalmente pastelería, galletitas). Después me enteré de que la gelatina se hacía con huesos y cartílagos (o sea, involucraba que muriese un animal), así que dejé de consumir una gran porción de productos (quesos crema, mermeladas, golosinas). Ya en ese punto un tercio (o más) de lo que se vendía del supermercado dejó de interesarme.

Cuando me hice vegano, leer las etiquetas se volvió más minucioso. Ahora estaba queriendo dejar la proteína animal, así que una inmensa cantidad de alimentos pasaron a la lista negra (huevos, leche, quesos, margarina, helados, yogures, casi todos los panes de molde, el restante de las galletitas y crackers, tortas, pastas frescas y prácticamente todas las comidas preparadas como empanadas, tortillas, pizzas, etc).

Este blog no pretende sermonear ni obligar a nadie a cambiar su alimentación. Esto es algo mío, muy personal, y que siempre se me dio en forma natural. Como hice un click en mi forma de pensar, me empezó a llamar mucho la atención las compras de la gente. Veía lo que iban poniendo en la caja para que les cobren e iba listando mentalmente las cosas que iban a comer y los potenciales riesgos a la salud. Pero, como dije, son cosas mías… nunca me sentí obligado a dejar de consumir ciertos productos, simplemente no los quise más en mi vida.

Dejar el azúcar se convirtió prácticamente en un abandono de prácticamente todos los cereales, las mermeladas que no tenían gelatina, el dulce de batata y membrillo, y casi diría que el total del supermercado excepto por las frutas, verduras y ciertos cereales como la avena. Ayer, sin ir más lejos, fui a hacer las compras y tomé consciencia de que mi rutina es ir salteando góndolas.

Pero como decía en el título de post, es una incógnita si se puede dejar el azúcar. El haber dejado la leche me significó pasarme al AdeS natural como reemplazo de un líquido fluido y con proteínas para el desayuno y la merienda. Y claro, tiene azúcar. Supuestamente su concentración es menor que en otros alimentos (por ejemplo, en los cereales casi siempre hay más endulzante que cereal), pero sigue siendo algo que quiero dejar. Probé con leche de soja más casera, sin azúcar o con stevia, y resultó un verdadero espanto. En una época me hacía leche de almendras, y quizá sea el camino que tome en un futuro cercano.

Y si hay algo peor que el azúcar, es el jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF), que viene en una gran cantidad de alimentos. No es el reemplazo que estaba buscando, sino todo lo contrario. Las ventajas que tiene el JMAF es que es menos costoso que el azúcar, se mezcla mejor con los líquidos, y también se usa como preservante. Las desventajas son que posee mayor fructosa, por lo que aumenta los riesgos de las enfermedades relacionadas como el sobrepeso (hipertensión, obesidad, cardiopatías, etc). El JMAF metaboliza la grasa del organismo más rápidamente que cualquier otro azúcar y daña el hígado y aumenta los triglicéridos, un precio muy alto para que las compañías que venden alimentos procesados y gaseosas bajen sus costos.

Ahora bien… dejar el JMAF me implica algo que para mí es muy complejo, y es abandonar las bebidas isotónicas como el Powerade y el Gatorade. Si bien su aporte de hidratos y electrolitos es imprescindible para las ultramaratones, sigo en la búsqueda de consumir en forma responsable. Esto no quiere decir que voy a pasar exclusivamente al agua, sino que necesito encontrar una alternativa. Y como todo, no puedo esperar a que la industria alimenticia lo invente: lo tengo que hacer yo. Es por eso que en los próximos días voy a experimentar con una bebida isotónica casera, a ver si la puedo usar en la Patagonia Run. Creo que sería fantástico poder volverme autosustentable, y comprobar que con un poco de esfuerzo puedo consumir exclusivamente lo que mi cuerpo necesita, y no lo que precisa una empresa…

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