Archivos Mensuales: septiembre 2017

Lesionado

Lesionado

De algún modo los 30 de septiembre se la han arreglado para encontrarme afuera de Buenos Aires. Madrid, Río de Janeiro, Atenas…

Uno de esos días, en el año 2014, yo estaba justamente en Grecia, disfrutando de una merecida lesión en el Spartathlon, luego de haber corrido durante 36 horas (24 de ellas con un microdesgarro en el tibial derecho).

Hoy fue la llegada del Spartathlon 2017. Seguí a mis compatriotas en vivo, a través de las lentísimas actualizaciones de la página, y tuve el inmenso deseo de estar otra vez ahí. Lo curioso es que, al igual que hace tres años, ahora también estoy lesionado. No por correr 246 km, sino por hacer mucha menos distancia sin seguir los propios consejos que alguna vez escribí en este blog.

Actualmente estoy hidratando mal (por no decir que no estoy tomando agua) y elongando poco, además de que elegí mal mis zapatillas nuevas. Como me hacían pronar (doblar los pies para adentro), decidí volví a mi viejo calzado, que ya tiene un par de años y muchísimos kilómetros recorridos. Una mala hidratación y poca amortiguación al impacto es un cóctel explosivo que deviene, como es mi caso, en el síndrome del cintillo iliotibial, un dolor en una de esas partes del cuerpo que desconocemos hasta que nos la lesionamos.

En mi último fondo de 50 km, hace dos semanas, corrí con una cierta molestia en el costado externo de la rodilla izquierda. En ese momento rogué que fuese algo de ese momento, pero dos días después ya empezaba un fondo de 30 km con molestias (terminaron siendo 17 km). Ahora mi entrenamiento se convirtió en rehabilitación: caminatas, ejercicios isométricos, toda la elongación que no venía haciendo y la llamada de atención de Edson Mendoça, mi fisioterapeuta, por no tener una alimentación ordenada.

El 18 de noviembre se corre un desafío de 245 km entre San Nicolás y el Obelisco, un homenaje al Spartathlon, la maravillosa carrera a la que muero por volver. Todavía no me bajé, pero esto me obliga a replantearme todo lo que venía haciendo. Una vez más, la vida me da una lección de humildad. Y otra vez, es un 30 de septiembre.

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