Quiero correr Patagonia Run

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¿Te gustaría correr esta carrera y cualquiera de montaña? Ponete cómodo y leé lo que viene a continuación.

Los que estamos en el ámbito del running y las carreras de aventura seguramente escuchamos hablar de Patagonia Run, la dura prueba que se corre a principios de Abril en San Martín de los Andes y que cuenta con distancias para cualquier nivel: 10, 21, 42, 70, 100, 125 y 145 km. Pero no es la única que tiene lugar allí; también tenemos La Misión, que se realiza en febrero y tiene ahora una distancia máxima de 200 km.

Generalmente, cuando armo un post sobre una carrera, no lo hago con la suficiente anticipación. Mi consuelo es que quede en el ciberespacio y le sirva a quienes la hagan otros años. Lo cierto es que si estás leyendo esto un mes antes del día de la largada, estamos medio cortos de tiempo. Pero al momento de escribir esta entrada faltan 19 semanas, así que es el momento ideal.

Lo primero que debemos hacer es cuentas. Ya sabemos que tenemos más de 4 meses, lo que sigue es determinar costos. A menos que tengas la suerte de vivir en San Martín de los Andes, Bariloche o alguna ciudad cercana, probablemente tengas que tomar un avión, y todos sabemos que a más tiempo esperemos, más caro va a ser el pasaje. Aunque viajar al pequeño aeropuerto de San Martín de los Andes reduce mucho el tiempo de viaje, es mucho más caro, y no hay tantas opciones de horario por lo que se agotan rápido. Lo mejor es ir hasta Bariloche y de ahí tomar un colectivo o la combi de la organización.

Si se elige el transporte urbano, hay que calcular bien los horarios, porque no tienen servicios todo el tiempo a San Martín de los Andes. La combi es una opción mucho más cara pero segura, y te dejan en la puerta de tu hotel. Una alternativa para viajar sin tanto estrés es quedarse una noche en Bariloche, y tomar un colectivo al día siguiente. Hablamos de un viaje de entre tres y cuatro horas para ir desde el aeropuerto hasta la ciudad.

El hospedaje también es un factor económico importante a tener en cuenta, pero creo que no urge tanto. Hay muchas opciones de alojamientos para todos los presupuestos, y se puede arreglar después de terminar de pagar las cuotas de la inscripción y de los pasajes.

Y ahí tocamos el tema importante de este post: ¿Qué distancia vas a correr?

Si NUNCA corriste una carrera de aventura, la distancia de 10 km es la que tenés que elegir. En mi caso no me gusta la idea de hacer semejante viaje para no estar un día entero corriendo, pero si le sumamos el atractivo turístico, vale la pena.

La distancia de 21 km es para un corredor que recién se inicia y quiere exigirse un poco. No es un recorrido demasiado duro, y se disfruta mucho.

Si hablamos de los 42 km ya debemos tener un buen nivel. Es la última de las distancias que comienza de día y a menos que no estemos bien preparados, no vamos a correr de noche. En esta edición van a sumarle el ascenso al Cerro Colorado que años anteriores no tenía, así que hace falta entrenar fuerza de piernas y quizá pensar en tener bastones (en ediciones anteriores no era necesario). Correr 42 km en montaña no tiene nada que ver con haber completado una maratón. Son otros tiempos, otra exigencia, y empieza a cobrar muchísima importancia la estrategia de carrera (tema para otro post).

La distancia de 70 km es para corredores con bastante experiencia. Ya estamos en la categoría de ultramaratón de montaña. Si estamos con tiempo para prepararnos y queremos hacer una ultra por primera vez en nuestra vida, comenzaría por aquí. Ya se larga de noche, aunque son pocas horas de oscuridad, pero el recorrido es más cansador y ya aumentan las chances de terminar de noche. Tenemos que tener en cuenta que vamos a correr en oscuridad (con luz propia), que vamos a tener que comer MUCHO durante el recorrido y que va a ser una paliza (pero divertida).

Las distancias de 100, 125 y 145 km son, por decirlo de una manera poética, similar a que nos pase un camión con acoplado por encima. Hay que elegir bien qué categoría realizar, pero la organización ya pone un filtro de entrada, y para 125 y 145 km hay que acreditar haber hecho carreras similares, con un nivel de ascensos comparable. Si el año anterior corrimos 100 km, en la nueva edición podemos postularnos para las distancias máximas. Por supuesto que hay que tener MUCHA experiencia, armar una estrategia SIN LUGAR AL ERROR y tener mucha cabeza. He visto a corredores con muchísima experiencia abandonar por agotamiento o por no haber cumplido con los horarios de corte. No es broma, estas distancias requieren mucho entrenamiento previo, y si nos decidimos por cualquiera de estas categorías, tenemos que tener experiencia y ponernos a trabajar.

Repasando, ya tenemos resuelto el traslado y decidimos en qué distancia vamos a participar. Nos queda elegir un buen hospedaje, y San Martín no es tan grande como para quedar lejos del centro, pero recomiendo estar lo más cerca de la llegada posible. Es probable de que cuando crucemos la meta, caminar 4 cuadras parezca más imposible que escalar el Cerro Quilanlahue…

Publicado el 24 noviembre, 2016 en Semana 52. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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