Cómo ser un mejor hombre

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“Bajones en el blog, no”. Ese fue el consejo que me dio Claudia en nuestra última sesión de coaching. Hace un mes que no actualizo Semana 52 y este consejo recién me lo dio el jueves pasado, pero me anticipé e hice exactamente eso. Menos drama, más running.

Creo que igual me debo un repaso de mi último mes. Trabajé al punto del estrés, que se manifiesta con una caspa que invade mis cejas, nariz y los costados de mi barba, entrené muy poco (para lo que me hubiese gustado) y viajé por tercera vez en el año a Brasil, esta vez para ir a buscar a Luciane y traerla a vivir conmigo a Buenos Aires. Eso significó mover muebles, encerar, pintar y barrer, aunque no necesariamente en ese orden. Y después hubo que trabajar mucho en mi departamento, que cuando llegué estaba infestado de pulgas, quizás el hecho más vergonzoso de mi vida en pareja.

Pero a todo eso sobreviví, porque también tuve cosas maravillosas. Antes me iba a dormir con el Skype abierto y la cámara apuntando al rostro de Luciane. Ahora estamos probando la convivencia y planificando una vida juntos. Además tengo a mis alumnos particulares, tanto los presenciales como a distancia, con quienes comparto la maravillosa experiencia de la vida sana. También coincidió con que se emitió el programa de ESPN Run sobre la Maratón de Buenos Aires, que me tuvo como protagonista (todo resulta más épico cuando se filma en cámara lenta).

En un mes tan convulsionado, tomé una decisión: ser un mejor hombre. Si viniste a este post creyendo que iba a dar consejos sobre cómo serlo, te cuento que todavía lo estoy averiguando. Me parece que tiene que ver con hacer las cosas que a uno le gusta y no buscar complacer a los demás. En mi caso tiene que ver con volver a escribir, y encarar el desafío más grande de mi vida que es escribir un libro.

Siempre intenté tener humildad más que razón y escuchar más que criticar, pero no puedo decir que siempre lo haya logrado. Lo que constantemente estoy aprendiendo es que de nada sirve posponerme, así que mi nueva Semana 52, que empieza hoy, va a tener como objetivo ser un mejor hombre. Voy a dedicarle una parte a mi salud, esta vez entrenando solo. Quiero formarme también en preparación física y nutrición, hacer un taller literario, y ser el hombre que mis suegros esperan que sea para su hija. Sé que antes dije que tenía que dejar de complacer a los demás, pero si puedo hacer una excepción, que sea hacia ellos.

Ahora Semana 52 tiene un .com, e intenté reflejar mis intenciones de cambio con un diseño nuevo para el blog, pero no encontré ninguno que me satisfaga. Es un poco frustrante, pero parte del camino para ser un mejor hombre es no rendirse. Quizá solo haga falta tomar distancia durante un día y encararlo de nuevo mañana, a ver si lo resuelvo con una nueva mirada.

Publicado el 22 noviembre, 2016 en Semana 52. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Excelente, Martín , todos estos movimientos que muchas veces nos tienen a mal traer, nos llevan a otro nivel, que siempre que así nos dispongamos, nos hacen mejor persona. Éxitos en este nuevo comienzo.

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