Tiempos de cambio

1379898_10151964810425987_1514946283_n

Por si las noticias no llegan a la región donde estás viviendo, en Argentina hubo elecciones presidenciales. Primero en octubre, donde no se alcanzaron los votos necesarios para aclamar al nuevo presidente, por lo que el domingo pasado tuvimos un ballotage en donde se eligió entre dos candidatos, uno por el oficialismo, otro referente de la oposición. En la primera votación no participé, no por estar en contra del sistema ni por no tener una postura clara, sino porque tenía tanto pero tanto trabajo que ir desde San Isidro hasta el Microcentro me representaba un lujo que no me quise tomar.

Este post no pretende hablar del triunfo de la oposición, aunque el título indique eso. Solía gustarme ir a votar desde la provincia de Buenos Aires hasta la Capital, porque me daba una excusa para ir o volver corriendo (alguna vez hice ida y vuelta). Sí me preocupa mucho el destino del país, pero elegí expresarme lo menos posible sobre política por miedo a perder amigos que no estuvieran de acuerdo conmigo.

Ahora sí, quisiera detenerme en ese punto. ¿Cómo es posible que por trabajo no tenga tiempo de ir a votar un domingo de octubre? Evidentemente algo estaba haciendo mal, porque no era un proyecto personal que requería de algo de mi tiempo libre, sino el mismo trabajo rentado de siempre. Quisiera usar esa situación para ilustrar que mi vida, definitivamente, necesitaba de un cambio. Uno más personal que el que pueda aplicar un traspaso de gobierno.

Trabajo como diseñador gráfico desde 2002. Tuve un período de crisis por 2008/2009 donde trabajé como porteador en el puerto, con un modesto sueldo y la posibilidad de un extra por las propinas, pero más allá de eso, nunca trabajé de otra cosa. Ser editor de cómics fue un poco un desprendimiento del diseño gráfico, y si bien hice tareas de coordinación, nunca pude escaparme del InDesign, del Photoshop ni del Illustrator.

Hace poco dije basta. El diseño me dio de comer por 13 años, pero necesito un cambio, urgente. Sé que este blog se vería más nutrido de entradas si pudiese replantearme mi situación laboral. De hecho, no sería el único aspecto de mi vida que se vería afectado.

En los últimos meses empecé algunos proyectos relacionados con el deporte. Redes sociales, entrenamiento de grupos o personalizado. Y es un área que podría explotar más si pudiese dedicarme de lleno a eso. Tomé la decisión de olvidarme del diseño gráfico a partir del 31 de diciembre y apostar a mi nuevo proyecto de vida. Es algo inevitable y necesario.

“Vive de lo que te gusta y no trabajarás un día de tu vida”, dice el dicho. Y yo necesito dejar de trabajar (pero seguir pagando mi alquiler, vistiéndome y comiendo). Quisiera tener novedades sobre esto antes de fin de año, para que mi transición del diseño al deporte sea menos traumática para mi economía. Veremos qué pasa, pero estoy ansioso por averiguarlo…

Publicado el 24 noviembre, 2015 en deporte, entrevista, equilibrio, motivación, Semana 52. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Vamos para adelante. Muchísima suerte con el nuevo proyecto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: