Semana 49: Día 343: Acreditándonos para la media maratón

 El domingo se corre un clásico porteño, la Media Maratón de la Ciudad de Buenos Aires. Esta carrera es un ejemplo de organización e infrastructura, y tiene el clásico paso previo de la acreditación.

Este año decidí bajar los decibeles y no dedicarme a romper marcas, sino a ayudar a las nuevas generaciones en sus propios progresos. Por eso quise aprovechar esta carrera, que originalmente no iba a correr, para ofrecerle mi compañía a una compañera de mi running team, Sol. Siempre sentí que ella tenía la capacidad pero no la confianza, así que sentí que mi compañía le podía servir. Esa propuesta de dúo dinámico se convirtió en un equipo de tres con la inclusión de Ceci, también de nuestro grupo (los lectores sagaces recordarán que con ella corrí la Adventure Race de Pinamar, su primera carrera de aventura). Ellas ya habían resuelto hacer esta carrera juntas, y después de realizar un aireado debate entre ellas resolvieron que mi asistencia era valiosa.

No me voy a olvidar nunca de mi primera media maratón. De hecho, tengo la reseña escrita y ustedes la pueden leer acá. No es una experiencia de la que me enorgullezca. La hice de colado, porque me enganché a último momento, y me dio tanta vergüenza que decidí no volver a hacerlo nunca más. No es justo usar los recursos destinados para corredores que sí pagaron, y encima después me enteré de que se quedaron cortos de medallas (a mí me dieron una y la regalé).

Uno jamás corre solo. Siempre tiene el apoyo de alguien, o uno se basa en la experiencia de los corredores que vinieron antes que uno. Yo valoro mucho los momentos en que me guiaron, en que se preocuparon por mí, y todo lo que aprendí no me serviría de nada si no se lo paso al que sigue. Por esto quiero dejar mis entrenamientos para hacer mi ritmo y romper mis propias marcas, y aprovechar las carreras para darle el espaldarazo al que lo necesita.

Las chicas llegan a la media maratón con bastantes nervios. Intenté tranquilizarlas todo lo que pude. Les dije una verdad universal: toda esa ansiedad pasa en los primeros cien metros. Aparentemente vamos a ser 20 mil corredores, así que la salida va a ser un caos, pero de los que son inolvidables. Difícilmente quede tiempo para las inseguridades. Va a ser largar y empezar a disfrutar del recorrido.

Decidimos hacer la acreditación en equipo, así que nos fuimos a la Rural, en un horario donde la gente todavía seguía trabajando y no teníamos que hacer colas. Fue todo muy rápido. Las remeras de mujer son muy chicas y las de hombre son… normales. Yo me pedí un talle S y Sol y Ceci se llevaron M. En el proshop se compraron muñequeras de colores flúo (no tuve el coraje de decirles que no sirven para nada) y como había poca gente nos sacamos un montón de fotos que regalaban en tiras autoadhesivas. También estampamos las remeras, y nos quedamos toda la fila debatiendo qué le poníamos. Finalmente resolvimos que sean nuestros apodos con “Bolt” al final: Tana Bolt, Chechu Bolt y Martan Bolt. Cumplimos con todos los requisitos: no más de dos palabras, no más de once caracteres (incluyendo espacios).

No podríamos decir que en esta expo maratón se encuentran excelentes precios, pero a diferencia de otros años había gran disposición de posnets para pagar con tarjeta, y la diferencia entre los productos de industria nacional y los importados era muy amplia. Pero algo que decepcionó a las chicas (y a lo que yo estaba acostumbrado) es lo poco que regalan en el kit del corredor. De hecho… la bolsa viene con “spam”, montones de folletos con publicidades. Ni un paquete de fideos, ni un agua o barrita, ni nada. No están en la obligación, y para mí el costo de la inscripción justifica la remera estampada, pero uno se acostumbra a otras carreras donde te meten tres litros de Terma. Creo recordar que en otro año te daban una caja enorme de cereales azucarados, pero bueno, esta vez no tuvimos tanta suerte.

Nos fuimos de la Expo con entusiasmo, y creo que las chicas están menos nerviosas que antes. Yo voy a tomármelo con calma, sacaré muchas fotos, e intentaré que la cadena siga y que Sol y Ceci, el día de mañana, puedan acompañar a una nueva generación en su primera carrera…

Publicado el 5 septiembre, 2014 en Espartatlón III semana 49, Expo Maratón, media maratón. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: