Semana 36: Día 248: Por qué volvemos a una carrera

Patagonia Run 2012. Mientras caminaba por senderos, agotado, frustrado, sin fuerzas, con frío, el principal pensamiento que anidaba en mi cabeza era que nunca más iba a volver a esa carrera. Creo recordar haber pronunciado la siguiente frase a uno de los voluntarios en un puesto de asistencia: “Nunca corran 100 km”.

Y sin embargo, un año después, habiendo corrido una distancia menor (y menos tortuosa), dije que quería volver a correr 100 km en montaña. ¿Qué cambió? Si mi parámetro era una mala experiencia…

Supongo que quería volver a hacerla y no sufrirla tanto. Ese objetivo lo cumplí. Aunque tardé casi una hora más, hice esos 100 km con un poco más de experiencia, y eso jugó a mi favor. Pero había algo más. Me había costado mucho, realmente la había padecido. Estuve al borde de mi límite, y aunque eso es incómodo, quería volver a experimentarlo.

No sería lo mismo que no poder terminar una carrera y que quede la espina por cruzar la meta. Eso puede sonar parecido, pero no lo mismo. Esto es romper una promesa hecha en un momento de flaqueza mental. Me prometí nunca volver y después nada parecía más importante que contradecirme. Lo he visto en finalistas de la Espartatlón, que cada año vuelven a que el asfalto ateniense les dé una paliza. Quizá sea conocer el piso, uno cree que no se va a sufrir más que eso que ya se vivió. O quizás en las carreras uno aprende a aceptar el dolor y el agotamiento, pasan a ser tan habituales como los puestos de hidratación y los números tyvek.

¿Qué buscamos al volver? Probablemente perfeccionarnos. Yo aprendí a enfrentarme a lo que me da miedo. Sufrir físicamente o encarar un desafío (con incertidumbre) me daba bastante pánico. Pero con el correr de los años le fui perdiendo ese temor a lo desconocido, a lo inabarcable, a lo agotador. Así que aunque a veces la paso mal en un fondo o en una carrera, me doy cuenta de que estaba buscando eso. Salir de mi zona de confort. Y nada mejor para lograrlo que volver (con una sonrisa) a esa carrera que nos dio una paliza…

Publicado el 2 junio, 2014 en determinación, Espartatlón III semana 36, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, running, zona de confort. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Jamas le creería a un corredor que dice “nunca mas volvería a hacer esta carrera” y mucho menos mientras la esta corriendo (y sufriendo) en esos últimos kilómetros. Su estado de animo no me inspira confianza…. jajaja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: