Semana 35: Día 244: Ese maldito metatarso

Tengo que sumar el metatarso izquierdo a la lista de cosas que me duelen o me han dolido gracias al running. ¿El motivo? El uso de las plantillas nuevas, obviamente.

Ayer decidí ir a entrenar corriendo la distancia que hay desde mi casa hasta el Hipódromo de San Isidro. Lo hice muchas veces, ya perdí la cuenta, y me pareció que esos 21 km eran un buen testeo de las plantillas que ahora tienen un realce de 3 mm en el talón derecho. Giroldi, el especialista que me las preparó, me dijo que si llegaba a sentir dolor podía quitarle esa talonera y volver a lo que estaba usando antes. Siempre recomiendan no estrenar zapatillas en una carrera y nunca lo había entendido… hasta anoche.

No sé qué tenía adentro mío que salí disparado de mi casa. Venía corriendo a 4 minutos el kilómetro. En la angosta vereda que hay en Figueroa Alcorta, un gracioso me vio venir y abrió sus piernas y sus brazos para tapar todo el camino. Nunca me había pasado de cruzarme con un tarado así. Lo empujé y seguí con mi tranco furioso.

Venía bien hasta que empecé a sentir dolor en el metatarso izquierdo. Intenté ignorarlo y seguí. A los 10 km paré a tomar un poco de pinole. La molestia era intensa, aguda. Me empecé a preocupar. ¿Eran las plantillas? ¿Era fatiga por los fondos del fin de semana anterior? Retomé el fondo, intentando apoyar siempre con el talón. El dolor bajó bastante en intensidad, así que decidí seguir. En la resolución de los problemas está la evaluación de la situación, y la instancia en que uno verifica si hay algo que se pueda hacer. Esto parecía algo para aplicar y que me podía permitir terminar de correr.

Pero en el km 13 vino de nuevo el dolor, y no me quise sobreexigir. Justo estaba frente a la estación de tren de Vicente López. Como entrenamiento me parecía más que razonable, así que me tomé el siguiente servicio.

En el entreno me cuidé y evité ejercicios de impacto como saltar. El dolor casi que desapareció. Hoy decidí ir caminando hasta el supermercado con las plantillas puestas, y después de caminar un buen rato, volví a sentir molestias. Hablé con el kinesiólogo que me había atendido hace un mes, y claro, me retó por haber salido quemando llantas sin acostumbrar a los pies ni al material. Lo ideal era no hacer más de media hora de fondo durante la primer semana.

Ahora me voy a cuidar hasta el sábado, para ver qué pasa. Es obvio que esa corrección en el talón derecho me impacta en el metatarso izquierdo, porque la mecánica de mi pisada se vio afectada. Que un poco era la idea. Así que a armarme de paciencia y darle un par de semanas a este experimento, para ver si sigo o si mantengo lo que venía haciendo hasta ahora…

Publicado el 29 mayo, 2014 en dolor, Espartatlón III semana 35, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, metatarso, running. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Y pensar que la querías usar en el fondo de 70km la semana pasada. Decí que no estaba listas aún. Testarudo.

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