Semana 35: Día 242: Plantillas nuevas (y experimentales)

Hoy fui a retirar mis plantillas nuevas, casi justo justo que tenía que jubilas las viejas, las cuales me acompañaron durante 1072 km. La gran novedad es el realce en el pie derecho para compensar la deformidad que me convierte en el Quasimodo de los corredores. Veremos en los próximos días si esto me ayuda a prevenir lesiones o no.

La sugerencia de levantar 3 mm mi talón derecho vino de un kinesiólogo que me revisó y encontró ligeras desviaciones en mi columna (probablemente dentro de lo normal) y que tengo una pierna más corta que la otra (la derecha, para ser más preciso). Eso obviamente afecta a mi mecánica cuando corro, y hay toda una compensación imperceptible para mí que me afecta a largo plazo. Así es que tengo más elongación en una pierna, saco un brazo más afuera que el otro, y así.

La idea de Giroldi, quien hizo la plantilla, fue que la elevación estuviese separada, cosa de que pudiera sacarla si este cambio me produce dolor. Él no estaba del todo convencido de que fuera a funcionar, y como tenemos tiempo hasta la carrera (casi 120 días), podemos jugar con la prueba y error. Como yo meto muchos kilómetros semanales, me puedo dar cuenta muy pronto si esto funciona y cómo me afecta físicamente. En el peor de los casos, seguiré como hasta ahora, rogando no lesionarme. El mejor escenario sería que esto me dé un paso más simétrico, y con eso pueda especular con zapatillas más livianas, una zancada más óptima, menor tensión por el movimiento asimétrico, y una elongación similar en ambas piernas. Calculo que no existe la simetría perfecta en el running ni en la vida, pero pienso eso porque no me quiero sentir el único deforme en el mundo.

Me sorprendió comparar mis plantillas viejas con las nuevas. En las anteriores, a pesar de que tienen otro color, se puede ver cómo mis pies fueron marcando el material, incluso los dedos, que yo me imaginaba tenían poco impacto. Si el realce funciona, ese calado en la plantilla debería ser similar en ambas, porque ahora el ojo entrenado puede percibir en esa huella la compensación que hace mi cuerpo por tener una pierna más corta.

Mañana, miércoles, será el primer día en que corra con estas plantillas, la prueba de fuego para ver si puedo correr o no. De por sí esos 3 mm son un montón (la diferencia entre ambas piernas sería mucho más), casi que no comprendo cómo va a entrar mi pie. Vamos a tenerle fe, a creer que el material va a ceder con mi peso, y a mantener la esperanza de que estos cambios me van a ayudar a futuro. En 246 km no hay margen para el error, y aunque falta bastante para la carrera, el momento de armar la estrategia es ahora mismo…

1072 km vs 0 km

Publicado el 27 mayo, 2014 en Entrenamiento, Espartatlón III semana 35, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, plantillas, running, Spartathlon. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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