Semana 32: Día 220: No tomar atajos

Cuando empecé con Semana 52, a mediados de 2010, tenía como meta no tomar atajos. Lo pensaba literalmente, corriendo todo lo que hiciera falta, dando el máximo siempre y el mínimo nunca. Me alegra saber que, casi cuatro años más tarde, sigo viviendo bajo ese mismo lema.

Nunca lo pensé para químicos o drogas que aumenten la masa muscular o el nivel de oxígeno en sangre porque, para qué negarlo, ni siquiera sabría dónde conseguirlo. La creatina por ahí es fácil de conseguir, y hasta me chicanearon en un principio con que siendo vegetariano lo iba a necesitar, pero para mí eso no era natural. Cualquiera podría decir que los geles tampoco son naturales, pero aunque me tomó tiempo, ya los dejé.

El que busca encuentra, dicen. Nunca busqué epo, droga que supuestamente abunda en el ambiente del running tanto como el ibuprofeno, y quizá por eso es que jamás me la crucé. Lo más cerca que estuve de ese efecto fue cuando volví de Cusco, Perú, lleno de oxígeno en mi sangre.

Germán, mi entrenador, siempre identifica a los papeados. Sabe verlos a lo lejos y nos incentiva a no intentar imitarlos. Yo puedo aspirar a marcar músculo y quizá que crezca un poco, pero tampoco demasiado. Sin embargo no estoy atrás de un químico que acelere un proceso que debería ser natural. Ayudo con la alimentación, pero al parecer hay gente urgida en el gimnasio. Y tampoco es que no se tengan que esforzar. Levantan mucho más peso que yo, pero lo levantan. De todos modos, prefiero mis modestos logros a base de hidratos y proteína que obtengo de un sándwich. No siento que esté poniendo mi salud en juego, y no me urge estar musculoso porque no hago lo que hago para que me vean.

Bueno, tampoco me molesta que me vean.

La ciencia se encargó de acelerar todos los procesos. Yo creo que se va a perder la satisfacción del esfuerzo, lo conseguido con el trabajo duro y la paciencia. Si no, tranquilamente podríamos tomar un atajo en una carrera y después reclamar nuestra medalla. Ahí nos estaríamos olvidando de que lo que importa no es la meta, sino el trayecto.

Publicado el 5 mayo, 2014 en esfuerzo, Espartatlón III semana 32, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, motivación, musculación. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Muy lindo Martin. Un ejemplo de vida campeón. La transparencia te hace brillar. Es mas sencillo ser honesto que tranposo. Vale mucho tu actitud. Abzo. Juanca.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: