Semana 31: Día 213: Corriendo por Ezequiel

Casi todos escuchamos en las noticias el trágico suceso de Ezequiel Ponce, el corredor que falleció en Córdoba al finalizar la media maratón. Lo que le siguió a ese lamentable episodio ensombreció aún más esta historia, porque puso en evidencia el morbo del periodismo y la desinformación de la gente.

Hice una búsqueda en Google para poder hablar de Ezequiel, a quien no conocí, y lo que pasó fue lamentable. Siguen apareciendo toneladas de artículos que hablan de que falleció después de ganar los 21 km de Córdoba, confundiendo la entrega de medalla para los finishers con el podio. Después, me fue imposible determinar su edad. En algunos portales le daban 23 años, en otros 25, en otros 27. ¿Qué podemos creer? ¿Qué podemos SABER de esta persona?

Solo sé que era joven, que le gustaba correr y que murió haciéndolo. Sé por un amigo, que estuvo ahí, que se sentía mal antes de llegar, se descompensó a 200 metros de la llegada, y que a pesar de que los médicos querían sacarlo, decidió terminar igual. Puedo inferir que era cabeza dura, una característica muy presente en los atletas que no corren con las piernas, sino con el corazón. Sé que se desplomó tras cruzar la meta, ante la impotencia y la congoja de su madre.

A los corredores nos atravesó de manera particular. Veíamos el amarillismo en los noticieros, que se deleitaba con titulares del tipo “Alerta: Maratones”. Casi parecía comparable con la paranoia de la Gripe A. Yo tuve la suerte de salir al aire en Gente Sexy, en la FM Rock and Pop, para poder decir que correr es salud, que aunque desconocía las causas del fallecimiento de Ezequiel, entendía que no era por correr sino por algo particular suyo. Cuántas veces escuché que el running “te agrada el corazón y te morís”. Este atleta con final trágico era uno de los nuestros. Lo imagino defendiendo al deporte para todos los que dicen que es aburrido, que no corren ni al colectivo, que te va a matar.

Juanca es un corredor de Venado Tuerto, habitué de este blog, y una persona llena de humildad, motivación y garra. El running, lejos de matarlo a él con sus décadas dedicadas al cigarrillo (etapa hoy superada) y lejos de matarme a mí con mi década y media de vegetarianismo, nos unió en algunas ocasiones. Siempre intentamos hacer alguna actividad solidaria, que es una cosa que me inculcó. El domingo pasado, en San Pedro, corríamos esta nueva etapa de la Serie Salomon, que casualmente era 21 km, como los que hizo Ezequiel por última vez (aunque en nuestro caso era de aventura y no de calle). Juanca quiso que, como era nuestra primera competencia desde esta triste noticia, corriésemos teniendo a este atleta en nuestro recuerdo. Hizo unas cintas para que nos colocásemos y pudiésemos cruzar la meta con el nombre de Ezequiel con nosotros.

Fue un gesto que, me animo a arriesgar, pocos se enteraron. Quizá ni siquiera la familia lo sabe o lo sabrá, porque no los conocemos ni tenemos contacto. Pero no lo hicimos por prensa ni nada, fue una forma de despedir a uno de los nuestros, alguien a quien no conocíamos pero cuya historia nos conmovió. Fue un gesto a su memoria, y lo hicimos sin amarillismo ni inventando las cosas de él que desconocíamos.

Entiendo que mi partida puede ser dolorosa para mis amigos y mi familia, y no es un tema de conversación agradable. Pero cuando alguien con quien compartís una afinidad deja este mundo, es inevitable ponerte en esa misma situación. Y yo sé que hubiese hecho exactamente lo mismo que él, aunque me hubiese sentido muy mal, hubiese querido seguir. Dejando de lado el dolor, anulándolo con la mente. Él no sabía que se jugaba la vida, nosotros tampoco lo andamos pensando cuando hacemos nuestra actividad favorita. Pero yo me veo como él, dándolo todo para llegar a la meta. Mi familia y mis amigos sufrirían, pero yo me iría en paz conmigo mismo.

Espero que Ezequiel haya encontrado paz, y que su partida no sea una meta, sino la lagada de una carrera infinita.

Publicado el 28 abril, 2014 en Espartatlón III semana 31, Ezequiel Ponce, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, running, San Pedro. Añade a favoritos el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Gracias Martín tu recuerdo de Ezequiel, campeón y querido a quien no conocimos pero que ha tranqueado la vida como lo hacemos nosotros en cada recta, en cada curva hasta que esta última no ha podido doblarla. Gracias Pumas Runner´s por llevarlo en esta competencia en sus pensamientos, en sus corazones a el y su querida familia. No importa que ellos no lo sepan, importa que nosotros lo sepamos….a todos los miles que vamos demostrando que el movimiento es salud nos conmueve su partida y allí estuvimos un momento con el soplando un poco de aire fresco en su vuelo. Gracias Martín Juanca

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