Semana 27: Día 185: Consejos para las ultramaratones de montaña

En dos semanas exactamente, ya todo habrá pasado. Habré vuelto en avión hasta Aeroparque, las piernas habrán pedido a gritos un taxi, y quizá me haya tomado una siesta después de jugar 15 minutos con el iPad.

Pero para eso falta, tendré que haber viajado hasta San Martín de los Andes y haber corrido no menos de 100 km en plena Cordillera de los Andes. Si te parece una locura… medio que lo es. Pero me entusiasma muchísimo, porque ya no es una distancia desconocida y quiero mejorar mi magro tiempo de 18 horas (habiendo hecho más de la mitad con mucho dolor de tobillo, luego de una fea torcedura, tampoco estuvo tan mal).

Me gusta lidiar con la ansiedad previa a las carreras compartiendo las cosas que fui aprendiendo en este tipo de terreno.

Lo primero es, como todo, controlar las expectativas. Si a algunos la dificultad o la posibilidad de tener que abandonar en el camino los desanima para siquiera participar, yo diría “usalo”. Lo peor en una competencia tan exigente es la subestimación. Si fuera imposible, nadie llegaría. Y yo llegué rengueando muchísimos kilómetros. Es preferible ser conservador que pensar que por haber hecho la Adventure Race Pinamar estás listo para la montaña. Pisar con cuidado, relajarse sin perder de vista los horarios de cierre de los puestos… y pensar que estamos embarcados en una actividad muy dura y riesgosa.

Lo siguiente es lo de siempre. “Las ultramaratones son competencias de tomar y comer, donde se ven lindos paisajes y se hace deporte”. La estrategia no tiene que ser hacer determinado tiempo o vencer a tal corredor (a menos que seas élite, por lo que no necesitás leer consejos sino darlos). El plan de carrera tiene que estar armado para determinar en qué momentos comer, qué y cuándo. No llegues al día de la ultra para probar algo nuevo, hacelo en un entrenamiento largo. No te lleves una sorpresa desagradable en el filo de la montaña, a dos horas del puesto de asistencia más próximo.

Lo mismo para la bebida, aunque no hay mucha vuelta: agua (que no sea baja en sodio) o bebidas isotónicas. Yo estoy experimentando para bajar el consumo de azúcar o JMAF al mínimo, pero lo pruebo acá en la ciudad y no en la montaña. Pero si no tenés los traumas que tengo yo con la comida saludable te recomendaría atenerte a las bebidas isotónicas. Si te hartás de dulce… aguantate. Podés cortar con comida salada. En un esfuerzo tan prolongado, un Powerade o un Gatorade hacen una gran diferencia.

No sumes peso de más. Consultar el clima te puede adelantar si vas a necesitar esa campera o no. Yo intento llevar abrigos livianos, que si tengo calor me permita atarlos a la cintura. Pero ojo si el recorrido requiere saltar un alambrado o algo que te enganche la ropa.

Si la carrera tiene el sistema para dejar cosas tuyas y que te esperen en un punto del trayecto, no lo desaproveches. Comida, bebida, abrigo si pasamos de noche, medidas secas… es menos peso en la espalda.

El descanso, para mí, es fundamental. Mientras muchos habían ido a la charla técnica de Yaboty, a las 8 de la noche, yo me quedé en mi cama durmiendo. Como había que madrugar (se largaba antes del amanecer) yo me tiré a las 19 y dormí profundamente, mientras muchos, por la ansiedad y el temor de no despertarse, siguieron de largo.

No te desesperes si ves gente que te pasa. Es probable que si vas lento pero constante, más adelante los alcances. O no. Pero es tu carrera, no le tenés que ganar a nadie más que al cansancio, a la naturaleza y a vos mismo.

Hay normas de las organizaciones que suenan a capricho, sobre todo respecto al equipo obligatorio. Pero por algo están. Es preferible que lleves el silbato y la manta térmica para no usarlos, a que caigas en un acantilado o te agarre una noche helada si posibilidad de pedir auxilio o protegerte del frío.

Y, lo más importante, sentite orgulloso de participar de una ultramaratón, termines o no. Si bien no competís con nadie, estás haciendo en un día muchísimo más de lo que algunos hacen en toda su vida.

Publicado el 31 marzo, 2014 en Consejos, Espartatlón III semana 27, ultramaratón. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Jaa es muy loco ver una lista de todas las cosas que todavia no defini a pesar de haber entendido toda “la teoria” y haber ya probado muchas cosas, para dentro de 2 fines de semana. Si bien voy a hacer 42K voy a estar un rato bastante largo en el camino, sobre todo por ser la primera vez que voy a encarar una distancia larga.
    Me quede pensando muchisimo en la primera frase: “En dos semanas exactamente, ya todo habrá pasado”, estoy cayendo en la cuenta de todo lo que implico llegar hasta esta semana previa, de repente se ve todo como mucho mas grande aun de lo que ya suponia y luego, como dijiste, todo habra pasado.
    En resumen: que cagaso no?

  2. La teoría te arrima, pero jamás se equipara con la experiencia. La Patagonia Run es la mejor carrera que hice en mi vida, así que no creo que te defraude. La ansiedad es fatal, pero bueno… ¡va a valer la pena!

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