Semana 19: día 127: 481,46 km en un mes

Hola, soy el gemelo izquierdo de Martín Casanova. Mi verdadero nombre es gastrocnemio, aunque prefiero musculus gastrocnemius que tiene más alcurnia. Soy el músculo más superficial de la pantorrilla y estoy ubicado sobre el músculo sóleo, extendiéndome desde los cóndilos femorales, porción superior, hasta el tendón calcáneo en su porción inferior. Me pueden reconocer porque soy voluminoso, oval, aplanado y con dos cabezas, como el extraño caso del ternero policéfalo que sorprende a Marruecos (solo que las mías se llaman “medial” y “lateral”). Nadie sabe para qué sirvo, pero yo sí: provoco la flexión plantar del pie y contribuyo, aunque débilmente, a la flexión de la pierna. Mi importancia radica en ser el motor principal en la propulsión al inicio de la marcha.
Nunca le di problemas a Casanova, él no me exigía demasiado, yo cumplía con mi trabajo. Se han quejado las rodillas, el tibial, y hasta los cuádriceps (si tuvo problemas de la cintura para arriba, nunca me enteré). Todo venía fenómeno, hasta que se le metió en la cabeza eso de correr la Espartatlón. Ya me venían adelantando que en esa ultramaratón me iban a moler a palos. Yo siempre pongo mi mejor voluntad, pero bueno, con esto del entrenamiento, en enero no di más.  Fueron poco más de 481 kilómetros. ¡Una locura! Lo máximo que me habían exigido habían sido 335,60 km en marzo de 2013. Diez meses después le mete 145 más. Así, como si nada.
El fondo de 50 km del domingo pasado me lo banqué. Ya el fondo del lunes siguiente (o sea, un día después) con 23 km, le dije “Flaco, ¿a dónde querés llegar? ¿A China?”. El miércoles metimos 15 km y el jueves otra vez 50. Ahí sí, le dije “hasta acá llego”, me tiré abajo, pataleé, lloré, pero el otro siguió corriendo. Deberían haberlo visto rengueando al día siguiente. Me hice una bolita y me resistía a estirarme. Pero Casanova siguió corriendo, hoy metió 10 km abajo de la lluvia. Me quise resistir, pero no pude. El agua refrescaba, así que me relajé. No sé cuánto más voy a aguantar este ritmo. Pero ya me dejaron en claro que, aunque me queje, van a seguir con este ritmo infernal. ¿No me quedará otra que colaborar?

Publicado el 1 febrero, 2014 en cuentakilómetros, dolor, Espartatlón III semana 19, gemelo, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, running. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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