Semana 16: Día 107: Camino a la Espartatlón

“No podría desearte suerte, porque si no entrenaste correctamente, la suerte no sirve. Y si entrenaste correctamente, no necesitas suerte”. Así describió un corredor a la Espartatlón, una ultramaratón que ningún improvisado pudo terminar jamás.
Filípides es el guerrero ateniense que se supone hizo esta distancia a pie. La historia quiso que llegue a nosotros el relato de que corrió de Maratón a Atenas, iniciando la leyenda que daría origen a la carrera de 42 km actual. Si bien hay quienes dicen que este corredor era Tersipo o Eucles, este súper atleta hizo la distancia desde Atenas hasta Esparta para pedir ayuda a este pueblo. Como estaban en época de festejos al dios Apolo, tenían prohibido luchar, así que Filípides (¡o quien fuere!) hizo el viaje en vano. Hay quienes afirman que volvió corriendo y que murió por el esfuerzo, luego de completar 480 kilómetros.
Por suerte la Espartatlón, que nació en 1982 como una aventura privada de unos oficiales de la Fuerza Aérea británica, solo busca repetir el recorrido desde Atenas a Esparta, en el tiempo que declaró Herodoto. Como declaró que lo hizo en un día y medio, el objetivo fue y sigue siendo recorrer 246 km en un máximo de 36 horas. Los organizadores actuales decidieron que la fecha más cercana a este supuesto hecho histórico era el último viernes de septiembre, así que desde entonces se realiza esta dura prueba, donde el 95% del terreno es asfalto.
Para entrar hay que cumplir algunos requisitos. Este año el cupo máximo de corredores se aumentó a  380, y se agregaron nuevas formas de preclasificar (una más imposible que la otra). Paso a detallar:
a) Haber completado la Espartatlón en 36 horas.
b) Haber alcanzado, en una Espartatlón, el Puesto de Control 52 (Nestani), dentro del tiempo límite de 24 horas y media (este puesto corresponde al kilómetro 172).
c) Haber cubierto una distancia de al menos 180 km en una carrera de 24 hs.
d) Haber cubierto una distancia de al menos  280 km en una carrera de 48 hs.
e) Haber completado una carrera de al menos 200 km dentro de las 27 horas.
f) Haber completado exitosamente una carrera de 100 km dentro de las 10 horas y media.
g) Haber completado exitosamente la carrera Olympian (Nemea-Olympia) dentro de las 28 horas.
h) Haber completado exitosamente la carrera Efhidas dentro de las 11 horas.
Los corredores deberán haber conseguido estos pre-requisitos en los años 2012, 2013 y 2014. Para los que siguen este blog, sabrán que en 2013 hice los 100 km de la Ultra Buenos Aires en 10 hs 14 minutos, así que cumplo el punto f). Junto con un link al resultado de la carrera o un certificado de la organización que acredite mis tiempos (ya gestionado) me alcanza para inscribirme y correr una de las carreras de calle más duras del mundo. El tema es… ¿cuándo abren las inscripciones?
Esa duda me carcomía, y el miércoles pasado me enteré: los formularios para aplicar en la Espartatlón van a estar disponibles el 15 de enero a las 19 hs de Grecia. Cuando me enteré, me dio una mezcla de ansiedad con una pizca de pánico. Mi consulta a los que administran la página de Facebook no oficial de la carrera (que es excelente) me tranquilizó, porque según ellos estoy apto para que acepten mi solicitud.
Aproveché estos días para averiguar un poco más sobre la ultramaratón, algo que siempre me negué por ver demasiado lejos mis posibilidades de competir. Como estoy tan cerca, pude googlear sin filtro, y ver recomendaciones como que si no terminaste 100 km en menos de 9 horas, no vas a poder terminar. Si no entrenás en asfalto, tampoco. Si no corrés 200 km por semana, ni lo intentes. Los que se van a probar sin estar meses preparándose, muerden el polvo. Los que no se acostumbran al calor, también. Solo llega a la meta un 33% de los que largan. En algunas ediciones el número arañó la mitad, pero la tasa de abandonos es muy grande.
Estoy releyendo el libro de Scott Jurek, Eat and run, ahora que lo conseguí en castellano, y él cuenta cómo ganó su segunda Espartatlón con un dedo chiquito del pie fracturado (se lo rompió días antes de largar, ni siquiera durante la carrera). Además contaba sobre las alucinaciones que sufrió en el trayecto, producto del agotamiento. Filípides también tuvo visiones, pero del dios Pan, que representa a la naturaleza, y podía inducir un estado de pavor en los hombres, que hoy llamamos “pánico” en su honor (es una sensación muy conocida por mí). Este ser le pidió al mensajero que le avise a los atenienses que si ellos lo adoraban, él los iba a ayudar.  Jurek destaca esto, porque básicamente le estaba diciendo que si aceptaban a la naturaleza, ella se los devolvería, algo con lo que él se identificaba (yo también).
El miércoles envío mi inscripción a la carrera. No sé cuánto demoran, pero voy a ser uno de los primeros en enviarla. En cuanto me confirmen que estoy inscripto, mi vida va a cambiar radicalmente. En los próximos ocho meses voy a tener que convertirme en un atleta mucho más determinado y entrenado de lo que soy ahora…

Publicado el 12 enero, 2014 en Carrera, Espartatlón III semana 16, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, running, Spartathlon, ultramaratón. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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