Semana 4: Día 23: Madre hay una sola

150428_436603323099574_864989694_n
Hay un festival de cine que es una vez al año, en el que siempre tengo que trabajar. Me gusta la experiencia, pero es agotadora. El tema es que como el fuerte es un mes antes de su inauguración, el último día de octubre o el primero de noviembre, siempre coincide con el día de la madre. Y yo estoy siempre trabajando a destajo, convenciéndome de parar un instante para ver a mi mamá.
Este año ella me lo hizo un poco más fácil, y justo se fue de viaje con mi papá. Así fue que todos estaban yendo y viniendo a sus antiguos barrios, visitando a la familia para almorzar. No fue mi caso, que me quedé pegado a la silla, armando fichas de largometrajes, documentales y cortometrajes. En medio de maratónicas sesiones de trabajo (hablamos de 15 horas seguidas antes de desmayarme del sueño) pensaba en escribir unas líneas sobre ella.
Como puede corroborar cualquiera que lea este blog, mi mamá es una de mis grandes fans. Quizá como el nene lo le salió muy extrovertido, aprovecha para leer diariamente mis entradas y enterarse de qué estoy haciendo. Ella supo reprimir sus instintos maternales y no se escandalizó cuando empecé a entrenar duro y perder mucho peso, ni cuando decidí hacerme vegano (creo que ya se había acostumbrado a mi vegetarianismo). Mientras mi entrenador y mi nutricionista me supervisaran, y los estudios de sangre y del corazón dieran bien, ella se quedaba tranquila. Muchas veces postea en los comentarios de las entradas, y otras cree que si opina me va a incomodar, entonces directamente me llama por teléfono y hablamos de cosas que escribí.
Ella se movilizó junto a mi papá, amigos y hermanos hasta Marcos Paz para verme correr mis primeros 100 km. Estuvo en 2012 cuando me quedé en el km 77 y volví a la meta en auto, tiritando de frío por mis escasas reservas de energía (hay que bancarse manejar 50 km para verme pasar un segundito cada dos horas y media). También volvió este año, en condiciones similares, pero esta vez sí para recibirme en la meta cuando cumplí mi objetivo en 10 horas y 14 minutos. Cuando llegué fui directo a ella, a llorar en sus hombros, todo transpirado, agotado, y feliz. De todas las personas que estaban ahí, ella era la que yo primero necesité abrazar.
Mi mamá no es precisamente una deportista, pero ahí estuvo en toda mi “carrera atlética”. Para ser realmente honesto, estuvo pendiente de mí toda mi vida. Junto con mi papá se convirtió en sponsor de mis caprichos, aún cuando no estuvo siempre 100% de acuerdo. Pero en los momentos de mayor angustia, cuando estuve en algún lugar remoto, o las fuerzas me fallaron, siempre pienso en ella y en las ganas de verla que tengo. En cuanto a la herencia genética, ella siempre dice que mi cuerpo tenía la forma del lado de su familia, y que el running lo modificó para ser como los genes de los Casanova.
Mis papás son muy diferentes. Ella es extrovertida, impulsiva, pasional. Él es más introvertido, reflexivo, paciente. Tienen en común que son muy afectuosos, generosos, creativos, y que han sabido acompañarme en cada una de mis locuras. Dejando de lado la obviedad de que yo no existiría sin ella, mi mamá es un 50% responsable de que yo esté donde estoy y que sea como soy. Por eso, aunque nunca compartimos la locura de correr, cada vez que las fuerzas me abandonan, solo pienso en abrazarla y decirle “Mami, llegué”.

Publicado el 20 octubre, 2013 en día de la madre, esfuerzo, Espartatlón III semana 4, http://schemas.google.com/blogger/2008/kind#post, mamá, running. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: