Semana 50: Día 345: La Media Maratón de la Ciudad de Buenos Aires

08092013318

Ayer intuí que hoy iba a ser un gran día. No me equivoqué.

Faltan tres semanas para que termine este año y complete las 52 semanas. No se va a caracterizar por alguna gloriosa carrera en la que haya participado, sino que ahora que miro hacia atrás veo que podría haber llamado a esta temporada como “Un atleta vegano”. El cambio en mi alimentación fue el más importante, y el no haberme podido inscribir en la Espartatlón por falta de cupo hace que mi meta máxima espere un año más.

Pero eso no quiere decir que no haya tenido muchos logros personales en este tiempo, tanto a nivel personal como deportivo. “Orden es progreso”, me dijo hoy Juanca al teléfono, antes de volverse a Venado Tuerto. Y lo dijo felicitándome por mi departamento y cómo está todo organizado. Ser vegano también implica tener mucho orden en la cabeza y en la cocina, y también es un requisito para conquistar metas.

Hoy corrí los 21 km de la Ciudad de Buenos Aires, sin pensar que iba a ser la “última” carrera de esta temporada de Semana 52. Seguro, en un mes está la Maratón, pero eso ya va a entrar en la nueva temporada, de cara a la Espartatlón. No lo venía pensando mientras corría por mis calles, pero sí me dije, y me lo repetí muchas veces, que esta tenía que ser la última vez que buscaba velocidad. Es hora de intentar alcanzar distancias, superar la barrera de los 100 km y vivir para contarlo.

No es casual que haya mencionado a Juanca, ya que este fiel lector del blog, que hoy es un amigo, vino a correr esta media maratón y aprovechamos para vernos en persona. Confirmé que Juanca no es un ser virtual, sino que existe y es en 3D. Él es vocero de Espera por la Vida, y nos trajo a todos los Puma Runners unas pulseritas hechas por él mismo para correr por Benicio, el chiquito de 8 meses que fue operado del corazón. Si hubiese una forma de medir esta campaña íntima (pero no menos importante), debería decir que fue un éxito, porque mientras las repartíamos hoy, a las 7 de la mañana, una corredora desconocida se acercó, y al escuchar la historia pidió una para ella.

Yo soy ansioso, y eso de coordinar para que gente de Pilar y San Isidro se levanten en horario, salgan de sus casas y consigan dónde estacionar, todo previo a la largada de una carrera, era algo que me tenía un poco nervioso. Teníamos que repartir kits todavía, más las pulseras, sacarnos unas fotos para seguir promocionando la importantísima labor de concientización de Espera por la Vida, ir al baño, dejar las cosas en los guardarropas y buscar nuestro lugar en la salida. ¡Era mucho! Pero dije que iba a ser un buen día, y todo nos salió bien (bueno, casi todo… a uno de los Puma Runners se le rompió el auto camino a la carrera y se quedó en su casa, maldiciendo por su suerte).

Entre los amigos que estaba ahí conmigo y que también hice con el blog estaba Nico, otro “loco” que descubrió el poder del running. Ni hace seis meses que entrena y hoy hizo la media maratón. Ir a una carrera tan linda, con tus amigos de siempre y los nuevos, es más de lo que cualquiera podría pedir.

Con Marcelo, asiduo compañero de aventuras, y Nico, nos fuimos abriendo paso entre los otros corredores y nos pusimos lo más cerca (humanamente posible) de la largada. Aunque teníamos el arco bastante cerca, pasamos por debajo cuando el cronómetro ya marcaba un minuto de carrera. Para mí eso es clave, porque con 17.500 inscriptos se hace un importante embudo. Más relajados, el resto de los Puma Runners arrancaron de más atrás, y cruzaron la línea de largada como a los cinco minutos.

Correr era físicamente complicado, porque la gente no terminaba de abrirse. Cuando encontrábamos un hueco nos metíamos a toda velocidad, pero enseguida teníamos que frenarnos. Veníamos por Figueroa Alcorta, y después de ver a un montón de gente improvisar un “carril rápido” por la vereda, nos mandamos. Recién ahí pudimos ir a buena velocidad, buscando siempre despegarnos del malón.

El recorrido de este año fue distinto, y no nos metimos en Libertador por la calle Dorrego. Pero cruzamos las vías del tren por debajo del puente, que es algo que a mí me encanta. Sé que puede parecer algo bastante trivial, pero es una curva donde los autos pasan quemando llantas, y no solo me encantan las formas y los colores del metal y el ladrillo formando esa estructura, sino que disfruto cada vez que le ganamos un cachito de espacio al tránsito.

Mi reloj marcaba una velocidad de 4 minutos 10, y a veces lo bajábamos. Hasta ese momento le creía al bendito aparato. Los shows de música y baile que están alternados con la hidratación le da otro color a la carrera, y me di el gusto de acompañar algunas estrofas de una canción de los Beatles mientras iba corriendo. El clima era espectacular, y la remera me empezó a dar calor, así que me la saqué. La llevé en la mano todo el recorrido, y supongo que cuando vea las fotos de la Media Maratón me voy a poder encontrar más fácil. Habrá que buscar al espantapájaros.

El recorrido tuvo algunas diferencias, pero ciertas partes se mantuvieron, como pasar por el Obelisco, la Casa Rosada, Plaza de Mayo, el Cabildo… no hay carrera más turística que esta (bueno, quizá la maratón, pero también es una competencia mucho más dura). Por Retiro me separé de Marcelo, y aunque quería correrla con él, pensé que en un momento me iba a cansar y que no iba a poder seguirle el ritmo. Pero no sé qué me pasó, estaba como poseído por fuerzas desconocidas. No podía bajar el ritmo, venía abriendo la zancada y corriendo con todo el corazón. Me di vuelta varias veces para buscarlo pero dejé de verlo. Paré para tomar Gatorade (y no volcármelo todo encima) y aproveché para buscarlo entre los miles de corredores… pero nada. Decidí seguir y ver hasta dónde podía apretar.

Estuve todo el recorrido yendo rápido, pero cómodo. Podría haber ido más tranquilo y disfrutado más del paisaje, pero para mí lo importante era que estaba haciendo un muy buen tiempo y que nada me preocupaba. En un momento mi GPS dejó de coincidir con los carteles de kilometraje de la organización. Yo tenía un kilómetro 100 metros de más. ¡Era demasiado! Le preguntaba a otros corredores que miraban sus relojes y el mío era el único desfazado. Me hizo sonar algunas alarmas en la cabeza, porque uno regula en base a lo que le falta, y mil metros es una enorme diferencia en la que uno tranquilamente se puede quemar… pero decidí que mi reloj solo me marque el tiempo que venía corriendo, y la distancia la medía con los carteles.

Tomé un par de vasos de Gatorade, que igualmente estaban llenos hasta menos de la mitad, y tres botellitas de agua (otro punto a favor de esta carrera es que el agua… ¡tiene sodio!). También me hice de algunos trozos de banana, y quise comprobar que con eso me alcanzaba para tirar los 21 kilómetros. No me equivoqué. He tenido fondos en entrenamientos donde aguanté con menos. Dejo los geles para la maratón o las carreras más largas.

Otra de mis partes favoritas de este recorrido es subir la autopista. Ahí, más que nunca, recorremos a pie un camino absolutamente vedado a los peatones. Además, el sol brillaba fuerte y calentaba la piel. Me agradecí por la iniciativa de estar corriendo en cuero.

El paso bajo nivel, que yo creía que era la parte más dura de la carrera, me resultó menos temible de lo que recordaba. Quizá el entenamiento, sobre todo en cuestas, ayuda, además de que me acostumbré a distancias más largas y no lo hice tan cansado. Me sirvió que hayan cambiado el punto de largada, corriéndolo unos 200 metros. Al estar llegando, después de meternos un tramo por los lagos de Palermo, la meta se vislumbraba mucho mejor, y al tener todo ese trayecto bastante memorizado, hasta parecía que estaba más cerca. Recurrí a todo mi entrenamiento, en especial de técnica, y levanté los tobillos para dar zancadas más largas y ganar velocidad. En la entrega de kits me encontré con un lector de este blog, Diego, al que le dije que me conformaba con hacer un tiempo de 1:45, y a medida que me acercaba al cronómetro oficial, pude ver que estaba por debajo de los 90 minutos. Culminé mi media maratón con un sprint furioso, grité “¡¡¡ESPARTAAA!!!” y frené mi reloj en 1:26:45. ¡Mucho mejor de lo que me animaba a imaginar!

Mi alegría era inmensa. No sé en qué ubicación estoy de la general, pero es algo que no me importa tanto siendo que le gané a la única persona que realmente me importaba, que era yo mismo. En 2010 hice esta misma carrera en 1:57, y sacarle media hora es bajar el tiempo un 25%. Realmente, no puedo pedir más.

No me lesioné, no me dolió absolutamente nada, no sentí sed, ni hambre, y después pude compartir experiencias de carrera con amigos, como los de Actitud Deportiva, que conocí en Yaboty. Fue una experiencia realmente impresionante, y con esa marca de reloj, la página oficial de la Maratón dice que en Octubre tengo que hacer los 42K en 3 horas 5 minutos. Me mojó la oreja y me siento muy lejos… pero me prometí solo priorizar los fondos y no la marca horaria…

Hablando del reloj, cuando volví a casa quise investigar por qué me había dado tanta diferencia. Además, en el resumen de la carrera me decía que mi velocidad máxima había sido… ¡45 kilómetros! ¿Qué le queda a Usain Bolt y todos los campeones velocistas si yo puedo terminar una maratón en una hora? Cuando descargué a Movescount la información del recorrido, pude constatar que bajando Corrientes hacia la Avenida Alem metí un pique, aprovechando el desnivel, y doblé muy cerrado. Según el Suunto eso lo hice a 1:33 minutos el kilómetro, algo que quizá sea imposible para un ser humano, pero definitivamente nunca lo podría hacer yo. Quizá un satélite explotó en el espacio, o había alguna clase de interferencia, pero viendo el recorrido era como si hubiese cruzado para correr por adentro del Centro Cultural Bicentenario. Luego viene una parte en la que al parecer hice un zigzagueo yendo de vereda a vereda de Alem (el tráfico no estaba cortado), y en lugar de subir hacia la Casa Rosada, me desvié hacia Ingeniero Huergo, rodeando la Plaza Colón, a velocidades asombrosas que nada tenían que ver con el recorrido. Ahí está ese kilómetro con cien metros de más que me descolocó la segunda mitad de la carrera. Una pena, porque hasta ahora mi historia con el reloj Suunto era de amor incondicional.

Volviendo a la media maratón, el punto más flojo de la organización, hay que decirlo, fueron los guardarropas. Mientras que el año pasado fue un ejemplo, con sectores separado por rangos de números de corredores, esta vez fue un verdadero caos, con un solo cubículo habilitado (y los demás extrañamente cerrados) y mareas de corredors que querían sus cosas para irse a su casa. La inexperiencia no cuenta como excusa, menos cuando un año atrás la cosa fue absolutamente lo opuesto. Yo, por suerte, tenía mis pertenencias en el auto de Nico, pero los miles de atletas que tienen este último contacto con la organización de la carrera se quedan con un mal sabor de boca.

Quedan 5 semanas para la Maratón de la Ciudad de Buenos Aires. Esta media es la última carrera de esta temporada de Semana 52, y para mí ha sido un maravilloso cierre. Los 42K van a ser la primera de la que seguramente sea la temporada final de este blog. En 55 semanas quiero estar uniendo Atenas con Esparta, un sueño para el que no voy a querer seguir esperando…

Probablemente una de las claves para ganar tiempo, además de salir bien adelante, fue no correr con el celular, sacando fotos. Por suerte lo tuve a Nico, que logró capturar muchos momentos espectaculares de los 21 km, que gentilmente comparte a continuación:

Publicado el 8 septiembre, 2013 en Carrera y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 9 comentarios.

  1. Tremendo tu tiempo. Imagino lo contento que estarás!.
    Yo no tengo muchas experiencias en esto, fuera que la pasé genial y el recorrido me pareció tremendo me quedó el amargo sabor de haber perdido el chip. Y parece que no soy el único, escuché otros con el mismo problema y hasta un corredor que me comentó “Si, yo vi varios tirados en el camino”.
    Otro punto que veo que no mencionaste es que en la meta no daban nada de comer. Al menos yo necesitaba una banana luego de haber parado y no la tenía. Durante la carrera no comí más que algunas de mis pasas de uvas que fueron suficiente, pero es algo que me llamó la atención.
    Gracias por el relato, por haber estado ahí y por la buena onda.

  2. Gracias Martin y Puma Runners por este tranco solidario! Una alegría ver este empuje por Benicio que seguiremos rogando para que salga a flote. Felicitaciones tu carrera campeón. Abrazo para todos los queridos amigos y amigas que he conocido y que se han sumado a Espera por la vida.Si Dios quiere nos vemos en otra largada. Juanca.

  3. Hey, en primer lugar felicitaciones por tu buena carrera (en tiempos y en caracter solidario). En segundo lugar gracias por tu buena onda cuando me acerqué a saludarte (la clara prueba de que los lectores/as somos reales). Cualquier consejo para solucionar extraños dolores (kinesio, plantillas y demás) es más que bienvenido.

  4. una alegrìa enorme por tu tiempazo!!! fui, corri, disfrutè y me encantò el nuevo recorrido. . .làstima no haberte encontrado Martìn!!!

  5. Te felicito! Una bestialidad tu tiempo!
    Yo debuté en la distancia con un modesto 2:05:20, y estoy más que conforme. Era lo que esperaba hacer.
    Disfruté mucho la carrera hasta el km 17-18, ahí como que me caí, no daba más, venía haciendo de promedio 5:45 y en los últimos 4 km me fui a 6:10, no sé si faltaron fondos largos o quizás algo de combustible. Capaz que para la próxima empiezo a experimentar con geles o algo así.

    • Por ahí es una cuestión de hacer cuestas. En la última parte tenías la subida a la autopista y después el paso bajo nivel. Eso quema más que el llano, es lógico que bajes el ritmo ahí. ¡Felicitaciones por el impresionante debut!

  6. muy buena carrera titán!
    la tuya, la de los organizadores no tanto.
    no leo el blog seguido, pero me gusta chusmear tus progresos cada tanto. me alegro que tanto esfuerzo de sus frutos. venìs muy afilado!
    abrazo maratoniano

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: