Semana 41: Día 282: Perdidos en Río

Estoy tirado en un sillón, descansando las piernas y la planta de los pies, que me laten. Me duele la cabeza, y asumo que es una combinación de cansancio y de insolación. La maratón de Río me hizo sentir un pollo al espiedo.
Pero no puedo hablar de esta carrera sin detallar lo que fueron estos días en Brasil, en especial anoche.
Hice la dieta de la maratón, que consiste básicamente en tomar mucha agua, descansar, meter muchos hidratos de carbono y  eliminar el consumo de fibras. Lo hice a medias, porque en grupo y en otro país cuesta mucho. Hubo un poco de verduras en los días “prohibidos”, unos pochoclos después de caminar 12 km por la costa (para no desfallecer), y mucha playa.
Para complicarla, decidimos visitar el Decathlon de Río, ya que no podíamos dejar pasar la oportunidad. Lo que no sabíamos era que la tienda estaba muy lejos, que el colectivo que creíamos que nos llevaba nos dejó a 30 cuadras, que el chofer tenía el aire acondicionado en temperaturas bajo ver cuando afuera hayan 17° (y no se podían abrir las ventanillas)… Nos parecía que íbamos a tardar media hora y fue hora y media, hasta un shopping a 3 km del Decathlon.
Llegamos y nos envolvimos en un frenesí de compras. Yo pensé en la maratón y me hice de unos geles. También compré algunos regalos, y los chicos de los Puma Runners que visitaban la tienda por primera vez se equiparon por completo.
El tema se complicó al regresar, ya que no conseguíamos taxi. Un taxista que estaba con pasajeros aviso a la agencia por radio y nitra dijo que nos iba a mandar dos autos. Nunca vinieron. Terminamos llegando pasadas las once de la noche al departamento, con la cena pendiente y todas las cosas de la carrera sin ordenar. Por cómo estaba organizada la carrera, nos fuimos a dormir a las doce de la noche, sabiendo que nos teníamos que levantar a las 4:15 de la mañana.
En este contexto, me levanté molido. Emocionado pero molido. ¿Cómo podía encarar una maratón así? Mañana les cuento cómo lo hice… y cómo me fue.

Publicado el 7 julio, 2013 en Carrera, Reflexiones y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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