Semana 39: Día 271: Conocer el objetivo

En el tercer año del blog, es lógico volver sobre temas pasados, pero esto es algo que me define: conocer mi objetivo.
Todo cambia cuando sé a dónde me dirijo. Tanto sea si corro 5 km como 30, necesito saber antes mi meta. Si me mentalizo en que tengo que correr 25 km, hasta el 20 no me voy a sentir cansado. Y esa proporción se mantiene si hago una maratón, hasta el 30 o 35 es un relajo.
Por supuesto que esto es algo que afecta tanto al running como a otros aspectos de mi vida. Supongamos que conozco una chica (es un ejemplo, má). Por diversos motivos que desconoceré, ella no puede verme todos los días. De hecho, con gentileza y argumentos sólidos, me dirá que hoy no puede, ni el martes. Ahí es cuando empiezo a marearme y me pregunto “¿Me está rechazando?”, “¿No le intereso?”. Pero si me dice “En una semana nos vemos” yo espero paciente, tejiendo y destejiendo.
El tener objetivos claros, sin importar cuán lejanos o imposibles parezcan, es lo que hace la diferencia. No es malo esperar. Desarrollar la paciencia en un mundo acelerado es lo que diferencia a exitosos de los que nunca le pegan al budín en el horno porque lo sacan antes de tiempo.
Y acá hago la aclaración para parecer humilde: yo no me considero exitoso. He llevado muchas costumbres del running a mi vida cotidiana, pero todavía me queda mucho por aprender y aplicar. Me resulta más fácil estar 4 horas corriendo una maratón que haciendo media hora de cola en el banco (quizás en una carrera sé lo que me espera y nunca sé qué esperar de las entidades financieras).
Pude correr 100 km porque sabía qué me esperaba, y cuando lo logré (en mi segundo intento) fue porque ya sabía que no solo tenía que llegar, sino que tenía que hacerlo de una forma donde no me consumiera en el camino.
Conocer los objetivos es un buen punto de partida. Es el paso correcto para empezar y organizar las ideas. Esto es lo que a mí me resulta y se me hace fácil. El siguiente paso, que me cuesta mucho más, es no querer apurarme (contradictorio, para un corredor). Hacer las cosas a su tiempo… es mi verdadero desafío.

Publicado el 26 junio, 2013 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Genial. Sobre todo, el cierre.

  2. Muy atinado, gracias por escribirlo…es algo que veía diariamente pero no descubría. En este momento es como esa sensación dónde te hacen recordar un sueño de la noche pasada.
    Ahora que lo dejás en claro me doy cuenta que en el día a día tenemos cientos de estos ejemplos en donde nuestra mente se acostumbra a los tiempos que conocemos como objetivos o límites.
    Es mágica y traicionera a su vez. Conocer y poder manipular a gusto ésto es el punto justo para soportar cualquier espera intermedia entre un inicio y el logro, pudiendo hasta disfrutar del camino.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: