Semana 38: Día 264: Entrenar con frío

Nuevamente estoy camino a mi entrenamiento, en el tren ramal Tigre. Otra vez estoy esperando esa revolución en el transporte que nos prometió Randazzo. Pero se sigue atrasando, los carteles electrónicos anuncian servicios midiéndolos con minutos de 90 segundos, y a veces las pantallas directamente no arriesgan ningún horario.
No me gusta llegar tarde, sin embargo nunca hago a tiempo. Tengo que empezar a salir más temprano.
Estamos a pasos del invierno,y después de un otoño con bastante buen clima, esta semana salir a entrenar de noche fue un acto de conmovedor coraje. Volvimos a correr con abrigo, los ojos llorosos por el viento frío y las veredas más vacías que nunca.
Yo vivo estos días con una mezcla de alegría, porque gay más espacio para entrenar, con sufrimiento. El frío me cala los huesos, algo que cuando estaba por encima de los 75 kg no me afectaba. El haber pedido masa adiposa me disminuyó mi aislante natural. No sé si quejarme, sé de gente que disfruta este clima y lo recibe con sus ventanas abiertas. No es mi caso.
El ver las veredas vacías me hace pensar en la cantidad de gente que desaprovecha estos meses gélidos. Por supuesto, correr en primavera es hermoso, pero ¿para qué interrumpir el entrenamiento? El cuerpo se desacostumbra rápido a la falta de ejercicio, y después habrá que empezar de cero.
Leí por ahí (o sea, en internet) una frase que decía “Los cuerpos del verano se construyen en el invierno” (o algo muy parecido). Esta época no hay que desaprovecharla. Basta con tener un abrigo adecuado, en especial para el final del entreno. Yo suelo salir en pantalón corto porque en seguida entro en calor. Hoy, que hace 9 grados (quizá menos en Acassuso), me puse la calza, que es mi límite de mariconeo. En casos de frío extremo (más en montaña que en ciudad) opto por un par de guantes. Rara vez uso un cuello todo el tiempo. Como decía, el cuerpo entra en calor, y prefiero buscar un equilibrio que correr con frío y mojado de transpiración.
No recuerdo unas vez en que entrenar con frío me haya hecho mal. En todo caso, lo peor vino cuando llegó el momento de detenerme…

Publicado el 19 junio, 2013 en Entrenamiento y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Odio el frío, pero debo reconocer que cuando salgo a correr afuera con este clima, y una vez que logré entrar en calor, lo termino disfrutando.
    Dicen los expertos en la materia que el frío por si solo no enferma, así que habrá que creerles. Eso si, aún mantengo un buen tejido adiposo cual pingüino emperador.

    Que todo sea para disfrutar mejor el clima que te estará esperando en Río en unos pocos días.

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