Semana 34: Día 232: Recalculando

Iba a titular este post con “soy mi peor enemigo” pero me pareció exagerado (y falso). Tengo enemigos más temibles, pero a veces pareciera que me autoboicoteo, y meto la pata hasta el cuadril.

Me gustaría ser una persona que tiene todo bajo control, pero desde que me acuerdo que tengo mala memoria (vaya paradoja). Una vez jugábamos con mi hermano Santi a que uno encerraba al otro en el hueco que había entre la ventana y la reja. El chiste era hacer que quien quedaba afuera era una suerte de carcelero. Me mandé un chiste buenísimo: hice que me iba y lo dejaba ahí atrapado, me fui a la cocina, y me puse a comer galletitas… olvidándolo a él por completo. A los pocos minutos mi abuela lo rescató, y él estaba llorando desconsolado. Me sentí muy mal… y esa fue una de tantas cosas olvidadas por mí (no pueden culpar a mi vegetarianismo por eso, en aquellos años devoraba toda clase de animales).

Hoy, sin ir más lejos, fui a entrenar y Vicky se quedó durmiendo, recuperándose de su demoledor resfriado. Me pidió que encierre a las bestias en la cocina, para que la dejen dormir un rato más. Y salí, nomás, dejando todo bien cerrado con llave, incluyendo la puerta de la cocina. Abandoné el hogar por la puerta de servicio y me fui a Zona Norte a correr en esa fría y húmeda mañana. De casualidad tenía el teléfono en la mano, un par de horas después, cuando Vicky me llamó. La atení y, al igual que Santi hace casi treinta años, ella estaba llorando porque la había dejado encerrada. La cocina estaba cerrada desde adentro, y su juego de llaves junto a la puerta de servicio. No podía ni llegar hasta la heladera para comer algo, ni salir de casa para comprarse el desayuno. ¿Y en qué momento me planteé que la estaba dejando atrapada? Nunca, hasta el instante en que me llamó.

Y este mismo blog es un compendio de mis confusiones y errores. Muchos ni se percatan de que al principio del título de cada post pongo las semanas y los días que van pasando, y en muchísimas ocasiones repito números, me los salteo, o pongo cualquier cosa. Sé que la semana cambia cada sábado, y cada tanto tomo la calculadora, divido, y si no me da múltiplo de 7 es que algo mal hice. Acto seguido es revisar post por post a ver dónde está el error, y rogar que sea reciente para corregir la menor cantidad de cosas (no creerán que lo voy a dejar así, sabiendo que está mal). He decidido flexibilizarme y solo corrijo la versión original del blog, que está en WordPress. La de Clarín sigue igual porque tengo la sospecha de que ya casi nadie entra ahí…

En fin, hoy no fue la excepción, y cuando quise comprobar si venía bien, estaba desfasado por dos días. Hace un tiempo me hice una tablita para saber qué días corresponden a cada semana, pero esto solo funciona si USO la lista. Como la agenda que me regalaron, con la que estaba convencido que me iba a organizar mejor. Anoté todos mis compromisos más próximos, la cerré y la guardé, para no volverla a abrir.

A quien le gusten los datos estadísticos, así es cómo debería organizarse este año:

Semana 1: 1 al 7
Semana 2: 8 al 14
Semana 3: 15 al 21
Semana 4: 22 al 28
Semana 5: 29 al 35
Semana 6: 36 al 42
Semana 7: 43 al 49
Semana 8: 50 al 56
Semana 9: 57 al 63
Semana 10: 64 al 70
Semana 11: 71 al 77
Semana 12: 78 al 84
Semana 13: 85 al 91
Semana 14: 92 al 98
Semana 15: 99 al 105
Semana 16: 106 al 112
Semana 17: 113 al 119
Semana 18: 120 al 126
Semana 19: 127 al 133
Semana 20: 134 al 140
Semana 21: 141 al 147
Semana 22: 148 al 154
Semana 23: 155 al 161
Semana 24: 162 al 168
Semana 25: 169 al 175
Semana 26: 176 al 182
Semana 27: 183 al 189
Semana 28: 190 al 196
Semana 29: 197 al 203
Semana 30: 204 al 210
Semana 31: 211 al 217
Semana 32: 218 al 224
Semana 33: 225 al 231
Semana 34: 232 al 238
Semana 35: 239 al 245
Semana 36: 246 al 252
Semana 37: 253 al 259
Semana 38: 260 al 266
Semana 39: 267 al 273
Semana 40: 274 al 280
Semana 41: 281 al 287
Semana 42: 288 al 294
Semana 43: 295 al 301
Semana 44: 305 al 308
Semana 45: 309 al 315
Semana 46: 316 al 322
Semana 47: 323 al 329
Semana 48: 330 al 336
Semana 49: 337 al 343
Semana 50: 344 al 350
Semana 51: 351 al 357
Semana 52: 358 al 364

Nótese que la Semana 52 termina en el día 364, viernes, cuando se corre la Espartatlón (porque los años son 52 semanas, más un día, excepto los bisiestos que solo sirven para complicar aún más las cosas).

Solo espero prestar un poco más de atención, verificar bien el dato de en qué día estoy (aunque me interese a mí solo), y no volver a dejar a nadie encerrado…

Publicado el 18 mayo, 2013 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Hay un momento en la vida que hay que redondear el resultado. No siempre dos por tres es seis. Abrazo campeón y no te enriedes. Juanca.

  2. Tatuate, como Memento.

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