Semana 32: Día 220: Volver a empezar

¿Cuántas veces escribí este post? No ESTE puntualmente, pero tengo esa sensación de déjà vu. Yo esto ya lo viví. No poder correr, la frustración de estar apto mentalmente pero no físicamente, y el día en que finalmente todo se acomoda y puedo volver.

La kinesióloga me dejaba correr el fin de semana, pero me resfrié, y con la Feria del Libro dándome otra paliza, no pude ni actualizar el blog el domingo. Igual no tenía mucho para contar. “Estuve todo el día acomodando libros y revistas, recomendando cómics, contestando dudas sobre Spider-Man y The Walking Dead. Ah, y descubrí que las Frutigran no son veganas”. Eso era todo.

Pero hoy, lunes, pude correr. Fue muy raro, la dejé a Vicky en su nuevo grupo de entrenamiento y me fui al mío. Nos separan 2 km de distancia, así que lo hice corriendo, en pantalón largo, campera y con la mochila. Me dio calor, pero fueron mis primeros pasos desde la Patagonia Run, hace 23 días. Al principio me sentí muy oxidado. Tenía miedo, porque en este tiempo no corrí nada, solo unos pasitos cruzando la calle. Mientras corría dándole la vuelta al hipódromo sentía miedo, porque no quería lastimarme o sentir dolor. Iba muy contenido, demasiado. Intentaba prestar atención a todo, a cada sensación en mi cuerpo, sin dejar de prestarle atención a cada palmo que iba pisando. Me fueron doliendo diferentes cosas, como las rodillas, el tobillo, pero no la lesión. El tibial sentía que me tiraba, como algo que perdió elasticidad.

Me mantuve así, corriendo con cautela, hasta que me empecé a soltar. Transpiraba, así que me abrí un poco la campera. Hice mi primer kilómetro en 5:30. Seguí y el segundo lo terminé en 5:06. Llegué a los Puma Runners, me saqué el pantalón largo, y recién cuando vi algunas risas me di cuenta que todavía tengo la pierna izquierda afeitada de la rodilla para abajo, y la otra peluda como siempre. Desentona (parece que en un atengo una media de nylon), pero prefiero esperar a que se vuelva a poblar de pelo que a afeitarme y dejarlas simétricas.

Entrené como siempre, sin dolor, sin molestia. Sigo sintiéndome un poquito oxidado, pero ya no tanto. Creo que estoy volviendo en serio. Los ejercicios de musculación me ostaron, y ahora me duele todo, pero mi entrenador calcula que en tres semanas vuelvo a mi 100%, así que hoy más que nunca no puedo aflojar. Sigo con mi meta de la Espartatlón, y quiero volver a mi estado para poder entrenar fondos largos. El tibial está respondiendo, y creo que me ayudó haberle hecho caso a la kinesióloga, así como haberme hecho plantillas nuevas. Quizá para el miércoles tenga zapatillas nuevas, y con eso tendría el combo anti-periostitis completo…

Publicado el 6 mayo, 2013 en Entrenamiento, Reflexiones y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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