Semana 24: Día 168: Rumbo a Tandil

Esta semana pasará a la historia como una de las peores de mi vida. No casualmente no corrí un solo día desde el sábado pasado, como para indicar el poco tiempo en el que pude dedicarme a lo que realmente me apasiona y me relaja. Me salteé la cita con la psicóloga, dormí entre tres y cuatro horas diarias, trabajé hasta quedar tarado, y vi poco y nada a mis amigos.

Pero el punto más triste fue perder a mi gata, y es una herida que se hizo muy profunda. Era como mi hija, y ahora que no está es cuando más noto lo que la necesitaba. Esas cosas que antes me fastidiaban, ahora las extraño: sus uñas clavándose furtívamente en el colchón, su constante frotarse contra mis piernas cada vez que pasaba, el rasqueteo de las uñas contra el fondo del tarro de piedritas…

La pérdida de un ser querido, animal o humano, es irreparable. Todos somos únicos e irrepetibles. Estamos hundidos en el duelo, y todavía notamos la presencia de Catalina. Todavía tengo sus pelos blancos pegados en toda mi ropa, las fundas de las sillas están agujereadas por sus uñas… constantemente la recuerdo. Sigue angustiándome tomar el ascensor, y cada vez que subo o bajo no puedo evitar pensar en su caída. Lo que más nos preocupa es el perro, que perdió a su compañera de juegos, y ahora está olfateando, buscándola.

Pero esta semana nefasta está llegando a su fin. Estoy a minutos de salir con Vicky para Tandil, a pasar el sábado con los Puma Runners y el domingo correr la Adventure Race. Mañana, casualmente, es nuestro segundo aniversario. Lo vamos a festejar haciendo equipo, y la verdad es que nos ilusiona bastante. Necesitamos dejar atrás esta tragedia, y quizá esta carrera nos sirva para dejar de angustiarnos todo el tiempo.

No hay mucha estrategia este año, llego con bastante estrés, pero la idea es hacerla tranquilos. No es nuestra primera vez en las sierras (de hecho, es mi quinta) y nos queremos divertir. Todavía no me decidí si hacerla con mochila hidratadora o con el baticinturón. Lo voy a decidir allá, aunque eso signifique llevar alguno de esos elementos de más. Voy a estrenar calzas cortas que me regaló Vicky, aunque los Puma Runners que ya están en Tandil nos adelantaron que está haciendo bastante frío. Hasta ahora todas las Adventure Race fueron con sol, alguna vez con bastante calor, y sería una novedad hacerlo con bajas temperaturas.

Este viaje, después de esta semana, ha cobrado un nuevo significado. Ya era algo especial, una especie de festejo de aniversario con Vicky. Pero ahora es nuestra forma de mitigar el dolor y la tristeza que todavía nos produce estar en casa. Siempre dije que correr es terapeutico… ahora podría decir que, para nosotros, es muy necesario.

Publicado el 15 marzo, 2013 en Carrera, Reflexiones y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. iamafuckingrunner

    ERA COMO MI HIJA. jaja. no tenes ni idea lo que es tener un hijo. Me causa mucha gracia/tristeza cuando la gente dice estas cosas.

  2. mucha suerte y que festejen su aniversario con una gran carrera en equipo!!!

  3. Buena carrera para los dos y “disfruten de las posibilidades” llevando en el corazón a Jeremías! Un abrazo enorme Juanca.

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