Semana 24: Día 162: A una semana de Tandil

tandil_2009

Se vienen fechas interesantes. Por un lado, en una semana vamos a estar nuevamente en Tandil. Y el 16 vamos a cumplir dos años con Vicky. Tenemos cosas planeadas para esa fecha, ojalá que los fotógrafos estén atentos.

Como ya mencioné muchas veces, Tandil es una tradición en los Puma Runners. Fue mi segunda carrera, en marzo de 2009, en la que corrí las dos últimas postas junto a mi prima Vero. Me encantó, y al año siguiente la quise hacer completa y el esfuerzo me dejó una semana en cama, dolorido y con fiebre. ¡Pero quién me quitó lo bailado!

Sin ánimos de mandarme la parte, Tandil (o “La ex-Merrell”, como le decimos) no me resulta un desafío. Es una competencia muy linda, con un paisaje muy lindo, y una carrera que no debe ser subestimada por nadie (ni siquiera por mí, como estoy haciendo ahora). No sé, me interesa más meterme en competencias nuevas, o reintentar aquellas en las que no pude llegar a la meta (como la Ultra Buenos Aires, o La Misión). Acá se juegan otras cosas. Tandil se convirtió, para mí, en una tradición. Es otra categoría. Hay que ir, compartirla con amigos y disfrutarla. Es lo bastante cerca como para que el traslado no sea un trauma, pero lo suficientemente lejos como para no sentirte en la ciudad, haciendo cuestas en el asfalto.

Este año voy a correr en equipo con Vicky, y aunque ella me va a putear porque le digo que se apure, sé que la vamos a pasar muy bien. Cumplimos  2 años de novios, después de todo, y pareciera que hoy nos queremos más y nos llevamos mejor que en esas primeras e idílicas semanas de cualquier pareja.

Lo único que lamento es que la complejidad de esta carrera (que la tiene) hizo que los fondos largos que venía haciendo quedaran de lado para entrenar cuestas y potencia de piernas. Hubiese preferido seguir creciendo y superar la barrera de los 50 km. Pero en las últimas semanas el entrenador lo prefirió así. Tengo que confesar, además, que con mi socio de vacaciones, estuve trabajando tanto que tampoco me hubiese dado tiempo de correr 4 horas seguidas, un día de semana. Podría decirse que tuve suerte. Dios no cierra una puerta sin abrir una ventana, me parece que dicen, y aunque hubiese preferido los fondos, me vi en la obligación de entrenar lo que me dijeron que entrene. Ni más, ni menos. Sin sobreentrenarme, sin correr fatigado por largas jornadas frente a la computadora. Tuve el tiempo suficiente para solo hacer lo que debía.

Después de Tandil me van a quedar 3 semanas, exactas, hasta la Ultra Buenos Aires. No pienso matarme el próximo finde, sino divertirme, ir tranquilo, y guardarme para los 100 km del 7 de abril. No falta nada…

Publicado el 9 marzo, 2013 en Entrenamiento, Reflexiones y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Hola Martín! Ando unos dias de vacaciones y estoy un poco despistado. Recién veo esta tu carrera y de Vicky…podría correr con el nombre de Jeremías , chanquito tucumano que nos precisa para empujarlo en este momento difícil de su vida? Yo el sábado vuelvo a estar en mi reducto y armo un link con esta carrera y te lo paso.y por tu correo te paso la foto de nuestro pequeño guerrero! Abrazo, buena carrera y gracias por todo. Juanca.

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