Semana 18: Día 124: Correr es fácil… ¿es fácil?

Encontré una afición que es la de leer a otros corredores. Empecé con Murakami y “De qué hablo cuando hablo de correr”, libro que me inspiró a irme a correr a Atenas, a lo guapo, solo por la banquina. Después leí “Nacidos para correr”, de McDougall, maravillosa obra literaria necesaria para cualquiera que corra ultramaratones o que sueñe con hacerlo alguna vez. Ahora estoy con “La huella de los héroes”, de Arcadi Alibés, un catalán que narra las historias de cada una de las maratones olímpicas, y cómo fue su experiencia corriendo en esas ciudades en la actualidad.

Pero ahora me crucé con un blog de otra chica corredora que se anima a contar sus propias experiencias. Y como yo escribí, hace unas semanas, una entrada que se llamaba “Correr no es fácil“, vino a contarme cómo la casualidad quiso que escribiera un post en su blog “¿Quién me lee?”, titulado “Correr es fácil… ¿es fácil?” (claro que ella lo hizo dos meses antes). Con toda la impunidad he decidido copiarlo y pegarlo, porque me gustan las experiencias de otros corredores, y cómo aunque seamos de diferente origen, forma, color y número de zapatilla, todos tenemos cosas en común.

Y “¿Quién me lee?”, se pregunta la autora. ¡Yo te leo!

Estaba pensando que cuando empecé a correr me dije a mi misma: Está buenísimo, debe ser el deporte más barato y fácil que existe. ERROR.
 
No es que uno tenga que se millonario para poder correr, pero la realidad es que, a menos que hayamos elegido correr barefoot (descalzos) las zapas no son las mas económicas.
En el momento que te acostumbras a las zapatillas y decís (o pensas, no es necesario que andemos contando todo a todo el mundo): ¡Que geniales que son estas zapatillas, me hacen volar y aparte, como las uso solo para correr están como nuevas!  OKAY, en ese exacto día, tu entrenador te pregunta: ¿Cuánto tienen esas zapatillas ya? A lo que uno responde contento: Un año, estas como nuevas ¿no?… NO, ya tendrías que cambiarlas te dice. Y vos que creías que estaban como nuevas…ilusa.
Dependiendo de si sos hombre o mujer, el costo también varía.
Las mujeres aparte de correr porque nos hace bien, porque nos gusta, porque es un deporte hermoso…nunca dejamos de lado nuestro costado femenino (en esta parte los hombres leen: …nunca dejamos de lado nuestro costado consumista compulsivo), en fin, nos gusta correr y estar lindas al mismo tiempo, transpiradas, pero con la remerita color fucsia de última moda, y OBVIO, los shorcitos haciendo juego. Nunca hay pantalones, calzas, remeras, tops, medias…suficientes en nuestro armario, NUNCA. Y como la ropa deportiva es finita…siempre entran algunas prendas mas en ese cajoncito… ¿o no chicas?
Los hombres (ojo, no todos, no hay que generalizar), corren con el mismo short con el que juegan a la pelota, que es el mismo con el que juegan al tenis, y es el mismo que usaron para hacer el ultimo asado. Con dos o tres pantaloncitos (siempre negros) y las remeras de las carreras en la que participan, es suficiente. No combinan (ni les importa) nada.
Dejando de lado el tema económico, viene la parte más divertida, uno se cree que es fácil. 2° ERROR.
 
Y acá todos piensan: ¿¿correr?? Pero si es natural, no necesitas más que salir a la calle, y correr.
Y eso es lo que todos pensamos cuando arrancamos. Correr es como caminar más rápido. No señor, resulta que hay diferentes técnicas para correr. Y hay ejercicios para mejorarla, y si corres con buena técnica te cansas menos (aparte, si corrés con técnica, salís bien en las fotos, no como si te estuvieras desarmando). Hay que aprender a respirar, hacer respiración abdominal, que es con la que más te entra oxigeno. Y todo eso hacerlo mientras corres, acordarte de la técnica, la posición de los brazos, la zancada, la respiración, el tiempo, las vueltas.
Tu entrenador te pone pasadas de xxx mts en xxxx tiempo, que cada vez que vez el plan te querés morir, deseas que sea una jodita, tratás de robar segundos o hacer menos pasadas de las que corresponde, pero ellos, esos hombres/mujeres que nos arman esos planes diabólicos, siempre están controlando, y saben cuando mentís, y te miran con cara de: Me estás mintiendo, seguí corriendo porque el plan del mes que viene va a ser peor.
Gracias a este deporte conocí músculos que no sabía que existían (nota: igual, me faltan algunos en las piernas, a veces veo fotos de corredores que se le marcan músculos que definitivamente yo no tengo, no me vinieron), aprendí que elongar es sinónimo de doblarse a la mitad y que te duelan todos los músculos, aprendí que el regenerativo significa que después de que haces unas pasadas matadoras, no viene una señora con un daiquiri y una pizza, NO, significa que tenés que seguir corriendo un rato más, para que al otro día no parezcas recién bajado de un caballo.
En fin, no es fácil señor, señora….pero que es muy divertido…sin dudarlo.

Publicado el 30 enero, 2013 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Como siempre muy bueno tu blog ! Aprendí mucho , ademas contagias esa adrenalina de terminar de leer y salir a correr ; de casualidad de mi cuenta que el blog ” Quien me lee ” es de una chica de mi Running Team , el mundo de los corredores tambien es un pañuelo !!
    Abrazo ! Peter

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