Semana 17: Día 114: Correr no es fácil

Correr no es fácil.

Primero que nada, hay que juntar fuerzas (muchas) para salir de casa, o para dejar de hacer lo que uno está haciendo, que es quedarse quieto, bajo la sombra, protegido de las inclemencias del clima.

Hay que estar vestido apropiadamente. Se sabe que no se puede correr a las 12 del mediodía en San Juan con campera y pantalón largo, así como no se puede escalar el Cerro Colorado en San Martín de los Andes en pantalón corto y musculosa, a las 5 de la mañana, en abril (o en cualquier época del año).

Hay que estar bien alimentado y bien hidratado. Quizá en distancias cortas uno crea que no hace falta ingerir nada, pero lo cierto es que corremos gracias a lo último que comimos. Y correr una maratón sin agua ni comer nada durante… bueno, te quiero ver.

Hay que afrontar que nadie nos puede ayudar, que cada paso lo damos por voluntad propia y que nuestro cerebro es el que se tiene que organizar y mandar los impulsos eléctricos a las piernas. Podemos aceptar consejos, pero en última instancia es nuestra responsabilidad decidir qué pie va adelante de cuál, en qué momento aceleramos, cómo respiramos y a qué nos aferramos para llegar. Todo el peso de esas decisiones recae en uno mismo.

Y no son solo las cosas que hay que hacer, sino las que nos pasan.

La respiración se acelera, nos agitamos y el corazón se acelera. Cualquier cosa nos puede doler, estemos muy bien preparados o no. El pecho, los cuádriceps, los pies. Músculos que ni sabíamos que existían. Cosas tan triviales como un pantalón demasiado ajustado nos puede provocar una irritación, y quienes no amedrentan y siguen corriendo corren el riesgo de perder una uña. O más.

Correr implica enfrentarse a familia y amigos que quizá te feliciten pero no te van a entender. Si te esforzás y mejorás tu cuerpo va a cambiar, puede que llegues a sentirte mejor físicamente pero te van a preguntar si estás enfermo. Van a recomendarte que comas como si no lo estuvieses haciendo. Te van a decir que te estás matando o que vas a terminar haciéndote daño. Vas a darte cuenta de que la motivación no es fácil de encontrar fuera de tus propios pensamientos.

Una nariz tapada puede convertir un entrenamiento o una carrera en una actividad penosa. Más de una vez te vas a encontrar en la obligación de escupir, perdiendo cualquier clase de decoro. Y no solo eso, alguna vez vas a necesitar acomodarte la ropa interior, vas a transpirar, a mancharte la ropa a toser mientras bebés y, en algunos casos, hasta podés llegar a lastimarte y sangrar. Si buscabas glamour en correr, te vas a desilusionar.

Esta actividad tampoco es gratis, el desgaste del calzado te va a obligar a cambiarlo a medida que quieras progresar. Las carreras se pagan, al igual que un grupo de entrenamiento o un buen corredor. Los viajes a hermosos lugares para correr no son baratos, como tampoco lo son el hospedaje ni el equipo que eventualmente puedas llegar a necesitar.

Vas a encontrar tu límite. Y va a estar mucho antes de lo que tu orgullo te va a permitir. Eso te va a llevar a darte cuenta que sos un ser humano, frágil, sin superpoderes. Vas a tener que aprender a ser humilde, a saber cuándo renunciar. Alguna vez puede que pagues caro tu terquedad y te lesiones, llevando la dificultad de correr a un nuevo nivel. No hay nada más frustrante que estar mentalizado para esforzarte y hacer actividad física, y que tu cuerpo no te lo permita. Vas a empezar a habituarte a esa palabra… “frustración”.

Vas a pensar que no llegás. Te vas a preguntar qué hacés acá. Vas a arrepentirte de tu estrategia en medio de la carrera. Dos días después vas a estar pensando qué diferente hubiesen sido las cosas si no hubieses hecho esto o si en realidad hubieses hecho aquello. Vas a aprender lo difícil que es correr cuando tu propia voz, en el fondo de tu cabeza, está dudando y te dice que quizás sea mejor aflojar o abandonar.

Correr no es fácil. Hay que superar todo esto, cada vez. Pero si fuese sencillo, ¿dónde estaría la satisfacción de hacerlo?

Publicado el 20 enero, 2013 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. buenísimo

  2. En un blog que muy de a poco esta tomando forma…http://quien-me-lee.blogspot.com.ar/, postee un escrito que hice, que lleva el mismo título. Me gusta mucho leer lo que escribis, hay mucha información interesante!!

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