Semana 16: Día 111: La Goofy Race

goofy_race

Quizá recuerden a Vanessa, una compañera de los Puma Runners que hizo una emotiva crónica de la RunnerFest en la que corrió con su abuela en silla de ruedas (la nona, no ella). Cuando veo que se va a encarar en alguna locura, le digo “¡Haceme la crónica para el blog!” y, debo admitir, que cumple.

Esta chica que corre es un clarísimo ejemplo de perseverancia. Recuerdo cómo sufrió la Adventure Race de Tandil, en marzo del año pasado, al punto de que todos nos preocupamos. Ella nos tapó la boca a todos pocos meses después, corriendo sola la Maratón de Rosario. Siempre subiendo la apuesta, con actitud positiva. Y su afán por buscar nuevos límites la llevó a ir a correr a Estados Unidos, más precisamente a Disney. Ahí se corrían dos carreras, una de 21 km (el primer día) y otra de 42 km (el segundo día). Por supuesto que cada una tenía una medalla de finisher si cruzabas la meta, pero había una tercera medalla, que traía la estampa de Goofy, y al recibían los que se bancaban hacer ambas competencias.

Vane fue con la decisión absolutamente resuelta de traerse a casa la medalla de Tribilín, y esta es su crónica…

Este año las vacaciones fueron distintas… en lugar de viajar a la playa, o a un nuevo destino, decidí viajar para correr el Goofy Challenge en Disney. Esta es una carrera que se compone por dos competencias distintas: en primer lugar se debe correr media maratón el primer día (21 km), y al  siguiente  una maratón completa (42 km), para poder conseguir el trofeo.

El viaje fue planeado en julio, ya que en ese mes suelen agotarse los cupos , y al momento de planificar mi hermana me pregunto (tímidamente) si yo quería compañía. Fue por eso que la anoté en el “chear squad” (el equipo de porristas, para llamarlo de alguna manera), así ella podía estar alentándome en los lugares más significativos del recorrido (con la comodidad del transporte, y submarinos calientes durante la espera).

Al llegar enero viajamos para Orlando. Tras meses de planear el viaje e estudiar incontables veces el recorrido (innecesariamente, ya verán por qué), finalmente habíamos llegado. El día designado para retirar los kits (donde nos entregaban el número y la remera para la carrera) nos informaron que tendríamos dos días de calor récord para la región, y nos aconsejaron tomar los recaudos necesarios. Afortunadamente había estado entrenando en el verano, así que no parecía un inconveniente. Asimismo, la otra noticia importante que dieron era que el servicio de buses que nos llevarían a la largada de la carrera partía de los hoteles entre las 3 y las 3:30 de la mañana (debo confesar, que en esta instancia mi hermana me miró con una cara de poca felicidad).

El primer día de carrera me acerqué a la salida. Había mas de 50.000 participantes para la media maratón, por lo cual nos hicieron largar en distintas etapas. En mi caso el corral asignado era el D (llegaban hasta la letra H).  Esperé con paciencia a mi hora de largada. Para amenizar la espera, la organización tenia preparados fuegos artificiales para cada largada, haciendo que cada una fuese singular. Personajes de películas que te deseaban suerte, y un desfile de voluntarios que ayudaban a que el evento fuese perfecto. El recorrido de ese día era Epcot – Magic Kingdom – Epcot. Con muchos nervios avanzábamos con cada grupo a la línea de inicio.  Media hora después de la primer largada había llegado mi momento.

Empecé corriendo a buen ritmo, más allá de la cantidad de gente, y tuve que esquivar a algunas personas que se detenían en el centro del circuito a caminar y a tomar fotos. Sin embargo, después de un rato, me gustó la idea, y me saqué fotos en los lugares icónicos de Disney y con sus personajes que se estaban a los costados del camino. El recorrido no paraba de sorprendernos, tanto por la vista, como los protagonistas de sus películas, y los disfraces de los otros corredores. Los constantes aplausos de los familiares  y voluntarios hacían que la carrera fuera más liviana y simple. El punto medio de este primer día fue el famoso castillo de Magic Kingdom, y a la salida vi a mi hermana esperando pacientemente a que pasara para alentarme con un cartel que decía “Vamooooooooss Vane!!!!”.

En la llegada nos entregaron la primera medalla, y un pack de alimentos para ayudar a regenerarnos y descansar mejor para el día siguiente. Al finalizar y volver al hotel, fui directo al costado de la pileta a comer más carbohidratos y prepararme para la maratón que quedaba por delante.

El domingo llegó con más frío que el sábado. Nuevamente nos despertamos a las 2 de la mañana y nos dirigimos hacia la largada. Había menos corredores, 35.000 aproximadamente, pero aun así el número superaba ampliamente a cualquier maratón en la que alguna vez había participado. Para la espera en el corral llevé un sweater ya que descubrí que el día anterior, tras ver varias personas en la largada con pijamas, entre otros disfraces y ropa, que Disney junta toda la ropa que los corredores deja en la largada y a lo largo de la carrera y lo dona a distintas caridades.

Comencé los 42 km de la misma manera que había empezado la media maratín. En esta instancia debíamos pasar por todos los parques en el recorrido: Epcot – Magic Kingdom – Animal Kingdom – ESPN Complex – Hollywood Studios – Epcot. En cada punto pasábamos por los lugares más característicos, y nos esperaban los personajes de Disney y los acompañantes de los corredores alentándonos. Entre parque y parque nos hacían correr por distintos caminos, y en varios lugares circulábamos por las calles internas de Disney, lo cual nos dejaba ver el “backstage” de cada centro.

La organización no dejaba de sorprenderme, y el aliento de los espectadores hacía que la distancia disminuyera. Cada 3 km aproximadamente había distintos disc jockeys que pasaban música, y los personajes bailaban y armaban shows acompañando. Incluso alrededor del kilómetro 32 pasaban el tema de Gangnam Style, y varios participanes empezamos a avanzar haciendo el característico pasito de la canción (hacer esto no es muy recomendable a esa altura de la carrera).

La llegada fue excelente: terminamos los últimos kilómetros rodeando las distintas ciudades de Epcot, y tras pasar por varios coros que cantaban en los metros finales, alcanzamos la línea de llegada, donde los aplausos no paraban. Crucé la linea de la meta, y me entregaron la medalla de la maratón y la del Goofy Race (ya que había completado ambas carreras). Con mucha alegría me tiré al piso para elongar y descansar.

Me llevé una gran experiencia, una carrera masiva, extremadamente bien organizada, donde todos los corredores eran solidarios con los otros y los ayudaban y apoyaban cuando les quedaba poca fuerza; un circuito único, fotos… también únicas para un evento deportivo, además del orgullo de haber podido culminar la carrera. Ya voy a seguir eligiendo destinos para viajar, donde también pueda combinar maratones y otras carreras. Esto hace siempre único al viaje, deja un recuerdo excelente, y da una perspectiva diferente de cada lugar.

Publicado el 17 enero, 2013 en Carrera y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. Grande Vanessa! Felicitaciones y lo mejor para vos. Gracias Martín por compartir. Abrazo Juanca.

  2. Felicidades!!! Ya hasta me dieron ganas de correrla.

  3. Gracias por publicarlo, y por tus palabras MartAn!! =D
    vamos por mas Km para la proxima 😉

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