Semana 13: Día 88: El fin del mundo

Como todos ya sabemos a esta altura (de hecho, fue NOTA en algunos noticieros), el fin del mundo no ocurrió. Ya podemos afrontarlo, la Tierra sigue girando.

No es la primera vez que sobrevivimos al Apocalipsis. De hecho muchísimas veces se esperaba que todo terminara para nosotros, y nada pasó. Lo anticipaban para el año 1000, y bueno, ya sabemos qué pasó. Para principio de los 90s también, amparados en una profecía de Nostradamus. Incluso el Y2K fue un fiasco. El 21/12/12 no se iba a quedar atrás en cuestiones de decepciones.

Pero en realidad, todo se trata de errores de interpretación. Los Mayas no creían que el mundo iba a terminar, sino que uno nuevo iba a comenzar. Porque el fin, generalmente, antecede un inicio. Los ciclos de la vida. Por eso, en realidad de andar pensando (no demasiado en serio) que nuestro planeta se iba a terminar, deberíamos tomárnoslo como que las cosas han cambiado.

No necesariamente para bien. En este nuevo mundo me patiné en la cocina con el pis del perro, una taza que llevaba en la mano estalló contra el piso y me cortó al rodilla derecha, lo que me dejó una cicatriz profunda y un dolor que me impidió correr. Después mi reloj con GPS se murió de golpe, impidiéndome seguir registrando las distancias de mis entrenamientos y carreras. Como si fuera poco, Vicky y yo nos indigestamos, nos agarramos un virus o acumulamos karma negativo (o todo eso junto) y nos quedamos durmiendo durante la Nochebuena, muertos de calor, mientras la electricidad iba y venía intermitentemente.

Cualquiera podría decir que hemos empezado este “nuevo mundo” con el pie izquierdo. Sin embargo, este blog no sería este blog si no intentásemos ver el vaso medio lleno. “¿Para qué nos caemos?”, decía Michael Cane en la saga de Batman, “Para poder levantarnos”. Así que parafraseando al mayordomo del hombre murciélago, podría decir que en esta nueva etapa arrancamos desde abajo, porque no hay nada más satisfactorio que subir hasta la cima. De esa forma podemos ver cómo las cosas mejoran, y de paso podemos apreciar más lo que tenemos y lo que obtenemos.

Igual le vamos a dar hasta fin de año para que el karma se estabilice. El 2012 recién está terminando, y esperamos con ansias un 2013 lleno de buenas oportunidades…

Publicado el 25 diciembre, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: