Semana 3: Día 20: ¿En dónde estaba hace un año?

Hoy se me ocurrió ir hacia atrás, exactamente un año, y ver qué estaba escribiendo en el blog el 18 de octubre de 2011. Me encontré con un post interesante:

Semana 3: Día 18: ¿Cuáles son tus objetivos?

Esta pregunta me la hago constantemente, y se la suelo hacer a otros corredores con los que me cruzo. ¿Cuáles son tus objetivos? Me parece imposible ir a la deriva sin tener una meta definida.

Hace una década empecé terapia. No tenía trabajo, ni sabía qué estudiar, y me angustiaba tremendamente ser mantenido por mis padres sin tener un norte. En la primera sesión con mi psicóloga le dije que no tenía rumbo, ni un lugar en mi casa ni en la vida. Me alivia mucho ver qué diferente son las cosas ahora. Después de haber encontrado una profesión, haber egresado y haber descubierto el running, me di cuenta de algo muy importante: había encontrado algo que me apasionaba.

Recibirme se convirtió en un objetivo muy importante. Dejó de ser algo absolutamente lejano, porque a medida que avanzaba, cada vez faltaba menos para obtener el título. Lejos de ponerme contento, al principio me dio pena haber desperdiciado tantos años de mi vida. La facultad me parecía eterna, y no me veía atravesando durante tanto tiempo todo ese esfuerzo. Hoy me doy cuenta de que con esa estructura mental, tampoco podía tener una actividad como el running en mi vida. Es increíble cómo el atletismo calza a la perfección con otros aspectos del día a día.

Cuando encontré mi profesión, todo resultó mucho más fácil de lo que creía. Le puse todas mis pilas, y aunque habían pasado muchos años desde que había terminado el secundario, la facu era una escalada de pequeños objetivos a resolver. El destino final, obviamente, era terminar la carrera, pero intenté hacerla lo mejor posible. Al recibirme tuve el inmenso honor de terminar con el promedio más alto. No me consideraba mejor que nadie, simplemente me dediqué a eso que me apasionaba.

Probablemente fui madurando, y eso hizo que empezar a correr tuviese cada vez más sentido. La diferencia, no estaría mal mencionarlo, es que los estudios superiores tienen un fin; más allá de licenciaturas, posgrados y maestrías, el objetivo es terminar, de la forma que sea. En mi vida de atleta no encuentro un final (todavía). Cada carrera se ha convertido en un nuevo examen, en el que busco rendir de la mejor forma, para los cuales me preparo lo mejor que puedo. Y no pude con mi genio, así que me puse metas, como fue hacer mi primera maratón, hacerla en menos de 3 horas y media, la espartalón, y para algún día todas las instancias de la Misión, el Iron Man, correr en el Desierto del Sahara y en la Muralla China.

Esos (y aumentar de masa muscular) son mis objetivos, los que tengo en claro ahora. Aunque probablemente, al ir cumpliéndolos, irán apareciendo nuevos. Antes, la noción de que algo era casi imposible era un motivo suficiente para no intentarlo. Ahora es todo lo contrario; cuando algo es difícil se vuelve más tentador intentar conquistarlo.

Quizá otras personas carezcan de objetivos o no tengan uno que los motive lo suficiente. No existe correr por correr, y hacerlo solo para bajar la panza puede derivar en impaciencia y frustración. Creo que si uno se lo plantea como un modo de vida, una forma de encontrarse, conocerse, superarse, se termina transformando en algo más duradero, y que retroalimenta al deportista. Pero seguramente haya miles de motivos y millones de objetivos posibles, como carreras y corredores existen.

Lo que me gustó fue leer con qué soñaba hace 52 semanas, y qué tan cerca (o tan lejos) estoy de eso. Nunca fue mi intención armar un blog para ver cuentas pendientes e ir tachando, pero el proyecto se ha extendido tanto, que ahora puedo darme el lujo de compararme a mí mismo con el hombre que era tiempo atrás. Todavía me interesa hacer la maratón de la Muralla China…

Y ya que estamos… ¿qué pasó hace dos años? Mientras despotricaba contra las gaseosas, asegurándome de que Coca Cola nunca me auspicie, salía al aire en FM Blue, en el extinto programa Lado B. Hay audio que lo prueba y todo.

Publicado el 18 octubre, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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