Semana 49: Día 339: Soñando con La Misión

Estamos viviendo una situación idílica. Como yo envidiaba a los que no habían visto Lost y tenían toda esa panzada de capítulos por delante, estamos a pocos meses de La Misión, un ultra trail de mucha dificultad y gran prestigio que aún no hemos corrido. Desde hace años venimos escuchando de gente que la ha realizado, y todos relatan su experiencia con un brillo en sus ojos. Y nosotros solo tenemos eso: experiencias ajenas. No hicimos la nuestra, por lo que tenemos a esta competencia como algo súper idealizado.

La emoción de estar por hacer algo por primera vez es difícil de describir. Sentimos mucha expectativa, intentamos imaginarnos cómo va a ser vivir esos tres o cuatro días en la montaña… El día de mañana seguramente le transmitamos esta experiencia a otros novatos, pero ahora tenemos la suerte de no saber nada más que lo que nos cuentan.

El sábado, sentados en el pasto, disfrutando del sol, charlábamos con Dany, veterano de varias Misiones, y con unos detallados planos de las montañas de Villa La Angostura nos relataba los caminos que transitó, el clima, cuándo descansó, cómo hizo para dormir, cómo combatió el frío, el hambre, el sueño, el cansancio. Y con cada dato que nos tiraba, Vicky y yo ansiábamos más que llegue el día y estemos allá, con nuestro equipo listo, a punto de partir.

El viaje a Europa se ha convertido en una parada necesaria para comprar parte del equipo obligatorio. Sobre el final de nuestro viaje tendremos Madrid, donde podremos disfrutar del Decathlon, la mega-tienda (que no existe en Argentina) donde venden desde medias hasta una tabla de windsurf. Ya tenemos algunas cosas vistas por internet, pero dejaremos pasar los últimos gritos de la moda de París, Roma y Londres, para concentrarnos en los implementos para trail y aventura que más necesitamos. Cuando uno vive el running con una pasión similar a la nuestra, viajar afuera y comprarte un par de zapatillas puede ser casi tan ansiado como visitar la Torre Eiffel…

Actualmente tenemos reservado el lugar, habiendo pagado una reserva. Nos quedan muchos gastos por delante (hospedaje, traslado, equipo) que tendremos que hacer durante y después de un viaje que, de por sí, nos va a salir caro (15% más caro si lo pagamos con tarjeta), pero estamos muy entusiasmados. Es probable que una travesía como la que vamos a encarar a Europa sea una de esas cosas que hacés una vez en la vida. Lo mismo con La Misión, es agotadora, y requiere de invertir bastante dinero. Pero venimos soñando con esto desde hace más de un año, y cada día que pasa, ese sueño se va sintiendo más real. Ya queda poco, y va a ser un lindo auto-regalo de cumpleaños para mí.

Publicado el 3 septiembre, 2012 en Carrera, Reflexiones y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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