Semana 49: Día 336: Felices dos años, blog

El 31 de agosto de 2010 era el “día 0” (mal llamado “día -1” por mí), en el que fui a mi primera consulta con mi nutricionista. Había empezado, dos semanas antes, a postear, pero era medio de práctica. Ahora empezaba en serio Semana 52, esa cuenta hacia adelante, para completar un año de entrenamiento y nutrición. Era una época de mucho entusiasmo, mucha ansiedad y muchas pilas para dar un vuelco en mi vida. Así lo veía, dos años atrás:

Si me preguntan cómo se me ocurrió este proyecto, tengo que confesar que no me acuerdo. ¿Hace cuánto lo pensé? No tengo idea. Sé que fue hace menos de un mes. Estuvo a punto de ser una idea más que nadaba en mi cabeza, hasta que se la comenté a Gemán, mi entrenador en los Puma Runners. Y escuché esas palabras que todos queremos escuchar: “Yo te voy a ayudar”.

Me han dicho que estoy loco. Que me voy a levantar a muchas minas. Que cuando esté de novio largo todo. Que un año es mucho tiempo. Que mejor 3 meses y ver qué pasa. Que le tengo que sacar guita. Que si hago running no tengo que hacer pesas, y que si hago pesas no tengo que hacer running. Pero lo que más me gusta es que haya gente que me diga que lo encuentra interesante. Que le pasan cosas parecidas, o completamente distintas. Me encanta que haya gente que no haga deporte, y sin embargo lea este blog y le llegue por otro lado. Por el compromiso. Por el poder que tiene la mente sobre nuestras limitaciones. Por ponerse un objetivo y salir a alcanzarlo.

No empecé todavía con el entrenamiento. De hecho escribo estas líneas y aún no vi a la nutricionista. Pero la idea del blog es, entre otras cosas, hacer este proyecto público. Ya está, no hay vuelta atrás. Ahora es a no detenerse por un año, con todos sus meses y todos sus días. Quizá no sea la mejor idea que se me podría haber ocurrido. Pero es la más exigente, y la más divertida.

Y empecé teniéndole pánico a la maratón. No sabía si iba a poder resistir mi adicción a las rueditas, palitos salados, alfajores (mini-torta Águila), pan con Mayoliva. Y sí, pude. De hecho, cuando cumplí un año y me tomé un mes para volver a empezar con el “Desafío Espartatlón”, tuve la oportunidad de desbandarme, pero mi cuerpo y mi cabeza habían cambiado tanto, que comprarme unas galletitas Oreo en Europa me resultó forzado. Fui al almacén, agarré la caja, y me dije “¿Qué estoy haciendo? ¿Realmente quiero esto?”, antes de dejarlo en la góndola.

En estos dos años conocí a la mujer de mi vida, hice mi primera ultra, conocí lugares impensados (casi todos en mi propio país, como Misiones, Entre Ríos), corrí con frío que me calaba los huesos, con calor agobiante, enfermo, recuperándome de lesiones extrañísimas (osteocondritis aguda), y hasta me encontré compartiendo las cosas que fui aprendiendo con dos personas que siempre tuve en un pedestal atlético: mi papá y mi hermano Matías.

Viajé mucho, quizá más que en mis 32 años previos de vida, en los que le escapaba al sol y a socializar. Hice amigos de todo el mundo, y 6 veces me reconocieron por la calle (dos en la misma maratón, la de Rosario). ¿Cometí errores en todo este tiempo? Sí, quizá fui astuto en no bloguearlos. Pero todo lo tomé como un aprendizaje. Y sigo aprendiendo, sobre todo a vivir en pareja y buscar mi individualidad sin dejar de priorizar al otro. Ahora tengo un perro, que es lo más parecido a un hijo que he tenido, y lo miro dormir y pienso en que es una cosita frágil que depende mucho de sus padres (Vicky y yo). Me mudé a un departamento más grande y más elevado: me fui de un primer piso a un quinceavo (con una vista indescriptible).

En estos dos años sufrí. Tuve lesiones, corrí con bronca, me deprimí (en especial cuando las lesiones en las costillas me impedían hasta reirme), tuve crisis, pasé hambre, tuve que pedir plata prestada y creo que la pude devolver toda (si no es así, me avisan). Lloré en una carrera, pero no por mí sino por la impotencia de ver cómo sufre un ser amado y no poder hacer nada. Y todas esas cosas me hicieron crecer. Aprendí mucho, y en el balance no me cabe ninguna duda: soy feliz. Mi vida no es perfecta, me sigo angustiando, estresando, y a veces descuido a Vicky porque paso larguísimas temporadas frente a la computadora, trabajando. Es mi gran defecto: siempre quiero cumplir con todos, a costa de no cumplir conmigo ni con mis seres queridos. Pero como aprendí de tantos otros errores, sé que son cosas que intentaré cambiar.

Si hubiese sabido que entrenar, abrir mi cabeza y salir al aire libre iba a tener un impacto tan positivo en mi vida, hubiese empezado antes. Creo que me empujó a dar este vuelco el hecho de que me acercaba a los 35 años, y se me metió en la cabeza que esa es la bisagra de la vida. Que ahí comienza el deterioro físico, y aunque yo corría con cierta regularidad, no me lo tomaba en serio. De hecho hoy disfruto correr 100 veces más que hace 2 años. Sin lugar a dudas. Mientras más entreno, más me gusta. Hacer cosas que te gustan te lleva inevitablemente a la felicidad. Increíble que nos cueste tanto hacer algo que, puesto en palabras, parece tan sencillo.

En exactamente 4 semanas termina este segundo año, en el que me puse una meta que no pude cumplir (la de participar de la Espartatlón). Pero todo sirve, y en 4 semanas y un día empieza el tercer año, en el que sigo apostando a cambios, al compromiso y al esfuerzo. Y esta vez tengo menos miedo que antes, porque no importa la meta. Lo que vale es el recorrido.

Publicado el 31 agosto, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. Matías Lértora

    Me encantó el post! Te admiro y te quiero aún más!

    #soytufan

  2. Querido: te quiero

  3. Destaco siempre el desafío interno que te auto generas.
    Coincido en eso .. es la infusión perfecta en la vida!
    Go ahead!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: