Semana 48: Día 329: A cinco semanas del comienzo

Entramos en la semana 48. En exactamente 21 días estaré acomodándome en mi asiento en el avión. Como soy un caballero, cederé la ventanilla, ya que pienso dedicarme a descansar. Ese viaje me llevará por diferentes ciudades hasta llegar a Atenas, donde NO correré la Espartatlón… pero tengo planeado ver la largada e intentar aprender todo lo que pueda de los corredores experimentados.

El objetivo de este año, poder correr esta monstruosa carrera, no se cumplió. No fue en vano, me sirvió para tomar dimensión de con qué me enfrento, así que cuando lo reintente, el año próximo, no va a tener tanto halo de misterio. Voy a seguir entrenando, y apenas regrese de La Misión (en realidad, apenas me recupere de tamaña aventura) quiero empezar a entrenar duro para poder clasificar en los 100 km en menos de 10 horas.

En medio del viaje, de rompebolas que soy, voy a abandonar todo tipo de proteína animal. Ojalá me salga bien, y algún día alguien quiera volverse vegano, y cuando su madre pegue el grito en el cielo, él pueda decir “Quedate tranquila, má. Hubo un corredor vegano que corrió 246 km y no le pasó nada”. No me interesa adoctrinar sobre los derechos de los animales, ni adorar a Krishna, ni hago esto por convicciones morales. Ni siquiera lo necesito por mi salud, porque la verdad es que ando bastante bien. Sí es una cuestión de fe, realmente creo que hay enfermedades horribles que mantendríamos a raya, como el cáncer o las cardiopatías, si pegásemos un volantazo en nuestro actual curso alimenticio. Muchos dicen que comer solo verduras de hojas, frutos y hortalizas es una locura, y argumentan en primer lugar que no tendrías la fuerza necesaria. Como no me gusta citar a otros porque nunca tendré una real certeza, voy a hacer la prueba yo. Supongo que si el veganismo me quitase fuerzas, lo notaría en los primeros meses, y mi intención de correr los 100 km es en marzo. Veremos, veremos…

Un paso a la vez. A este año del blog todavía le queda una media maratón y una maratón completa, una en Buenos Aires, otra en Atenas, acompañando a mi media naranja, Vicky. Yo ya había prometido el año pasado que este 2012 iba a ser menos competitivo y que iba a aprender a compartir una carrera. Y realmente es algo que disfruto un montón. En exactamente 5 semanas estaré recorriendo las calles griegas, buscando llegar al Estadio de Maratón. Esta vez, a diferencia de la vez anterior, no lo voy a hacer solo.

Publicado el 24 agosto, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: