Semana 42: Día 291: Es hora de cambiar de calzado

Pies doloridos, rodillas doloridas, espalda dolorida. Señales de que las zapatillas necesitan jubilarse.

Jamás cambié tanto de calzado como en estos últimos dos años. Era capaz de hacerlas durar infinitamente. Pero ahora es en una de las cosas en que más invierto: no escatimo plata y las castigo hasta destruirlas.

Actualmente intercalo dos pares, de marca Puma: Las Faas, para calle, y las Nightfox, de aventura. Marcelo Giroldi, quien me hizo mis plantillas, le dio el visto bueno a ambas, y me recomendó guardar las que son más rápidas y entrenar con las pesadas, para hacer una diferencia en las carreras. Pero después de ir a las sierras, a la montaña, de participar en maratones y ultras, ya no son lo que eran.

Tengo registro de cuándo compré mis pares anteriores gracias a este blog, pero no tomé la precaución de anotar qué distancia llevaba recorrido hasta ese momento, para calcular cuántos kilómetros me han acompañado. Algunos recomiendan cambiarlas cada 500 u 800 km, que en mi caso podría equivaler a 4 o 5 meses. He sabido cancherear con mis Asics agujereadas, pero ante la duda de cuánta distancia se ha corrido, un agujero es un indicador de que hay que ir urgente a cambiar de zapatillas. Además, para cuidar el elemento que nos protege mientras entrenamos, conviene usarlas solo durante la actividad física, y alternar con un par cómodo para estar en casa o en el trabajo (a menos que, como yo, hayas planeado volver al hogar corriendo desde la oficina).

Tuve buena experiencia con estas Puma. Tienen la calidad de unas Asics por casi la mitad de su precio. Con Pinamar acercándose me pareció un momento oportuno para hacer el cambiazo. Pero (acá viene la parte complicada) tengo que esperar a juntar unas monedas (mi cumpleaños sigue todavía lejos), así que calculo que para la semana que viene me haré la excursión hasta la tienda. No me animo a probar otro modelo, pero tengo que elegir entre calle o aventura. Probablemente opte por la segunda, ya que Pinamar tiene partes con pinocha, ramas, raíces… aunque en los próximos meses voy a hacer una media y una maratón completa en asfalto. Para La Misión, si es que finalmente nos inscribimos, me van a venir bien unas resistentes… Quizá pueda aguantar la Adventure Race con el calzado de siempre, comprarme unas buenas Faas para la calle, y aprovechar el viaje a Europa de Septiembre para traerme de allá algo copado para la Misión.

Decisiones… que se toman con la cabeza, pero también con el bolsillo…

Publicado el 17 julio, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 11 comentarios.

  1. Como todos los que damos un paso más allá y entrenamos con pasión, hice varias pruebas con las zapas para correr. A mí me gusta correr por tierra y pasto así que de zapatillas de calle no sé nada, es decir, no tengo gran experiencia. Las primeras que compré fueron unas Puma en oferta, grises y negras con el logo plateado (no recuerdo el modelo). Me resultaron muy buenas, esto es, duraderas y cómodas. No sé si fue ese modelo o esa “unidad” pero tengo un buen recuerdo. Lamentablemente se las recomendé a mi mujer y las que ellas compró le salieron malísimas. Como empezaba a tomarme “más-en-serio” eso de salir a correr, mi mamá a mi también me regaló unas zapas para mi cumple. Me compré unas Nike LunarGlide que usé muy poco, no me sentí cómodo y todo ese “caminar entre algodones” que sentí al principio duró una semana. Ahora las uso para hacer el jardín de casa. Luego vinieron unas NorthFace, el modelo Betasso (o algo parecido) y mi vida mejoró rotundamente. Éstas eran cómodas y me duraron, no sé exactamente, pero más de 1000km seguro. Noté que no todos pisamos de la misma manera y yo lo hago apoyando primero la parte delantera del pie, entre los dedos y el metatarso. Con las Nike no podía pisar bien porque eran muy altas de atrás, con las NorthFace no tuve ese inconveniente. Cuando la decadencia de las NorthFace se hizo evidente corrí (no literalmente) a comprar otro par también especializado para “trail”. El modelo que yo buscaba no lo tenían en mi talle, no tenían nada en mi talle. Fue así como de casualidad me crucé con un local que vende Asics entre otras y decidí darles una oportunidad. Compré las Trail gel 4 a más de $600 y me arrepiento de cada una de las monedas que costó. A los 2 o 3 meses se empezaron a despegar la punta y un lateral. Puede que sea una falla de ese par o de ese modelo y que a otros les resulten fabulosas pero yo no me vuelvo a comprar unas Asics en mi vida. Además a la semana me compré un par de Inov8 modelo 315 y ahora las alterno para salir. Estas últimas son mucho mas cómodas para mi gusto y parecen nuevas todavía (sobre todo si las comparo con las Asics). Otro detalle no menor, que salta a la vista, es que las Inov8 son un talle menor que las Asics y mis dedos no se estrujan en la punta. Primero pensé que era una cuestión de numeración pero comparándolas se ve que las Inov8 son “redondeadas” y las Asics terminan en ángulo, como una zapato con punta, como suelen usar las damas. A quién se le ocurre hacer unas zapas así, me pregunto, seguro que a alguien que no corre, o peor, a alguien que quiere castigar sus dedos.
    Se ve que con el tiempo uno se pone más exigente y no sólo más viejo. O quizá, con el tiempo y el entrenamiento, uno deja de preocuparse en llegar en una pieza a dar esa bendita vuelta que se planteó como meta y tiene otras preocupaciones, como cuidar de sus pies. De lo que estoy convencido es que los pies de cada uno y la forma de correr tienen que ir buscando su propia “identidad” hasta encontrar la horma de sus zapatos.

    • Adrián, ¡gracias por compartir tus experiencias! ¿Asics por $600? ¿Fue durante este siglo? Yo solo he tenido buenas experiencias con esta marca, aunque el último par me molestaba un poco y resultó que las compré un número (o medio) más chico. Pero hay tantos modelos que se ajustan al tipo de pisada, que quizá no la pegaste con el que era para vos.
      Es un problema adecuarse a un par y no poder encontrarlo (y, por eso, terminar comprando cualquier cosa). Yo quisiera volver a comprar las Nightfox, pero no está en todos los locales de Puma, y probablemente por el tema de las importaciones se complique encontrarlas. ¡Abrazo!

  2. Es increíble la cantidad de gente que tuvimos el mismo problema con las Lunarglide.

    • Qué se puede esperar de una marca cuyas zapatillas las fabrican niños indonesios a punta de pistola…

      • ¿Es tan así? siempre me sonó a leyenda urbana, pero todo puede ser en este mundo.

        • Lo de a punta de pistola es un chiste mío de mal gusto, pero es así. Solo tenés que leer el libro “No Logo”, de Naomi Klein, donde ella viaja a las tiendas donde los indonesios hacen turnos de 16 horas. El mismo Michael Moore entrevistó a Knight, el dueño de Nike, y le preguntó qué pensaba de que en sus fábricas asiáticas trabajaran niños de 12 años. “No tienen 12 años”, respondió el magnate, “tienen 14”. Lo vi con mis propios ojos…

  3. Martín, si vas para Europa yo aguantaría y compraría allá (es lo que voy a hacer). No sólo son mucho más baratas sino que también están modelos nuevos que acá llegan después de un año recién.

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