Semana 33: Día 225: Planificando el milagro

Las últimas novedades de la semana son el contacto del Ministro Lafforgue, que trabaja en la embajada argentina en Grecia, que se comprometió a ocuparse de mi caso entre el lunes y el martes de esta semana. Además, Flavio, contacto de Cancillería y héroe personal, le planteó a los organizadores de la Espartatlón la posibilidad de realizar una carrera de 100 km fiscalizada por alguna organización deportiva. Los contactos están hechos, no los quemo en este post porque demostraron interés pero no está nada definido todavía.

Y esta idea totalmente poco ortodoxa (por no decir “demencial”) obtuvo un inesperado apoyo por parte de mucha gente. Mi hermano Santiago quiere correr 2 km conmigo. Mi hermano Matías se anima a un poquito más y me adelanta que puede ir a un ritmo máximo de 5:30 el kilómetro. Obviamente Vicky me acompaña, posiblemente en el último tramo, cuando mis fuerzas me obliguen a mantener un ritmo más tranquilo. Hoy, charlándolo con Marcelo, compañero de tantas carreras y de los Puma Runnners, me tiró la idea de organizar tres o cuatro postas en todo el circuito, para estar siempre acompañado y con alguien para usar de “liebre” y no bajar el ritmo. Tantas muestras de confianza y estímulo me dejan sin palabras.

Quiero agotar todas las vías diplomáticas, pero la idea de hacer mi propia ultramaratón me entusiasma muchísimo. Por cuestiones de optimización de tiempos decidí que no me convendría hacerlo en la “calle”. Frenar por los semáforos o el tráfico me retrasaría y es algo con lo que no tengo que contar. Si mantengo un ritmo promedio por abajo de los 6 minutos el kilómetro, llegar en menos de 10 horas y media va a ser pan comido. Hoy metí un fondo de 19,26 kilómetros en una hora y 35 minutos (debe ser un ritmo de 4:50, aproximadamente). Y eso que metí más de 4 km de cuestas. Obviamente que no lo podría sostener otros 81 kilómetros, pero todo lo que gane al principio, puedo especular por si mi rendimiento baja mucho al final.

Hacer 100 km en una pista de atletismo, de 400 metros, sería algo cercano al suicidio. O sea, no me mataría hacerlo, pero pienso en dar 250 vueltas y me quiero tirar por la ventana (vivo en un piso 15). Así que la alternativa es algún predio grande, y creo que dimos con él. Tiene 5 km, y todo lo que puede llegar a entorpecer el paso son unos pocos peatones (que sabrán entenderme). Faltan ultimar detalles, pero con alguien dándome agua una vez por vuelta, estoy más que bien. Sé que puedo hacerlo, y que sería algo motivador y divertido para mucha gente. Fantaseo con correr acompañado en algunos tramos por cuatro o cinco “loquitos” a los que nunca haya visto en mi vida, que quieran participar de algo que es muy trascendente para mí, y se me llenan las reservas de energía.

Ojalá pudiese haber organizado esto con tiempo. Si en febrero me hubiesen dicho que necesitaba hacer esto para inscribirme, lo hubiésemos armado de otra manera, a beneficio de alguna entidad benéfica. Ahora siento que es solo por mí y me da algo de culpa. Es como una gran movida egoísta. Pero la realidad es que no quiero que nadie me ayude más que para demostrarme que confía en mí. A los fiscales y quienes hagan falta que trabajen para organizar esto les quiero pagar de mi bolsillo, o como sea que pueda devolver tamaño favor. Esto es algo personal, y me da un poco menos de culpa si también le da sentido a otras personas, a quienes quieran correr con un desconocido, que se sientan parte de esta lucha para dejar contentos a los griegos. Pero la última palabra la tienen allá, en el comité organizativo de la Espartatlón.

Muchos ya me han propuesto otras carreras si es que no me permiten anotarme, o que siga preparándome para la edición de 2013. Pero ahora tengo la cabeza puesta en que me reconozcan lo que creo que merezco. Ya habrá tiempo para el después. Esta semana se define todo, y veremos si para los griegos esta ultramaratón individual tiene el mismo valor que para nosotros…

Publicado el 12 mayo, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 12 comentarios.

  1. Martin: Lesionada nuevamente, pero no importa… no podré correr con vos (encima te tiraría el tiempo al piso…), pero al menos voy de aliento… o en el grupo de hidratación…, o ya veremos en que puedo ayudar…

  2. Ahi estaremos con Osito Rulo!

  3. Conta conmigo también!

  4. Te leo mientras desayuno antes de ir a una carrera de 10 km (nada en comparaci{on con tus 100 km). Me ofrezco a dar agua (que no sea baja en sodio) y frutas.

  5. Martín, conta conmigo para acompañarte algunos km, abastecerte de agua, lo que sea!

    Abrazo! y a no perder la esperanza!

  6. Conta conmigo para acompañarte corriendo unos 20 km. La idea solidaria me gusta, porque no juntas alimentos no perecederos, aunque parezca que no es mucho a alguien vas a poder ayudar. Contá conmigo tambien para replicarlo en el blog y twitter.

    • Gracias, Brenda. El tema es que no creo que nos dé el tiempo para organizar algo así… pero puede ser una buena “prueba piloto” para organizar algo similar de acá a un par de meses…

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