Semana 26: Día 177: Tres semanas para recuperarme

En exactamente 20 días voy a estar corriendo en San Martín de los andes. Quizá esté transitando el llano, o aprovechando alguna bajada, o sufriendo una cuesta. La largada va a ser a las 3 de la mañana, así que a esta altura, 10:30, podría asegurar que voy a estar muy cansado y con ganas de que todo esto termine (pero, calculo, iré recién por la mitad del desafío).

Y mientras pienso en esto estoy con congestión, tos, y salteándome entrenamientos. Ayer el termómetro me marcó 37,9 grados, y me la pasé en cama, yendo de mal en peor. Vicky hizo guardia médica, y Oso Rulo, nuestro perro, me daba calor. Tengo entendido que hizo un sábado espectacular, pero yo me la pasé tiritando y tosiendo mocos que se acumulaban en mis pulmones.

Es un poco frustrante enfermarse, porque supongo que la Adventure Race de Tandil tuvo algo que ver. Físicamente me sentí muy bien, no quedé destruido como otros años, y más allá de algunos dolores en los hombros, me sentía listo para correr con normalidad. Pero quizá me hayan bajado las defensas, y haya colaborado el fondo de 14 km que hice el viernes, cuando bajó la temperatura (y yo iba por la calle en musculosa). Los cambios climáticos afectaron a unos cuantos, y yo fui uno más.

Ya me siento bastante mejor, no hay fiebre, pero las flemas me siguen complicando la existencia. No recuerdo la vez que dormí tanto (no me vino mal), pero me empezó a doler el cuerpo de estar todo el tiempo acostado, y no hay nada bueno en la tele para ver. De hecho, desde que alguna mente brillante decidió que el 90% de las películas y series que transmiten las tenían que doblar al castellano, le fui perdiendo aprecio a la caja boba.

Hoy me tocaban 20 km de fondo, algo que me entusiasma porque me hace sentir bien, sin quedar destruido después. Mi idea era ir hasta Retiro y volver, todo por Avenida del Libertador. Eso me iba a dar una distancia aproximada, seguramente hubiese necesitado algún desvío para completar el kilometraje indicado. Pero no tiene sentido entorpecer mi recuperación. Quizá pueda volver a hacer deporte mañana, en el entreno con los Puma Runners, si es que me siento un poco mejor. No mucho, un poquito. Hacer deporte, de alguna manera, me ayuda a limpiar la nariz y a respirar mejor. Y me levanta anímicamente. Me cuesta pensar en una situación en la que correr no mejore mi día.

Me gustaría darme cuenta de qué tendría que haber hecho para que no me enfermase. Pero probablemente era inevitable. Ahora solo puedo concentrarme en recuperarme, así puedo enfrentar a los 100 km de la Patagonia Run, el sábado 14 de abril. Porque si un cambio climático me tiró abajo, allá voy a correr a la intemperie, con frío de altura, y de noche. No va a ser fácil, pero aún con esta congestión, suena a que va a ser un lindo desafío.

Publicado el 25 marzo, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Hola que tal, quizás el entrenamiento ha sido un poco fuerte y tus defensas bajaron un poco mas y por eso fue mas fácil enfermarte, lo bueno es que una vez que te recuperes tu resistencia va a estar mas allá de cuando te enfermastjóvenes veas esto como un retraso, pues hasta descansar también esta en un entrenamiento.

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