Semana 25: Día 173: Cómo recuperarse luego de una carrera de aventura

El primer impulso de cualquier ser humano, después de un agotador esfuerzo físico de más de tres horas, sería descansar. Tirarse panza arriba a la sombra, y no moverse hasta que todo haya pasado. Bueno, no es así como funciona.

El cuerpo utiliza hidratos de carbono como fuente de energía. Además es probable que haya quemado algo de músculo, por lo que, si hicimos las cosas bien durante la carrera (hidratarnos, ingerir nutrientes como geles o barritas), tendríamos que reponer todo eso que gastamos. Así que, al terminar una competencia como la de Tandil, hay que comer. El tema es qué.

Dentro de la primera media hora, tenemos que reponer hidratos de carbono. Por ejemplo una banana, o bebidas deportivas. Por el tema de los músculos, algo de proteína. Y ni hablar de agua. Cuando terminé de correr el domingo me pesé con una balanza electrónica y arrojó que había perdido casi un kilo. Teniendo en cuenta lo que bebí durante el trayecto, tengo que haber perdido más de dos litros (quizá tres) en transpiración. Eso hay que recuperarlo.

Párrafo aparte merecen los que se fueron corriendo desde la meta a probar los salamines y quesos tandilenses, acompañados por vino y/o cerveza. Lo que han hecho con su cuerpo, no tiene nombre. Siendo que el hígado se sobrecargó de trabajo, filtrando la sangre por el esfuerzo de la carrera, lo peor que le podemos hacer es envenenarlo con alcohol y grasas. Escuché a varios deseosos de celebrar la Adventure Race con un asadito. Mala idea.

Luego está el tema de la elongación. Con el trauma que le hicimos pasar a nuestros gemelos y cuádriceps, hay que estirar. Mi recomendación es caminar un poco, aprovechando ese tiempo para beber y consumir hidratos. Una vez que las pulsaciones bajan y recuperamos el aire, empezar a elongar, en lo posible con ayuda.

Y dejo para el final lo que me parece más importante, y a la vez más subestimado. Porque todos sabemos que si hacemos una actividad física intensa un domingo por la mañana, recién el lunes y quizá el martes se nos vengan encima todos los dolores. El domingo al mediodía, por ejemplo, terminé fantástico la carrera de Tandil, eufórico y feliz. Pasó el tiempo, y el lunes por la tarde empecé a sentir mucho dolor en los hombros, y en los bíceps (todavía me cuesta encontrarle una explicación a esto último). ¿Cómo contrarrestar esto? Corriendo. Así de sencillo. Para que se vaya el entumecimiento y las molestias, hay que seguir entrenando. Es tan sencillo como eso. Cuesta porque uno está cansado, y seguramente dolorido, pero no nos vamos a recuperar hasta que no volvamos a trotar, y de esa forma eliminemos el ácido láctico.

Mi recomendación es nunca quedarse tirado y no hacer nada por una semana. El cuerpo pasa factura por todo. Y si cerramos una carrera tan difícil como la de Tandil, no podemos frenarnos. Hay que aprovechar el envión, y seguir…

Publicado el 21 marzo, 2012 en Carrera, Consejos, Reflexiones y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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