Semana 24: Día 167: Camino a Tandil

Mañana partimos rumbo a la ciudad de Tandil, donde correremos, una vez más, la Merrell Adventure Race de Tandil.

Esta carrera es una tradición para nosotros, y cobra un sentido especial porque hace exactamente un año coincidimos con Vicky en esa carrera. Allí nos enamoramos y a los pocos días empezamos a salir. Por esos caprichos del calendario, en 2010 todo comenzó después de la Merrell, y ahora nuestro aniversario es justo antes.

Entre las 2 millones de ventajas que tiene estar en pareja con Vicky, una es que es muy organizada. Yo, que soy hombre, me arreglo con el mismo calzoncillo una semana, hago bollos de ropa limpia en un rincón y tiro los platos en la pileta de la cocina, a ver si mágicamente aparecen limpios al día siguiente. Dicen que los opuestos se atraen. Vicky decidió preparar su bolso hoy por la tarde (en lugar de 10 minutos antes de salir, como suelo hacer), así que aproveché y me prendí.

Como solemos viajar en grupos numerosos, rara vez falta algo. Aunque no lleves shampoo, nadie te lo va a negar. Igual, decidimos ser autosuficientes y llevar todo lo necesario. Así es que empacamos varias dosis de analgésicos (como para despertar sospechas de la DEA), Voltaren y Árnica. En el apartado “botiquín”, cinta y apósitos para los dedos del pie. Además protector solar (nunca se sabe) y repelente para mosquitos.

Lo más importante (para mí) es la vaselina. También es algo que se puede compartir, pero una vez que lo destinás a tu entrepierna, como que se convierte en un objeto muy personal.

En la mochila hidratadora me entró bastante ropa (parece que el secreto era doblarla y no meterla hecha un bollo, a los golpes). Entre ella había tres pares de medias, una malla (porque si llega a hacer calor, hay una pileta que va a cotizar), varias remeras, un pantalón con calza, abrigo, un piloto por si llueve y una toalla (no confiemos que en la cabaña va a haber). Como si fuera poco también me entraron el monitor cardíaco y el reloj Garmin.

Otra cosa imprescindible es el comprobante de pago, porque vamos a retirar los kits allá en Tandil, y tengo todo en mi poder. Un descuido y 14 personas se quedan sin correr (y de paso me linchan).

Y probablemente lo más importante que llevamos es mucho entuiasmo, y varios meses de entrenamiento. Vamos a pasarla bien, pero también vamos a exigirnos en una carrera a la que ninguno quiere subestimar…

Publicado el 15 marzo, 2012 en Consejos, Reflexiones y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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