Semana 21: Día 142: Señales de que estás cabalgando

Hoy estaba lejos de casa, calcinándome bajo la carpa que teníamos en el Family Fest, rogando por un poco más de lluvia, y me llegó un mensaje de Vicky. Un poco preocupada, de que alguien estaba calificando en forma negativa a mis posts. Le fui absolutamente sincero y le dije que no me preocupaba.

Cuando empecé Semana 52 descubrí que el blog se podía personalizar bastante. Una de las funciones era la de calificar las entradas con 1 estrellita (Muy pobre), o 5 (Excelente). Supongo que me interesaba enchular el sitio todo lo posible, y lo habilité. Pero aunque me leían algunas personas (al principio unas 30 por día, hoy entre 700 y 1000) nadie votaba. Y esas estrellitas endemoniadas se convirtieron en un problema para mí. Era más un “quemo” tener cero calificaciones que una negativa.

Con el correr del tiempo algunas personas decidieron empezar a votar. La entrada más popular históricamente ha sido la reseña de mi maratón en Grecia, pero ni siquiera fue algo descomunal, votaron 17 personas.

Ahí quedó, el coso ese para votar, al que le doy tanta importancia como los resultados de Bailando por un sueño. Pero hete aquí que desde hace varios días noto que alguien vota con la calificación más mala a todos los posts. No me sorprendió, confieso que detesto releer las cosas que escribo porque me la paso corrigiendo todo el tiempo. Nunca me quedo conforme, y quien venga a decirme que no sirvo para escribir, solo podré pedirle disculpas y darle la razón. Quizá por eso no me hice mucho drama.

De hecho, Vicky se quedó sorprendida, ahora que ella también lo notó, de que le molestase más a ella que a mí.

Supongo que quien hace esta chiquilinada no lee los posts. Quizá sí, pero venir a calificar como “Muy pobre” cada cosa que escribo… se me hace difícil pensar que alguien no disfrute de una cosa y se empeñe en marcarlo cada día de su vida. Yo me lo tomo como que una reacción negativa a algo que hacés es siempre mejor a recibir la indiferencia total. Si uno necesitara el apoyo general para hacer las cosas, estaría en el horno, porque muchas veces no tenés la confianza de nadie más que de vos mismo. Y esa es la medida para saber si los objetivos están bien enfocados. Si uno recibe críticas  y se desmorona, entonces no se estaba seguro de lo que se hacía.

Supongo que en eso pensaba Cervantes cuando puso en boca del Quijote la frase “Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”. Aunque él pensaba en opiniones negativas, y no en estrellitas.

Publicado el 19 febrero, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. buenas,

    hace rato que leo tu blog y me entretengo con tus peripecias. empezaré a puntuar las entradas para contrapesar a este sujeto negativo.

    de paso me permito una sugerencia: está bueno cuando tomás la entrada del día como un ejercicio literario, podrías hacerlo más a menudo. cambiar estilos, lenguaje, vocabulario, lo que sea. ya que el blog es un motivador para la actividad física, por qué no hacerlo de la actividad literaria también?

    ojo, quizás esté influenciado por ‘pigmeo’, novela de palahniuk que estoy leyendo a instancias tuyas 😉

    gracias por todo y saludos.

    • Es lo que más disfruto, pero no sé por qué lo hago muy de vez en cuando.

      ¡Qué bueno que haya incentivado a alguien para que lea “Pigmeo”! Gran libro. Después pasá a “Snuff”. Acabo de terminar “Error humano”, un compendio de artículos y anécdotas reales, muy bueno también.

      ¡Saludos!

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