Semana 19: Día 126: ¿Qué te gustaría ser?

A veces te cruzás con un libro que te abre la cabeza (no en forma literal, por suerte) y te hace más permeable a nuevas ideas. Estuve leyendo fragmentos de “Muchas vidas, muchos maestros”, en el que el psicólogo Brian Weiss habla sobre cómo, accidentalmente, logró que un paciente llegara a sus vidas pasadas a través de la hipnosis.

No es mi intención filosofar sobre este tema (que, sinceramente, me resulta muy intrigante), pero me puse a pensar en esa posibilidad de vivir muchas vidas. Quizás uno no lo sepa, pero podría ir por toda la eternidad, buscando cumplir un objetivo primordial, reencarnando tantas veces como sea necesario. A veces creo en el alma, pero recuerdo lo que dijo el guionista Grant Morrison, que si empezás por Adán y Eva, no alcanzarían esas dos almas para llegar hasta vos…

Pensar en estas cosas, que a muchos podrán parecerles triviales, me llevó a cuestionarme si uno es quien realmente quiere ser. O sea, por ahí nacimos caucásicos argentinos de clase media, pero nos hubiese encantado ser asiáticos de clase adinerada en Bangkok (a quién no). Quizá hubiésemos preferido ser pelirrojos, más altos, más fuertes, más rápidos. Y a menos que seamos adeptos a la metafísica o a ciertas religiones, creeremos que la vida es esta, que está aconteciendo ahora, y ya está. Lo que dejemos para la reencarnación, ya fue.

Fantaseando me imaginaba si mi objetivo en la vida es ir superándome constantemente, animándome a hacer todo aquello que me parecía imposible de chico. Correr una maratón me pareció siempre algo inalcanzable, y apenas lo intenté, vi que podía. Podría decir que logré un gran cambio cuando me animé a “hacer”.

Yo no creo en la reencarnación (voy a confesarlo), pero me divierte la idea de vivir múltiples vidas, todas atravesadas por una meta común. En lo que sí creo es que la vida es una sola, y que si hay algo que te gustaría ser, poco sentido tiene dejarlo para más adelante. ¿Qué te impide buscar realizar tus sueños? ¿La falta de tiempo? ¿El trabajo? ¿Una genética desfavorable? ¿Un problema de salud?

¿O el miedo?

Si creés que la vida es una sola, como yo, no dejes pasar el tren. Me tomó muchos años animarme a buscar mis sueños, y realmente no me puedo quejar. Si, por el contrario, creés que después de la muerte todo vuelve a empezar, tampoco tendrías que dejar pasar ese tren. Porque el objetivo siempre, en esta vida y en la del más allá, es trascender. Y eso solo se logra “animándose a hacer”…

Publicado el 3 febrero, 2012 en Reflexiones y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Yo leí ese libro… Y me impacto. Pero el q realmente cambio algo, fue Lazos de amor. Te hace pensar, q a pesar de morirnos, no perdemos a las personas q amamos. Hay un encuentro posible. Tampoco creo en la reencarnación. Pero me agrada pensar en no perder a mis seres amados.

  2. Martin q abandonada q tenia la lectura de tu blog e hice la gran Lucas y elegir sin mirar una al azar, y realmente un placer… Esta semana con todo lo publico, me planteo que pasa si me voy manana y la respuesta es falta mucho por hacer, por lo cual, a no bajarse del tren!! gracias primo de primos.. y va a mi face.. por q es muy buenaa

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