Semana 13: Día 88: Resoluciones para el 2012

Cambiamos de calendario, ¿no es una buena oportunidad para plantear cambios en nuestra vida?

Me tienen como el referente de la determinación, pero desde hace un tiempo siento que me desvié un poco del camino del extremismo deportivo, y realmente tengo ganas de reencauzarme. Entre las cosas que dejé de lado están las abdominales (pensar que hacía 500 por día) y una rectitud en mi dieta. Estoy dele taladrarle la cabeza a Vicky que “el 1 de Enero empezamos la dieta”.

Lo único que tendría que modificar es comer entre comidas, algo que hago realmente muy poco, pero que me aporta muy poco (se supone que no es tan grave picotear cosas que estén dentro de la dieta, como ser vainillas, un vaso de yogurt, etc). El tema es que empecé a priorizar el tiempo, por lo que termino comiendo cosas que no requieran mayor preparación. Generalmente caigo en pastas, o sándwiches de milanesas de soja: muchos hidratos, bastantes proteínas, y pocas verduras. Mi intención es, a partir del primero de enero, revertir ese esquema.

Lo otro que estoy intentando hacer, para no empezar de golpe en 2012, es ser constante con el gimnasio. Tengo mis complicaciones, pero estoy logrando el promedio de tres días por semana. Vamos a ver si logro llegar a cinco veces. Estoy bastante conforme con mi físico, así que no me siento tan presionado por hacer esto, pero sé que lo necesito y que me va a ayudar a adquirir resistencia y potencia de piernas.

Y lo último y lo que me quita el sueño es el tema de las abdominales. Es notable cómo se nota cuando uno abandona este músculo. A veces en el entrenamiento con los Puma Runners cerramos con una rutina intensiva, y lo que antes me resultaba muy fácil, hoy lo resuelvo pero con esfuerzo y esa quemazón muscular posterior. Quiero rescatar ese fallido desafío de abdominales, de 8 semanas, que una vez empecé y tuve que abandonar por mi osteocondritis. Ahora estoy hecho un avión, y es un buen momento para volver a priorizar esta zona que ayuda a levantar las piernas en las cuestas.

No son grandes esfuerzos para mí, me queda la tranquilidad de que alguna vez estas cosas las hice y me funcionaron. Se siente como volver sobre los propios pasos, sin la incertidumbre de lo desconocido. Pero no dejo de pensar que es una oportunidad perfecta para lograr cambios más profundos, para quitarse el miedo a lo “imposible”. Está la teoría de que los mayas no continuaron sus calendarios más allá del 2012 porque se les acabó el espacio, y quienes leen en esto la inequívoca señal del fin del mundo. Seguramente hemos dedicado mucho tiempo a los placeres de la gula y la pereza… si este fuese realmente nuestro último año en la tierra, ¿no convendría empezarlo conquistando un desafío?

Publicado el 27 diciembre, 2011 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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