Semana 13: Día 84: ¡Vacacioneeeeeeeeeeeeeeeeeesss!

En la vida de toda persona existe algún momento en que manda todo al demonio, se va a una playa o a la montaña o a una ciudad más grande/pintoresca que la de origen, y se dedica a descansar. Llamado “vacaciones”, deriva del latín vacans, participio del verbo vacare: estar libre, desocupado, vacante (como un puesto de trabajo, o la escuela). Vacuus: vacío, desocupado libre. Vacui dies: días de descanso Vacatio (-ionis): dispensa, exención. Si usted se queja de que no le dan suficientes días, sepa que en China no es obligatorio que le otorguen este derecho, pero tampoco lo es en Estados Unidos (o sea que lo pueden obligar a trabajar 365 días al año).

Hoy partimos con Vicky para Costa Azul, a pasar Nochebuena y Navidad con mis padres y mi hermano Matías (más cuñada y sobrina). Se supone que es un lugar lo suficientemente alejado como para que no esté invadido de turistas, pero cerca de otros centros “grandes” como es San Bernardo. O sea, podemos ir corriendo por la playa y entrenar un poco. La idea es desconectarse de la rutina, pero posiblemente yo fracase estrepitosamente.

Por eso quiero compartir mis intenciones y lo que realmente termine pasando, o la famosa “expectativa vs. realidad”.

Expectativa: Vamos a descansar y a olvidarnos del trabajo.
Realidad: Voy a volver más cansado que antes y todo el tiempo voy a estar chequeando el mail desde el celular.

Expectativa: Vamos a aprovechar la playa para salir a correr.
Realidad: Vamos a levantarnos demasiado cerca del almuerzo como para hacer algo, después va a hacer mucho calor, vamos a esperar que baje el sol, pero entonces vamos a haber almorzado y como la comida no nos bajó esperaremos hasta que se haga la hora de la cena y entonces nos va a dar sueño y nos iremos a dormir.

Expectativa: Vamos a aprovechar el shopping más cercano para hacer ahí las compras navideñas.
Realidad: El shopping más cercano va a estar a hora y media en auto. Terminaremos comprando barrenadores y patas de rana a una cuadra de la playa.

Expectativa: Vamos a disfrutar de la playa.
Realidad: Nos vamos a llenar las zapatillas de arena, la malla de arena, los anteojos de arena y los sanguchitos de arena. Prometeremos tomarnos vacaciones en la montaña para la próxima.

Expectativa: Vamos a divertirnos hasta la madrugada, recorriendo la playa a la luz de la luna.
Realidad: Organizaremos un mini-torneo de chinchón.

Expectativa: Vamos a entrar en contacto con la naturaleza.
Realidad: Voy a extrañar Cuevana.

Expectativa: Vamos a sentir que el tiempo no nos alcanza.
Realidad: ¡Vamos a sentir que el tiempo no nos alcanza!

Publicado el 23 diciembre, 2011 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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