Semana 3: Día 16: La comida rápida y el deporte

Dos temas se conjugan hoy, que tienen que ver con el running y el mundo de las hamburguesas. Seguro muchos pudieron ver los carteles o escuchar los spots de los 5k, auspiciados por McDonald’s, que se corren el 30 de octubre. Además, quizá también se hayan cruzado con la noticia de un exitoso restaurante de comidas rápidas del primer mundo, Heart Attack Grill, que hace un culto de la obesidad y de los problemas cardíacos, y que vende con orgullo un menú que contiene 8 mil calorías (6 mil más que las recomendadas para ingerir en un día entero).

Ya estaba interesado en despotricar contra Arcos Dorados, porque después del auspicio de las aguas con bajo contenido de sodio, no me entra en la cabeza cómo una cadena que basa su negocio en vender alimentos insalubres puede promocionar algo relacionado con la salud. Pero, nobleza obliga, me topé con la historia de Joe D’Amico, un maratonista que hizo la anti-Super Size Me, y comió solo comida de McDonald’s durante un mes, antes de correr los 42k. Llegó en el impresionante tiempo de 3 hs 36 minutos, pero hizo trampa porque tomaba agua que no se vendía en el restaurante, geles y suplementos vitamínicos.

En definitiva, el Sr. D’Amico consumía poco más de 3 mil calorías diarias (porque elegía bien qué cosas comer y cuáles no), y quemaba otras mil entrenando. Independientemente de lo que yo piense de McDonald’s (me repugna), esta dieta no deja de ser válida, porque para una competencia con mucho gasto calórico podemos obtener energía de diversas fuentes. Incluso, mi nutricionista me dijo que para la Espartatlón (246 km en menos de 36 horas) voy a tener que tomar gaseosas y comer alimentos hiper calóricos durante el trayecto. Pero tanto mi objetivo para estas 52 semanas como lo que hizo este McMaratonista son extremos, alta competencia. Lo cierto es que el público habitué de McDonald’s no suele estar representado por atletas.

Mientras pensaba en el encuadre para quejarme de un restaurante al que no voy nunca (lo cual deja ver algunos signos de hipocresía de mi parte), me crucé con la monstruosidad de Heart Attack Grill, que se traduce como “Parrilla Ataque Cardíaco”. Creado por un inconsciente en 2005, sus menús son bastante morbosos: Bypass, Doble Bypass, Triple Bypass y Cuádruple Bypass, este último conformado por cuatro hamburguesas de 225 gramos freídas en grasa de cerdo, tomate, cebolla, ocho fetas de queso, y seis rebanadas de pan. Si lo terminás, te llevan en silla de ruedas hasta tu auto. Si pesás más de 170 kg, comés gratis.

En la puerta hay un cartel que avisa que comer en ese restaurante puede traer problemas de salud. Como los cigarrillos, que avisan que pueden provocar cáncer y enfisema pulmonar. Así como los fumadores ignoran la leyenda y dan rienda suelta al placer de una pitada, en Heart Attack Grill pasa algo similar, donde se confunde la libertad de elección con frivolizar la obesidad. Toda la decoración remite a un hospital, y las meseras son enfermeras, aunque tienen un cuerpo tallado que no está hecho con hamburguesas fritas en grasa de cerdo. El vocero de la compañía, Blair River, pesaba 260 kg, y con un particular sentido del humor invitaba a la gente a comer ahí. Murió en marzo, luego de complicaciones respiratorias por una gripe. Tenía tan solo 29 años. Y sí, no murió de un ataque cardíaco, pero la obesidad cuadruplica las posibilidades de morir por algo tan común como el virus de influenza.

Desde hace años que McDonald’s viene intentando variantes “sanas”, aunque son pocas opciones y no siempre están disponibles: como vegetariano puedo confirmar que muchas veces no quedan ensaladas… algo que jamás pasaría con sus hamburguesas. En España, por las regulaciones sobre la salud de los ciudadanos europeos, están obligados a cobrar extra si pedís condimentos “insalubres” como la mayonesa (la mostaza es gratis), algo que sería genial que implementasen en todo el mundo. Una de las cosas que más le cuestiono a esta empresa es cuando no te dan opciones para elegir: cuando en Lima mi vuelo se atrasó y la compañía me compensó con un voucher de almuerzo, McDonald’s se negó a darme otra cosa que no fuese hambuguesas con papas fritas. Ni siquiera me dejaban cambiar la gaseosa por agua mineral.

Pero más allá de mi poco disimulado rechazo por Arcos Dorados, lo que más me descoloca es que auspicien una carrera de 5 km, y que un mes antes digan desde sus spots publicitarios “Andá entrenando…”. Mi duda es si subestiman a sus propios clientes y creen que no pueden correr más distancia, o si la subestimación pasa porque es una competencia exclusivamente para mujeres. Es cierto que muchísimas personas que recién comienzan a correr encuentran esta distancia como un verdadero desafío. Lo sé, porque en algún momento a mí también me parecieron imposibles los 5 km… pero, ¿a quién apuntan entonces con esta carrera? ¿A los deportistas o a los que no lo son?

Cierro con otra postal que nunca voy a terminar de entender. La Merrell de Tandil, una de mis competencias favoritas, ofrece almuerzo gratis para todos los corredores. Por supuesto, el menú es uno solo: hamburguesa con gaseosa. Cualquier nutricionista va a confirmar que lo más recomendable, después de haber exigido por tantas horas a nuestro cuerpo, no es exactamente una comida grasosa. En la última Merrell de Tandil, cuando pedí que me diesen una variante vegetariana, me dijeron que se les había acabado el tomate y la lechuga. Todo lo que me podían ofrecer eran las dos mitades del pan.

Cosas que pasan tanto en el ámbito del deporte, como en el día a día.

Publicado el 16 octubre, 2011 en Alimentación, Reflexiones y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. Sin animos de ofender a nadie, creo que la Argentina esta algo atrazada con las opciones culinarias.
    A nadie le importa si sos vegetariano, vegan (vegetariano estricto) o quizas tengas alguna alergia.
    Con respecto a lo de las empresas que auspician eventos deportivos, te fijaste quien es uno de los sponsors de las olimpiadas?

  2. Muy bueno el post, aunque solo sigamos con más incógnitas. Porque una empresa como McDonald´s hace un evento saludable??, en un misterio, pero tal vez sería bueno mirar el lado positivo. Creo que tanto yo como vos, antes de adentrarnos en esta actividad maravillosa, comíamos cosas que hoy en dia ni se nos cruzan por la cabeza. Pero creo que en la mayoría de los casos primero vino la actividad y luego el tema de la alimentacion fue una consecuencia necesaria. Tal vez, si bien nos suena “perverso” que sea justo McDonald´s quien tiene esta iniciativa, permita que mucha gente, en este caso solo mujeres, tomen contacto con esta actividad y derive en menos clientela para ellos, aunque sea a largo plazo.

    • Supongo que McDonald’s no apunta a los deportistas de elite, porque seguramente ahí tenga menos adeptos que en el cliente sedentario promedio. Ojalá esto redunde en que mujeres se enganchen con el running y una vida más saludable, pero es curioso que una de las primeras opciones de tener una alimentación sana sea ir menos a McDonald’s…

  3. Carla Grisolia

    A mí también me sorprendió que McDonalds haga algo por la salud…cuando lo comenté alguien dijo: “se deben querer resarcir por todo el daño que hacen…” eh, puede ser.
    Tengo que confesar que la comida de McDonalds me encanta, aunque, desde que entré en el maravilloso mundo del running, me he alejado mucho de ese tipo de comidas e incorporado otras muchas más sanas y nutritivas…
    pero, de vez en cuando, me sigo dando el gustito 😉

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