Semana 2: Día 13: Solos en la Ciudad (fui al cine)

Me gusta el cine, eso es algo que ya he mencionado en este blog. Es una actividad bastante opuesta a correr: es estática, no requiere un gran desarrollo físico, y generalmente está acompañada de comer, comer y comer (no precisamente cosas sanas). Pero me da la impresión de que ambas precisan de un compromiso mental, y tanto el estar sentado mirando una película o estar corriendo pueden dejarnos alguna enseñanza.

Ayer por la noche fuimos con Vicky y mi grupete de amigos a la avant premier de Solos en la Ciudad, una película argentina, ópera prima del director Diego Corsini. Mi gran compañero de aventuras Matías Lértora se encargaba de hacer la prensa de este film (casi un sueño cumplido para él), así que era muy importante que vayamos a acompañarlo. Esta aclaración no es menor, yo soy bastante prejuicioso con el cine, y si no hay máquinas que viajen en el tiempo o un superhéroe multimillonario con crisis de consciencia que decida luchar contra el crimen, suelo tener un poco de desconfianza. Tratándose de una comedia romántica, no había mucho que me atrayese de la cinta, más allá de mi deber de amistad.

Posiblemente sentarse en el cine sin ninguna pretensión sea la forma más pura para disfruar de una película. Nos reímos mucho y nos emocionamos como tontos enamorados. Solos en la Ciudad cuenta la historia de una pareja, Santiago (Felipe Colombo) y Florencia (Sabrina Garciarena), que están viendo el amanecer en la Costanera, después de pasar la noche en la fiesta de un casamiento. Luego de una extensa charla (quizá demasiado, único punto flojo que le encontré al film) se pelean y se va cada uno por su lado. Como muchas separaciones, es ambigua, así que ninguno de los dos está del todo seguro si fue la definitiva o no.

Fiel al nombre del film, se pasan el día solos en la ciudad, cruzándose cada uno con distintos personajes que los ayudan a analizar su relación y a poder evaluar qué cosas son realmente importantes. Como si fuera poco, no les falta oportunidad para tantear cómo sería encarar una historia con otra persona (y ver, sutilmente, las enormes diferencias con su ¿pareja? actual). La edición es absolutamente BRILLANTE, sin abusar de recursos. Es una película muy dialogada, apoyada en caracterizaciones creíbles y en conclusiones profundas (se destacan Mario Pasik y Catherine Fulop, con personajes muy bien logrados).

Hasta aquí este post podría parecer absolutamente descolgado (o sea, se supone que este es un blog deportivo), pero hubo una escena que hizo estallar de risa casi exclusivamente a mis amigos, y no podía dejar de mencionarla. En su deambular por la ciudad, Santiago decide ser estafado en un carrito de la costanera, y se compra un choripán carísimo. Cuando da su primer bocado frente al Planetario, un desconocido atleta llamado Mauricio (Matías Scarvaci) se le aparece por detrás y lo obliga a escupir, haciendo que el chorizo caiga al piso. “¿Sabés lo que estabas por comer? ¡700 calorías!”, le dice. La fila 7, ocupada por nosotros, me empezaba a mirar de reojo.

Santiago solo puede pensar en su almuerzo arruinado. “Yo era como vos”, le dice Mauricio, y le adivina unos 6 kilos de más. “Ahora corro 5 kilómetros por día”. “¿Y ahora qué como?” pregunta el protagonista. “Allá a la vuelta te venden unas milanesas de soja buenísimas” (risas de la fila 7). “Yo soy lacto-ovo-vegetariano”, alega el atleta (carcajadas, ovación, dedos señalándome desde la oscuridad de la sala). Era como si la escena fuese un gag del que yo formaba parte. Para colmo, Mauricio le da a Santiago una tarjeta, por si quieren seguir charlando en otra oportunidad. “Ahí tenía la dirección de tu blog”, me dijeron después de la función.

Probablemente este personaje sea el más bizarro de la historia (más allá de las comparaciones conmigo, es el más gracioso de toda la cinta), pero creo que muchos me ven así, obsesionado y juicioso. Intentaré, en el futuro, no obligar a mis amigos a que escupan los cadáveres que se comen en los asados…

Lo de andar repartiendo tarjetitas a desconocidos con la dirección de mi blog no me parece una mala idea…

¡Apoyen al cine nacional!

Publicado el 13 octubre, 2011 en Reflexiones y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. Que grande Martín. Ademas de un “profesional” en el campo del atletismo, sos un narrador de las postales cotidianas bastante interesante. Muy bueno. Y hubiera querido estar detrás de la fila 7 para ver como tus amigos se mataban de risa con el personaje de la ficción y su similitud con vos. No pasas desapercibido. Adelante con lo tuyo.. Un abrazo

  2. El momento que dijo “ovo-lacto-vegetariano” morí!! Fue un guiño cómplice a los que te conocemos!!! Fue MORTAL!!

    BLINK BLINK…

    Vic

  3. Mil gracias por tus palabras amigo!! Y gracias por haber estado ahí!! Realmente fue cumplir un sueño y voy a recordar esa noche como una de las mejores de mi vida, me alegro mucho haber podido compartirla con ustedes!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: