Semana 50: Día 344: La recuperación post-carrera

Algo que alguna vez pasé por alto y que es tan importante como entrenar y cuidarse con la alimentación (antes y durante la carrera) es lo que hacemos después.

No es la primera vez que corro la Merrell de Pinamar. De hecho es la tercera (cuarta, si contamos cuando hice la última posta en 2008). Cuando hice el recorrido completo por primera vez, luché contra una rodilla muy dolorida por un ligamento cruzado interno lesionado. Era el domingo 13 de septiembre de 2009, y llegué haciendo un muy buen tiempo por ser mi primera Merrell completa: 3 horas 5 minutos. La lesión molestó mucho, pero lo superé y pude llegar a la meta después de caminar un poco.

El día siguiente era lunes, y teníamos entrenamiento. Nunca son muy exigentes, generalmente es sólo elongar, o hacer un trote muy, muy suave. Pero estaba cansadísimo, así que cambié esa rutina por ir al cine. Cuando salí de la sala me dolía todo el cuerpo, en especial la espalda. Los cuádriceps estaban agarrotados y duros, y quien me viese caminar seguramente me confundiría con Robocop. El hecho de que esa noche haya terminado en cama con 39 de fiebre tiene que ver con que ante un esfuerzo muy grande, pueden bajar las defensas del sistema inmunológico. Pero además cometí el error de quedarme todo el día sentado, descansando, cuando en realidad el cuerpo sigue en estado de alerta, y necesitamos eliminar todo el ácido láctico acumulado en los músculos.

Otros años y ante otras carreras aprendí la importancia de caminar, elongar y entrenar al día siguiente. Es cierto que este año no lo hice porque me quedé un par de días más en Pinamar, pero no nos quedamos sentados con Vicky, sino que caminamos mucho por la playa, y fuimos notando cómo los dolores iban desapareciendo de a poco.

Inmediatamente después de correr lo primero que hay que hacer es elongar. Si podemos caminar, mucho mejor, así vamos eliminando las toxinas. Lo que se llama “regenerativo”. En mi caso, después de estirar, hidratarme y comer un par de bananas para no invocar a los calambres, volví por la costa hasta interceptar a Vicky. Corrí su último kilómetro y medio a su lado, y aproveché para regenerar.

Es importante también tomar una bebida isotónica para reponer hidratos y minerales. Y un error muy común que comete mucha gente es festejar la carrera con un abundante asado, torta y helado de postre. Uno de los órganos más exigidos en estas competencias largas es el hígado, encargado de purificar la sangre. Al haber estado tan sobre-exigido, al igual que el páncreas, cualquier alimento grasoso nos va a golpear más fuerte que una patada de Chuck Norris. Lo ideal es elegir hidratos y comida saludable. El festejo y el desborde bien puede esperar uno o dos días después de la carrera…

Publicado el 10 agosto, 2011 en Carrera, Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Es verdad, ese tiramisú que me comí a la tarde después de la carrera me mató!!

  2. Noooo!!! lo comí porque tengo alma de gorda!!! Después pensé, cuando empecé a sentirme mal, que no lo debía haber comido!!

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