Semana 43: Día 298: Combatiendo al frío

Por primera vez en mi vida realmente estoy corriendo con frío.

Antes me quedaba en casa, calentito, mirando alguna película. Públicamente maldecía al clima, y juraba volver apenas subiera el termómetro por arriba de los 15 grados. Con el compromiso que asumí en Semana 52, intento no saltearme el entrenamiento. Más que una obligación, aprendí a disfrutarlo mucho más que antes. Pero me encontré con la novedad de correr hasta que se te congelan las orejas, y las manos quedan entumecidas.

Hoy por la mañana fuimos a correr. Pocas veces sufrí tanto la temperatura. No me molestaba tanto en el cuello o en la cara. Ni siquiera en las piernas, estoy muy acostumbrado a los pantalones cortos, llueva, truene o caigan meteoritos. Sin embargo, me sorprendió el dolor que sentía en las manos, especialmente en nudillos y el dorso. Generalmente me aguanto con una remera, y hasta he corrido en musculosa. Hoy tenía mangas largas, pero no me las podía estirar como para hacer la gran tortuguita y meter mis pobres dedos adentro. Corrí una hora y media jurando que me iba a comprar guantes.

En una reciente expedición hacia la Costanera Sur descubrí un vendedor callejero que vendía montones de excelentes artículos para corredores. Este personaje siempre visita las carreras de calle que se hacen por Palermo o Puerto Madero, con su mantita y precios accesibles. Antes de viajar a Perú lo conocí, y le compré un pañuelo de esos que son un cuello sin costura. Realmente son increíbles, muy adaptables, y no retienen tanta humedad si uno se lo pone tapando la boca. Distinto es con los que son de polar, que se van mojando con la transpiración y el vapor de la respiración. Este hombre también vendía unos guantes a los que llamaba “primera piel”. Eran muy finos, y según él muy abrigados. Cometí el error de no comprárselos porque era un modelo femenino. En eso pensaba hoy, mientras se me congelaba la sangre que corría en mis manos.

El consejo que siempre escucharemos cuando entrenamos en el frío, es no perder el calor. Así que entre cada etapa la elongación era lo más rápida posible, como para mantenerse todo lo posible en marcha. Intenté calentar mis dedos poniéndome las manos abajo de las axilas, pero ayudaba poco. Terminamos de entrenar, y huimos raudamente del aire libre.

Con Vicky (y los Puma Runners) vamos a correr mañana los 7 km de Kleenex. Prometen temperaturas alrededor de los cero grados (tanto Celcius como Farenheit) así que dijimos “Basta de sufrir, vamos a comprar guantes”. Ir hasta Costanera Sur parecía demasiado aventurado. Este excéntrico vendedor bien podría tener sentido común y no haber ido a trabajar. Así que fuimos de excursión a los Outlets que hay por Belgrano. La búsqueda no tuvo resultados. Sólo conseguíamos accesorios para la nieve, y con esos guantes íbamos a parecer astronautas. Creíamos recordar que había un local de Montagne, pero no lo pudimos encontrar.

La siguiente opción era ir al shopping del Alto Palermo, que tiene MUCHOS locales de deporte. Creo que nos faltó preguntar en Frávega, porque entramos a TODOS los locales, sin nada de éxito. Sólo se conseguían guantes de lana o para esquiar. Nada más.

Nos fuimos frustrados y confundidos. Caminando, derrotados, al subte, nos cruzamos con un local de Montagne que parecía minúsculo. No teníamos nada que perder. “¿Entramos?”. “Dale”.

Parece que conseguir guantes de primera piel no es tarea fácil, ni lo será, porque en este local tenían muy pocos pares. Los femeninos, para Vicky, le quedaban pintados. Los de hombre eran gigantes. Sentí disminuida mi hombría, y pregunté si podía probarme los de mujer. Quedamos con mi media naranja no contarle a nadie que tengo manos de señorita, pero me llevé el mismo modelo que ella, y me quedaban fantásticos. Realmente abrigan y se notan cómodos para maniobrar cualquier clase de objeto. De hecho, la prueba de fuego es este mismo post, que estoy tipeando con los guantes puestos.

Todavía no conseguí que una marca auspicie este blog, pero si tuviese que recomendar guantes para correr, sin ninguna duda recomendaría estos. Mañana igual los voy a estrenar en una carrera, para ver si pasan el control final de calidad. Espero que eso de que son un modelo femenino no salga de este blog…

Publicado el 25 junio, 2011 en Consejos, Entrenamiento y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Hola Martín.
    Te felicito por el blog, poco después de empezar a leerte (descubrí Semana 52 a partir de Clarín, muy casualmente) me decidí a empezar a correr después de 19 años de vida sin hacer ningún tipo de actividad física y pasarme el día sentado en la PC. Sin dudas es una inspiración muy grande para mí y me sirvió para dar el salto, ahora te sigo cada día porque los posts son muy interesantes. Estoy seguro de que mucha gente te leé, pero estaría bueno que sean más los que se animan a participar.
    ¡Un saludo!

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