Semana 17: Día 114: Qué regalarle a un corredor en Navidad

Se viene Nochebuena, y es el momento en que nos acordamos de que no compramos los regalos de Navidad. Pensamos, ilusos, que ya todo el mundo hizo sus compras, y que las tiendas y shoppings van a estar más calmadas. Qué ilusos…

Si contamos con un amigo corredor y tenemos ganas de obsequiarle algo para poner bajo el arbolito, me permito realizar algunas sugerencias. Siendo que cumplo años una semana antes de Navidad, tengo bastante experiencia en la cuestión de los regalos veraniegos (y no dejo de tener la esperanza de que Papá Noel lea este blog y se inspire).

Lo primero que usted tiene que hacer es averiguar en qué hemisferio vive. Si está al norte y mira por la ventana, probablemente esté nublado, haga frío y viento, y quizá hasta esté nevando. Concentre sus esfuerzos en regalar ropa de abrigo y siéntase discriminado, porque en este post nos vamos a centrar en los que vivan en el hemisferio sur. Estos habitantes del mundo, que comen nueces, turrones, y frutos secos en verano, abrigan a un Papá Noel a punto de sufrir un golpe de calor, y llenan de nieve artificial a los arbolitos (cuando afuera hace 35 grados a la sombra), claramente necesitan orientación (conscientemente dejamos afuera a las regiones que están cerca del Ecuador, porque suelen tener buen clima todo el año, los envidiamos un poco, y como viven en un paraíso tropical, se pueden arreglar bien solos).

Aclaración al margen: todos estamos de acuerdo en que Papá Noel no existe, ¿no? El gordo de rojo, también conocido como “Santa Claus” o “San Nicolás”, llena su bolsa de regalos durante diciembre, y el resto del año la usa para secuestrar a los chicos que se portan mal, bajo el nombre de “El hombre de la bolsa”. ¿A que no lo sabían?

Familiarícese con el talle de quien reciba el regalo. Si no lo sabe, arriesgue, y conserve el ticket para cambios. Como dijimos anteriormente, la estación del año define bastante lo que podríamos comprar. Si usted elige unas calzas largas o un rompeviento, sepa que la otra persona no lo va a poder usar por 5 o 6 meses.

Las gorras son una buena alternativa. Protegen la vista del sol, al igual que la cara. Pueden ser calurosas, pero son de esas prendas que uno no suele comprar, sino que espera que alguien se la regale. Esta es su oportunidad.

Tenemos también a disposición una amplia variedad de remeras y musculosas, con telas especiales que las hacen más frescas para épocas de calor. En estos días transpiramos a mansalva, y nunca está de más tener stock de estas prendas, por si sudamos más rápido que el ciclo de lavado. Lo ideal son colores claros, porque reflejan la luz solar. Probablemente usted no lo sepa, pero la luz está compuesta por un espectro de siete colores (rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta). Los átomos que componen a las remeras… ¡no tienen colores! Esta es una propiedad de los objetos, por la reflección de la luz; dependiendo de qué color del espectro “rebote” es el que vamos a percibir. Una prenda blanca será que se refleja la suma de todos los colores, y por eso suelen ser más frescas. Una remera negra es ideal para el invierno, porque “absorbe” toda la luz. Si no me cree, haga la prueba de vestirse de negro, póngase al sol, y después me cuenta. A que nunca se imaginó que en un post sobre Navidad le iban a dar, de prepo, una clase de física.

Otras opciones para el deportista que se mata de calor mientras entrena en verano son pantalones cortos, unos lentes para protegerse del sol (no cualquier modelo, sino uno que sea apto para la carrera, o sea que no se caigan fácilmente), un camelback, y los más pudientes podrán regalar zapatillas de primeras marcas.

En materia de literatura, hay muchas opciones. Puedo recomendar los dos libros que leí este año, “Autoentrenamiento para corredores”, de Allan Lawrence (inconseguible, pero nunca se sabe, y leí que sacó una segunda parte), y “De qué hablo cuando hablo de correr”, de Haruki Murakami. Un libro que no he leido, pero que estoy seguro que le gustará a cualquier corredor, es “Ultramaratón”, de Dean Karnazes.

Esta noche en los principales shoppings de Buenos Aires, de 22 a 4 hs, hacen unas importantísimas rebajas (del 20%), más algunas promociones tramposas de 5 minutos, con descuentos del 50%. Así que si usted es como yo, de los que compran los regalos a último momento, sepa que no será el único. Y si tiene un amigo corredor, al menos ahora cuenta con algunas sugerencias para no seguir regalando DVDs, o agendas 2011…

Publicado el 23 diciembre, 2010 en Consejos, Reflexiones y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. Si de Literarura y Correr se trata recomiendo “Correr”, de Echenoz (Editorial Anagrama).
    Sencillamente, brillante.

    Saludos,
    APG

  2. yo me inclino por lo regalos inutiles como vinos que jamas beberas!!! muajajaja

  3. Hola Martín !
    Que Navidad nos permita un reencuentro familiar
    con la mayor paz y armonía posible.
    Que el 2011 represente un año mejor,
    mejor en logros, mejor en ayuda al prójimo,
    mejor en salud para todos,
    que podamos transitarlo llevándonos bien con nosotros mismos
    sabiendo que somos semejantes, no iguales.
    Y, como el futuro finalmente llega,
    que todos puedan realizar sus sueños antes que nos alcance.
    Con mucho afecto …
    Juanca

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