Semana 13: Día 91: Running vs. Gimnasio

Cuando empecé con Semana 52 no sólo quería que mejore mi rendimiento en el running, también quería un mejor físico. Este año cumplo 33, y era consciente de que no me convenía dejar para mañana lo que podía hacer hoy… porque después me va a ser cada vez más difícil. Empecé a tomarme en serio lo del entrenamiento aeróbico y la dieta. Con eso, logré quemar mucha grasa y correr más rápido y más lejos. El tema es que no sólo perdí masa adiposa, sino también músculo.

Los corredores de elite son fibrosos y muy flacos. Yo no sueño con el podio, sino con mejorar, y mi ideal físico requería aumentar mi musculatura. Por eso empecé con algunos ejercicios de musculación, básicamente pecho, espalda y hombros, que es lo que uno puede hacer en su casa. Con unas pesas que me prestó mi hermano, me dediqué un mes y medio a entrenar en la intimidad de mi hogar. Pero claro, estaba algo limitado para poder progresar, por lo que decidimos con mi entrenador que empiece a ir al gimnasio. Hace cuatro semanas empecé, y después de varios días encontré que el horario que me quedaba más cómodo era ni bien abría, a las 7 de la mañana. Así me puedo dedicar a mis rutinas tranquilo, cuando hay poca gente, darme una ducha, y estar a las 9 en la calle, listo para enfrentar el día y con un alto nivel de endorfinas.

El gimnasio es todo un mundo, que se empieza a apreciar cuando uno va 5 veces a la semana. Hay gente de todas las edades, gordos, flacos, musculosos, escuálidos (yo), los que van todos los días y los que desaparecen después de ir una o dos veces. Yo pasé por todos esos estados, en distintos momentos de mi vida.

Hace más de 10 años, poco antes de hacerme vegetariano, estaba en la casa de mi amigo Fito. Él es un aficionado al fitness, y tiene un físico envidiable. Yo estaba fuera de estado, recientemente separado de mi novia, y en un trabajo de oficina que odiaba. Estando en su casa, cometí el error de intentar probarme un cinturón que usan los culturistas para proteger sus lumbares. Es un cinto de cuero que protege a los músculos de la espalda para que no se lastimen cuando se levanta mucho peso. Cuando me lo probé, no me cerraba. Ni siquiera en los agujeros más externos. Fito tiene una espalda enorme y una cintura minúscula, y esa situación (tontamente) me frustró mucho. Esto me llevó a querer entrenar pesas por primera vez en mi vida. Tuve la desgraciada suerte de sufrir de cálculos en el riñón seguido por una gastritis, lo que revolucionó mi forma de alimentarme. Ese cambio fue el puntapié que necesitaba para hacerme vegetariano. Así que, combinando la determinación por hacer pesas y mi nueva dieta, pasé de 82 a 67 kg en 4 meses. Claro que yo tenía poco más de 20 años en aquel entonces, y todo parece más fácil a esa edad.

Dejé de entrenar poco después de hacerme vegetariano. Pasaron los años y descrubí el running, pero aunque había eliminado la carne animal de mi dieta, no comía bien. Por eso, una década más tarde, casi estaba nuevamente en los 80 kg (aunque con un mejor estado aeróbico). Hoy, por otros motivos, estoy nuevamente haciendo de 60 a 90 minutos de gimnasio, de lunes a viernes. Esta vez asesorado, con muchas más herramientas a mi alcance. La diferencia es que lo que hice en mis 20 fue algo mucho más introvertido. No me imaginaba estar en un gimnasio, donde otras personas pudiesen verme. Entre las fotos que subo al blog (motivo de bochorno la primera vez) y la cantidad de gente con la que tengo que compartir pesos y aparatos, toda esa introversión tuvo que desaparecer. En el gimnasio cada uno hace su vida, y hay poca “colaboración”, como uno encontraría en el ámbito del running. En las carreras todos se van dando aliento mutuamente, si te tropezás siempre hay alguien para ayudarte a levantarte, y los consejos de otros corredores se toman como algo natural y no producto de la soberbia o la competitividad. No tengo idea de por qué esto no pasa en un gimnasio, pero supongo que es así y hay que aceptarlo.

Evidentemente, running y musculación provienen de dos mundos distintos. Uno es principalmente aeróbico, el otro mayormente anaeróbico. Generalmente las personas priorizan uno por sobre el otro. Yo estoy buscando algún lugar en el medio. Tengo mis días en que correr se me hace lo más importante, y otras en que salgo más contento del gimnasio que de haber corrido.

Fito, mi amigo y consejero, me resaltó varias veces la dificultad de congeniar ambos mundos, aunque su mayor preocupación fuese mi dieta vegetariana (“¡Sin proteínas no vas a tener las abdominales de Brad Pitt!”). Por ahora intento seguir acostumbrándome al mundo de las pesas. Me siento más a gusto que cuando empecé. Al principio me acompañaba mi amigo Paco, pero el innegable placer de dormir lo a ido alejando del gimnasio. Supongo que ya superé esa prueba de fuego, la de tener que hacer la rutina solo, en silencio, sin hablar con nadie. Cada uno está en su mundo, y todos se tratan con cordialidad, pero sin el apoyo emocional que se encuentra en un grupo de running.

Me doy cuenta de que estoy haciendo musculación no porque me divierta (creo que está bastante alejado de eso), sino por los resultados. Los “sacrificios” no son sólo renunciar a ciertas cosas (comer grasas, tomar alcohol), sino también incorporar nuevas. Parafraseando a Alejandro Dolina, lo que está bueno no es entrenar en el gimnasio, sino haber entrenado. Él en realidad hablaba del arte de escribir, pero me di cuenta que esa máxima se aplica a muchas cosas en la vida. No siempre disfrutamos de hacer las cosas, pero la satisfacción la encontramos una vez que las hicimos.

Publicado el 30 noviembre, 2010 en Entrenamiento, Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 7 comentarios.

  1. Hola Martín otra vez por aquí. Tu artículo me motiva. 1. No hay edad límite para mejorar el estado. Yo no digo muscular aunque así ocurre. Es ponerse “magro”, fibroso y en un estado satisfactorio opticamente. Yo a mi edad (62) lo sigo logrando y voy tres dias de la semana dedicados una hora por dia al gimnasio y sigo mejorando. Emepecé hace dos años en un giminasio elemental y cambíé a uno muy completo y que tiene instructores geneiales que cada mes me cambian la rutina (tienen un optimismo exhaltado !). 2. También voy en el mismo horario que el tuyo y pasa lo mismo. Somos dos o tres y cada uno en lo suyo. Hay poco feeling, pero cuando ven lo que rinde “el viejo” cambian un poco ja ja ! 3. Yo mezclo tres dias (L.M.V) de gimansio y tres de trote (M.J.D) me parece que 5 dias de gimansio es mucho. Pero yo no tengo 33 eh ! 4. No creo que la condición de vegetariano afecte mucho en la medida que logres todos los aminoacidos esenciales. El hombre es un monogastrico de origen donde la carne es la fuente de proteinas más fácil de proveer. Sin embargo está demostrado que no hace falta más de 30 gramos de proteina por comida para suplir las necesidades diarias. Poco no ? 5. Yo en el running también ando solo, quizá más que en el gimnasio. Me gusta la libertad del cuándo voy y del cuando me vengo y no tener que estar atado. Entiendo sí que en una carrera puede haber más compañerismo que en un gimnasio, pero no se si porque me tienen lástima o que, no me va tán mal en el gim aunque hay muchos de los descriptos por vos que son tal cual. Pero a áspero, áspero y medio ! 6. Yo creo que si no dejás de ir, llegará el momento que te va a gustar. De todas formas yo me acosumbré que siempre los cambios son milimétricos. En el desarrollo muscular, en el aumento de velocidad, en la formación de músculo, en la pérdida de grasa, etc. Bueno, perdón por la extensión, pero quería dejarte la idea de que tus cuitas son comunes a otros individuos de la misma especie. Un abrazo Juanca.

    • ¡Gracias, Juanca! Siempre me resulta muy interesante que comparemos experiencias. Por ahí sentía que el reloj me “corría”, pero está bueno descubrir que me quedan muchos años de deporte por delante. Abrazo.

  2. Hola muy buenas. yo llevo 2 meses en el gimnasio puff, me cuenta muchisimo desarrollar biceps & triceps, me podeis agregar al correo y ayudarme necesito a alguien que lleve tiempo en el gimnasio y sepa que hacer ando un poco perdido, en mi gimnasio no hay instructores. Gracias de antemano! Aqui os dejo mi messenger xxx@hotmail.com

    • ¡Christian! Ahí modifiqué tu post para preservar tu mail, no sea cosa que te llenen de spam.

      Bíceps y Tríceps son dos ejercicios que conviene trabajarlos en días distintos. Obviamente que tenés que trabajar ambos y no uno u otro. Los ejercicios que te recomiendo hacer (en días distintos) es 20 repeticiones cada brazo con mancuernas, 3 series (descansando un minuto entre cada una). Para calcular el peso que tenés que levantar, buscá qué peso es el máximo que podés levantar, y hacé este ejercicio con la mitad de ese peso. Intentá hacerlo con velocidad. Una vez que terminás esta serie, descansá unos 2 o 3 minutos, y hacé biceps con barra corta, 3 series de 8 repeticiones, con un peso que sea un poquito menos que lo máximo que podés levantar.

      Otro día distinto hacé Tríceps. 3 series de 12 con mancuerna (para cada brazo), también con la mitad de lo que puedas levantar como máximo. Apoyás una mano en un banco, para quedar inclinado hacia adelante y con el otro brazo (lo más pegado al cuerpo que puedas), levantás la pesa, sólo moviendo el codo. Otro que podés hacer es sentarte en el borde de un banco, con las piernas bien estiradas, y las manos en el borde del banco, a los costados del cuerpo. Bajás la cola y, aferrado al banco, bajás el cuerpo, casi llegando al piso (con los pies como eje). Podés hacer 5 series de 10, a una velocidad rápida.

      Con estos ejercicios, combinado con una dieta rica en proteínas, vas a andar bien. No te olvides que la alimentación es clave para que el músculo crezca. Probá esto y contame en un par de semanas cómo te va. Saludos.

  3. Vuelvo a decir, tu blog es magnifico, no solo por la simpleza que tenes para los posteos, si no porque realmente me siento identificado con las cosas que te vas planteando, corri por ultima vez el 13 de noviembre (el 10k de nike) no se que paso, pero subi 5 minutos mi tiempo y logre terminar a duras penas, desde entonces me concentre en el GYM, ayer mismo cuando quise volver al running, es increible lo DURO que me siento, y como las piernas en la zona de la tibia duelen hasta matar, por ahora creo que manejar peso en el GYM y correr no van de la mano.
    Saludos! y es un gusto leerte!

    • ¡Gracias, Mariano! Me da una mezcla de orgullo y pudor lo que me decís…

      No creas que correr y Gym no van de la mano… el tema es que son dos cosas distintas y hay que encontrar el equilibrio. Podés ir al gimnasio y entrar en calor con algo aeróbico, como correr en la cinta, así no descuidás esa parte. Lo ideal, después de una carrera, ¡es seguir corriendo! Gracias por tus palabras. ¡Saludos!

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