Semana 12: Día 84: La mejor edad para correr

Zhang Huimin, la maratonista de 7 años. Parece disfrutar de correr más que yo...

Podría decir que empecé a correr regularmente cuando me acercaba a los 30 años. Había tenido muchos intentos previos (ya he comentado que de adolescente detestaba entrenar), pero recién a esa edad lo hice de manera más “profesional”, asistiendo a un grupo de corredores, y debutando en mi primera carrera, una posta de 7 km en la Merrel de Pinamar 2008.

Ahora estoy por cumplir 33 años, y me encuentro inmerso en un programa de entrenamiento de 52 semanas. ¿Por qué? Antes de empezar, temía estar quedándome sin tiempo. En algún momento las responsabilidades me iban a impedir hacer algo como lo que estoy haciendo ahora, y sentía que con cada año cumplido me iba a costar más progresar. No quise dilatarlo más, y apenas se plantó la idea de “hacer algo” en mi cabeza, no pasaron más de 10 días hasta que creé Semana 52.

Más allá de mi paranoia contra la degeneración física, tengo compañeros corredores que superan los 50 años y son muy difíciles de alcanzar. Quizá mis miedos sean infundados, y me queden 25 años de carreras (o más). Pero cuando pienso en estas cosas, me pregunto ¿cuál es la mejor edad para empezar a correr? Algunos dirán que es medio infantil ponerse a pensar en “qué hubiese pasado si…”. No puedo teorizar sobre lo que no hice, pero sí analizar las acciones que efectivamente realicé y sus consecuencia. Hoy me sorprendo del progreso, de lo difícil que me parecía que era todo esto… y pienso “¿Por qué no empecé antes?”.

Seguramente mi entrenamiento más profesionalizado comenzó cuando alcancé un cierto nivel de madurez (no física, sino más bien del plano emocional o intelectual). Podría haber empezado a correr maratones a los 20 años, pero no estaba preparado mentalmente. Recordemos lo que decía Dean Karnazes sobre las capacidades de cada uno: 70% es cabeza, 15% entrenamiento, 15% alimentación. Supongo que recién este año alcancé ese porcentaje mental que me ayudó con lo otro. Muchos creen que lo complicado es el esfuerzo físico y el cambio en la dieta, cuando el límite se los está poniendo su propia mente.

¿Podría haber esperado para empezar a correr? Probablemente. Hay muchos maratonistas que empezaron después de jubilarse. Efraín Wachs, residente de Tucumán, se sumó al atletismo a los 70 años, y dos décadas después sigue cosechando premios nacionales e internacionales, en la categoría de 85 a 90. Obtuvo nueve medallas en el Campeonato Argentino de la categoría Master (7 de oro y 2 de plata) y doce en el Sudamericano (8 doradas, 2 plateadas y 2 de bronce). Más allá del podio, demostró que su tiempo le llegó en la tercera edad.

Tenemos otros extremos, que suelen escandalizar más que generar admiración, como Buddhia Singh, un hindú de 5 años, que en mayo de 2006 recorrió 65 km en 7 horas. O Zhang Huimin, una niña china de 7 años, que terminó una maratón (escoltada todo el tiempo por su padre), en 3 horas 30 minutos (me hubiese hecho morder el polvo). Muchos golpearon la mesa con el puño, sacudieron el diario (como estrangulándolo) y dijeron “¡Cómo es posible que se les obligue a estas criaturas a participar en competencias tan extremas! ¡Esos padres deberían perder la tenencia!”. Lo cierto es que los niños corren con una ventaja especial, tienen mucha energía y no arrastran su peso con la misma proporción a su fuerza, como nos pasa a los adultos. Así y todo, las maratones, como una película condicionada, suelen ser sólo aptas para mayores de 18 años.

Estoy conociendo a mucha gente que quiere empezar a correr porque lo “necesita”. Y a medida que pasa el tiempo, noto que el momento, simplemente, les llega. Así que el título de este post tenía trampa. No existe la mejor edad para empezar a entrenar. Es simplemente una cuestión de motivación, de dejar al lado las inseguridades y avanzar. Más allá de una ocasional (y a veces inevitable) lesión, el hecho de correr -esa revolución interior que produce en nuestro organismo- le hace bien a cualquiera. Independientemente de cuántos años lleve a cuestas.

Publicado el 23 noviembre, 2010 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 15 comentarios.

  1. Me mata la carita de felicidad de esa nena!
    Correr, trotar, entrenar, “hacer algo” es, para mi: sinónimo de felicidad, de bienestar.
    Yo lo “descubrí” de grande y me encanta
    Aguante, Casanova!

  2. Martín muy interesantes tus refelciones. No hay edad para mejorar tus marcas y darle un nuevo impulso a tu vida, o sorprenderte con otros ejemplos. Yo tengo 62 y empecé firme a los 60 (gimansio y trote). Cuando logré mis primero 5 k no encontraba a quien contarle mi alegría. Hoy puedo 12 o 15 k a mi velocidad y pensaba que estaba en el techo. Pero hace siete días atrás corri 8k en 47 minutos y fue mucho mejor que lo que hacía. Cuando miro otros ejemplos (tiempos de categ. 60/64) encuentro en una de 10 K en Villa Constitución varios por arriba de estos tiempos y uno de esta categ. que los 10 k los hizo en 37,52. Me dá tanta verguenza mi estado que estoy empeñado ahora en tratar de bajar 5 kg y ver si en unos 4 meses puedo llegar a los 12 km/h que es la única velocidad para mi edad que te permite estar en “el monton”. Un abrazo y adelante con tus reflexiones porque es interesante conocerlas. Juanca.

    • ¡Gracias, Juanca! Felicitaciones por tus logros y por la meta que te pusiste. El peso lo vas a bajar, con tu actividad física seguramente sea cuestión de algunos ajustes en tu dieta. Te recomiendo ver a un nutricionista deportólogo para llegar más pronto y mejor. Saludos.

  3. Hola Martín, el “empezar” es todo un tema. Una vez que uno arranca descubre que las cosas no necesariamente eran como se pensaba (los límites, las posibilidades, etc.)
    Yo por ejemplo siempre me auto-categoricé como alguien que “no-podía-correr”. Hace cosa de 2 meses empecé a tratar de trotar en la cinta y de a poquito logré correr 5 km (un record más que absoluto para mí!!!). Hasta ahí todo bien, si no fuera porque justamente los días que logré correr por más tiempo/distancia me empezaron doler las rodillas – que jamás en mi vida me habían dolido – y hace cosa de 1 semana no logro correr sin que me duelan 😦
    Ya me dijeron que pueden ser las zapatillas (aunque también me dijeron que en realidad las zapatillas no son tan importantes) y que tengo que “prestar atención”… pero eso no me hace pasar la molestia!!
    Qué tal un post sobre el running y las rodillas?? (o las articulaciones en general, ya que imagino que los tobillos también sienten el impacto)

    • Mercedes, te diría que las zapatillas son IMPRESCINDIBLES. Correr triplica el peso de nuestro cuerpo sobre las articulaciones. Lo que necesitamos es algo que absorba el impacto. La cinta es menos “dura” que la calle, pero desconozco qué tipo de calzado usás cuando hacés cinta. Tiene que ser calzado especial para correr, que no tenga más de un año, y si podés hacerte plantillas por un especialista en pisadas, mucho mejor.
      Obvio que el cuerpo pasa factura, hay que saber cuidarlo e ir acostumbrándolo. Mientras tanto podés intentar hacer bicicleta, como alternativa a ejercicio aeróbico, y que no resiente tanto las rodillas. Mañana hago un post sobre el running y las rodillas, ¡dedicado a vos!

    • Permiso Martín. Le quisera comentar a Mercedes que yo tuve problemas también en una rodilla (derecha arriba). Me sugierieron que “estaba viejo”… Lo solucioné de la siguiente forma : 1. todas las noches aplicaba 15 minutos de hielo en la zona. 2. tomé cada tanto y antes de salir a correr medio gramo de paracetamol. 3. Cuando aparecía el dolor paraba el trote y hacia algunas flexiones, estiramientos y terminaba caminando. 4. Como dice Martín debés ir acostumbrando el cuerpo a la exigencia. Las mejoras son milimétricas y la paciencia tu mejor compañera. Además como dice el dicho “mejor lento que nunca”. Revisá tu peso que cada kilo de más es mucho. Un abrazo Juanca.

  4. Gracias Martín! Eso mismo estoy haciendo, el spinning es una buena alternativa por el momento, pero me da pena dejar de correr una vez que había logrado algo…

    • Merdeces, no dejes de reintentar. Elongá antes y después, probá con una rodillera, aplicale calor, y asegurate de tener un buen calzado. A veces la mejor forma de superar una lesión de rodilla es fortaleciendo los músculos de la zona, y para eso hay que seguir usándola…

  5. carlos morales

    tengo un hijo de trece años y me gustaria trotar con el pero temo hacerle daño por su corta edad habra alguna consecuencia?

  6. Wow, sólo leer este post y algunos comentarios me subieron el ánimo, pues porque no ando bien de ánimo :P… Tengo 33 años y empecé a trotar con “seriedad” y constancia, y a realizar otro tipo de entrenamientos por mi cuenta (pero con mucha investigación), hace ya un mes, 3 o 4 veces por semana, y me siento tan bien que cuando lo hago sólo existe en mi cabeza las ganas de hacerlo, mi atención a las pisadas, a la respiración, a los minutos recorridos… Es un buen relajante que te llena de energía.

    Un abrazo ;).

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