Semana 8: Día 55: Corredores Célebres: Dean Karnazes

Si me preguntaran hoy en día qué me gustaría ser cuando sea grande, respondería “Dean Karnazes”.

Quienes están inmersos en el mundo del running, probablemente hayan escuchado mencionar su nombre. Se le conoce como EL ultramaratonista, un corredor considerado “El hombre más sano del mundo” por las publicaciones especializadas, y con una condición genética única, que lo ha hecho el objeto de estudios científicos. Pero más allá de la cuestión física, Karnazes es un gran motivador, y tiene muy en claro que las carreras no se corren con las piernas, sino con el corazón.

No hace mucho me enteré de la existencia de este super atleta. Yendo hacia el entreno con mi amigo Mak, me mencionó a este corredor de ultramaratones, y una proeza que suena increíble: durante 50 días corrió 50 maratones, una en cada uno de los 50 estados de EEUU. Obviamente nosotros, que vemos la meta de los 42 km como nuestra máxima proeza, nos maravillamos que haya alguien capaz de superar tan groseramente ese objetivo.

Este atleta de 48 años tiene un estado físico perfecto, pero ya corría en su infancia, desde el jardín hasta su casa, para evitarle a su madre la carga de llevarlo en auto. Al principio hacía un camino directo, pero después empezó a variar la ruta, para hacerlo más largo y llegar a terrenos desconocidos. A medida que crecía participó en varias competencias, y el día de su cumpleaños número 12 fue hasta lo de sus abuelos en bicicleta, a escondidas de sus padres, completando casi 65 km.

Durante la secundaria, su entrenador, Bernard Emil Weik II, fue su mentor en carreras de larga distancia. Sus consejos quedaron grabados a fuego en su cabeza. “Salí exigiéndote y terminá exigiéndote más”, le decía. Inspirado en este lema, corrió y ganó una carrera de kilómetro y medio. Weik le preguntó cómo se sentía. “Muy bien”, respondió Karnazes. “Entonces no te esforzaste lo suficiente. Se supone que tiene que dolerte un montón”. Este fue el último consejo que recibió de su entrenador, ya que su padres tuvieron que mudarse de ciudad.

En 1976 corrió su primer evento de resistencia, una carrera en una pista para juntar fondos para niños de escasos recursos. La idea era que por cada vuelta que daban los jóvenes, los sponsors donaban un dólar. Los compañeros de Karnazes corrieron entre 10 y 15 vueltas. Él lo hizo por casi seis horas, y completó 105 circuitos. Así y todo, no se entendía con su nuevo entrenador, y a los 15 años dejó de correr definitivamente.

Cuenta la leyenda que en su cumpleaños número 30 se sentía “miserable”. Tomándose unos tequilas, empezó a replantearse su vida. Tenía un monótono trabajo de oficina, había peleado con su esposa, y necesitaba motivación. Mientras sus amigos lo esperaban para la fiesta en un bar, decidió correr, después de una década y media de no hacerlo. Esa noche, con las zapatillas que usaba para cortar el pasto, hizo una milla por cada año cumplido, o sea 48 kilómetros. Cuando terminó, se sentía estupendo.“Quería ver si era posible hacerlo y cuál es el límite de la resistencia humana”, recuerda.

Sería una locura, para cualquier corredor, intentar imitarlo, porque Karnazes es único, al punto que rompe con muchas “reglas”, sobre todo las relacionadas con el descanso. Se acuesta a la medianoche, y a las 4 de la mañana se levanta para entrenar entre 30 y 40 kilómetros. No necesita más tiempo en la cama. “Dormir es de vagos”, dice, bromeando. La falta de sueño es una secuela de su vida al límite, y reconoce que es “algo peor que las ampollas”. Alguna vez se ha despertado mientras corría, en la noche, a la mitad del camino.

El ultramaratonista posee una condición genética única, que lo ayuda a que su nivel de ácido láctico se mantenga bajo por largos períodos de tiempo. Este parece ser uno de sus secretos. Pero él reconoce otros:

Cuando las cosas se ponen difíciles, tomar pequeños pasos. Partir en piezas más pequeñas las grandes metas, aparentemente imposibles, hace que resulten más manejables. Cuando se ejecuta una maratón, por ejemplo, en lugar de examinar el kilometraje en los marcadores y pensar en la distancia que nos queda por recorrer, que puede ser intimidante y abrumador en oportunidades, sólo hay que concentrarse en tratar de tomar la carrera paso a paso y no mirar adelante, nunca perder el foco. Aún cuando todavía hay muchos kilómetros por delante, no debemos pensar en eso. Vivir el momento, estar presentes, que el esfuerzo esté en poner un pie delante del otro con lo mejor de su capacidad.

Sus proezas podrían llenar varios posts. Cuando corrió las 50 maratones en 50 estados, no estaba seguro de si iba a llegar. “No sabíamos si iba a terminar en el hospital (…). Viajaron conmigo médicos que me hicieron pruebas constantemente y los resultados decían que me ponía más fuerte”. En otra oportunidad atravesó el Valle de la Muerte (California), en una competición que se prolongó día y noche. Durante la carrera se alcanzaron temperaturas superiores a los 50º y  llegó a sufrir alucinaciones. En contraposición, corrió una maratón en el Polo Sur (la que considera su experiencia más dura), con -40º, vistiendo sus zapatillas habituales. Y para maravilla (y humillación) de los otros corredores, completó él solo el ultramaratón El Relevo, 320 kilómetros que se suelen correr en grupos de postas de 12 personas.

Para Karnazes, correr es muy simple y liberador. “Ahí no importa si sos rico o pobre, cuando corrés sos libre y eso es igual para todos”.

Él tiene varios consejos para quienes recién empezamos en el running:

  • Una regla esencial: tus piernas sólo te pueden llevar hasta un punto determinado. Las grandes distancias se hacen principalmente con la cabeza… y con el corazón.
  • Me he rendido muchas veces, pero es mi cabeza lo que me hace continuar, tenés que conseguir dirigir tu mente.
  • Escuchá a todos y a ninguno. Escuchá a tu cuerpo; “si el estiramiento es bueno para vos, te hace sentir mejor, entonces estirá.
  • Ponete siempre una meta. Si comenzás a correr, la primera tiene que ser un 5k, después un 10k, 21k, 42k y 50k en tu primera ultramaratón.
  • 70% de tu capacidad está en tu cabeza. 15% entreno y 15% dieta.
  • Evitar siempre los mismos lugares de entrenamiento, variar terreno y visual, esto anima a seguir corriendo.
  • Una vez a la semana, salí sin reloj, sólo con celular y dinero. No te preocupes por el ritmo y la distancia recorrida, simplemente corré.
  • He pasado mucho tiempo entrenando en mountain bike, windsurf, escalada, y snowboard durante el invierno. Considerando que todas estas actividades involucran la fuerza muscular, me han ayudado a evitar lesiones y hacerme daño. Siempre voy a alentar a otros corredores a realizar entrenamientos transversales con diversas actividades al aire libre. Ayuda a prevenir el desgaste y mejoran todo alrededor de atleta.

A pesar del tiempo que le dedica a correr, lo que lo ha llevado a vivir más en un avión que en una casa, reconoce cuáles son las cosas más importantes en la vida: “Mi carrera favorita fue muy corta”, recuerda. “Cuando mi hija cumplió 10 años corrimos juntos 10 kilómetros y terminé con los ojos llenos de lágrimas”.

Publicado el 25 octubre, 2010 en Reflexiones y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 8 comentarios.

  1. Que linda historia!!!!

    Necesito comprarme calzado. Que podes recomendarme?

    • Depende. Si querés correr, lo que me recomendaron como las “mejores” son las de la marca Asics. Pero son además exageradamente caras.
      Te diría que sea un calzado que no te apriete, que sientas que te amortigua la pisada, pero que no tenga mucha altura, porque eso te quita estabilidad. Para correr, no vale la pena ratonear calzado. Después, si querés, podés usar un trapo de piso de taparrabos, pero las zapatillas tienen que ser buenas, porque eso te va a influir en el impacto en articulaciones y columna.
      Y si podés, andá a un médico especialista en pies para que te haga plantillas especiales para tu pisada.

  2. Muy inspirador!
    Gracias Martín!

  3. Martin, excelente este post. Super motivador y emotivo. Dale para adelante que resulta muy interesante. Un abrazo. Gaston.

  4. Yo tambien cuando sea grande quiero ser Dean Karnazes ! y con correr una maraton cada 50 dias ESTOY ! ! ! ja ja ja. . . . . gracias Martin por compartir esta historia. Carla.

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